Bomberman-64
Bomberman-64
Carátula de Bomberman-64

Tiempos gloriosos...

David Borrachero

¿Quién iba a pensar qué todavía teníamos un juego para Nintendo 64 en el candelero? La verdad es que poco podía esperarse, pero el último cartucho aparecido en Japón para nuestra 64 bits más querida nos ha cautivado de una forma muy especial.

¿Quién iba a pensar qué todavía teníamos un juego para Nintendo 64 en el candelero? La verdad es que poco podía esperarse, pero el último cartucho aparecido en Japón para nuestra 64 bits más querida nos ha cautivado de una forma muy especial.

Los escenarios clásicos de siempre.

Dentro de escasas semanas será por fin el día en que los usuarios europeos podrán adquirir la última consola de Nintendo, GameCube. El 3 de mayo está a la vuelta de la esquina como quien dice, pero aún nuestra vetusta y reconocida Nintendo 64 tenía algo que decir. Hudson dio la campanada el año pasado al anunciar que todavía tenían en cartera una pequeña sorpresita para los usuarios de la máquina de Nintendo: Bomberman 64, Arcade Edition (como han ido denominándolo las tiendas de importación), es un retorno al Bomberman más clásico de todos los tiempos, con sus mapas cenitales y partidas multijugadores abrasivas, y todo ello aderezado con numerosos minijuegos y una modalidad tipo mini RPG donde tendremos que ir consiguiendo medallas para acceder a diversas pruebas. Pero vayamos por partes...

El 20 de diciembre de 2001 fue la fecha escogida por la compañía de la abeja para el lanzamiento exclusivo de este título en el país del sol naciente. La repercusión fue corta y sus ventas escasas, no en vano su adquisición era casi exclusiva a través de la tienda online de Webbee y Konami. Sin embargo, y después de muchas dudas y algunas visicitudes con el correo internacional, nos decidimos a importar uno de estos cartuchitos y disfrutar como unos cosacos de Bomberman y sus batallas sin igual. Lo admitimos, el enano cabezón nos tiene totalmente enamorados...

El auténtico Bomberman.

Cuando avances los mundos cambian...

Es una pena que el último de esfuerzo de Hudson no hubiera sido el primero. Si haces un poco de memoria recordarás que las anteriores entregas para Nintendo 64 eran mezclas extrañas de plataformas en 3D, juegos de acción y un desastroso modo multijugador que sólo valía como adorno en la enumeración de características del reverso de la caja. Añadir una 'pseudo' tercera dimensión a los frenéticos combates a los que estábamos acostumbrados en las excelentes versiones para Super Nintendo y Pc-Engine no fue buena idea, pero aún peor fue la disminución de velocidad, carisma, items y sobre todo 'magia'. A aquello le faltaba de todo y no se merecía que perdiéramos el tiempo con nuestros amigos. Volvíamos alegremente al multitap y a nuestra infatigable SuperNes. Afortunadamente sin embargo el juego principal, aquella mezcla de plataformas y juego de acción, no estaba mal del todo y se dejaba jugar. Afortunadamente...

Por eso no nos dejamos de lamentar por la razón que empujaría a Hudson a cometer 3 veces el mismo error hasta llegar a este Bomberman 64, su cuarta intentona en N64, y para nosotros, la mejor de todas. Donde por fin podemos disfrutar de un modo multijugador como mandan los cánones y donde por fin nos reencontramos con ese saborcillo retro que tanto gusta de vez en cuando (peligro inminente para los nostálgicos) y la jugabilidad perfecta de la que hace gala esta saga. Y sí, no puede considerarse más que una versión reducida del gratamente recordado Bomberman Land para PSOne, pero menos da una piedra, ¿verdad?

g  r  á  f  i  c  o  s

¡Reacción en cadena!

No esperes sprites super detallados o escenarios inverosímiles con efectos de lujo. En Bomberman 64 brilla la sencillez y la utilidad. Todo es claro y las confusiones solo se producen por el propio devenir del juego (con 6 bombas a la vez estallando en la pantalla puede ser un delicioso caos). Los personajes tienen las animaciones justas y los Bomberman presentan un acabo algo más elaborado que en entregas anteriores para consolas de 8/16 bits.

Los colores son brillantes y los escenarios poco variados, pero todo esto forma parte ya del universo a que nos tiene acostumbrados Hudson.
Por su parte en los minijuegos encontraremos algo más de diversidad  en los gráficos, dotados de un marcado aire manga y que son en todo caso bastante agradables, aunque ni por asomo sorprenden. ¿Es qué acaso necesita algo más? Lo cierto es que la esencia perdida en los cartuchos anteriores se ha recuperado en esta entrega y eso es para nosotros lo que realmente importa.

En general los gráficos presentan un acabado notable que no desentonan en ningún momento con el ambiente del juego ni con la filosofía del bueno de Bomberman.

m  ú  s  i  c  a

El Bomberman Park te espera...

Ahhhh... La cancioncilla principal de Bomberman es una de las más recordadas por cualquier jugón que se precie. Son ritmos sencillotes, sin grandes alardes, pero suenan bastante bien y con samples de calidad. Superiores en todos los aspectos a las melodías que acompañaban en su día a los juegos para SuperNes para que os podáis hacer una idea. Quizás a la larga resulten algo pesaditas ya que una partida en el modo 'arcade' puede alargarse bastante, pero solo el hecho de volver a escuchar el 'ritmillo bombero' hará que te olvides en gran parte de este problemilla y vayas al grano...

Por su parte, en las otras modalidades y en el mini-RPG, las melodías también cambian y nos acompañarán en numerosas ocasiones con el acostumbrado aumento del ritmo delirante o seguirán con su pausa dependiendo de nuestras acciones.

s  o  n  i  d  o   F  X
Tampoco destacan en exceso por supuesto. Nada más que algunos grititos de los personajes, la recogida de los items y por supuesto el exaltado y ensordecedor (ya será menos) sonido de las bombas al estallar. 'Música' celestial para tus oídos, sobre todo cuando 'pillas' de lleno a tus enemigos. Aceptables en todo caso.

j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Una versión del Pang.

Seguramente el mejor aspecto de todo el cartucho. Las partidas multijugador a cuatro bandas con tres amiguetes pueden convertirse en algo antológico difícilmente superable, incluso por joyas como el multi de GoldenEye o similares. Descargar adrenalina con estos personajillos es algo difícil de explicar, pero las posibilidades que siempre han ofrecido de cara al jugador son enormes. Te sorprenderás como a las pocas partidas comienzas a elaborar estrategias más o menos delicadas para 'atrapar' a tus contrarios, como algunos items será mejor no coger y otros en cambio se convertirán en tu salvación, como a veces pueden establecerse rápidas alianzas secretas para acabar cuanto antes con el enemigo (no es muy noble pero funciona excelentemente en una tarde lluviosa), o de que forma tan simple, el jugón puede divertirse sin parar y sin darse cuenta de la velocidad a la que pasa el tiempo.

En esta ocasión además Hudson ha añadido numerosas opciones o minijuegos, es decir, el cartucho no se basa únicamente en el Bomerman clásico de toda la vida, así, desde el menú principal podremos encontrarnos con:

Los trampolines se convierten en importantes objetos.

Bomberman clásico: Aquí podremos escoger entre jugar en modo solitario, con lo que tendremos que atravesar numerosas fases escogiendo al terminar cada nivel entre dos caminos diferentes y enfrentándonos a múltiples enemigos (algunos nuevos). O bien, el conocido por todos, modo multijugador, en el que podremos enfrentarnos con hasta 3 jugadores o 3 personajes controlados por la CPU con diferentes niveles de IA (los niveles superiores son realmente demenciales por la dificultad de acabar con ellos). En esta última modalidad pasaras sin duda la mayor parte del tiempo ya que podría considerarse como el cuerpo básico del cartucho.

¡Bomberman Panic!

Panic Bomber: Es otro clásico dentro del universo Bomberman. Hudson ya nos deleitó con esta especie de 'Columns' o 'Doctor Mario' en una excelente versión para Super Nes. Básicamente tendremos que ir 'calzando' las pieza de colores que van cayendo desde la parte superior de la pantalla para realizar grupos de 3, con lo que desaparecerán. A evitar que se llene la pantalla de fichas, y a destacar lo 'furioso' que puede resultar jugar con amigos (hasta 3 nuevamente) e incluso por el sorprendente nivel que presenta la máquina, bastante difícil a ratos.

¡Haz memoria!

Puzzle: Ajusta las piezas para que se correspondan con una figura inicial. Sin duda la más aburrida e insulsa de todas las modalidades que trae el juego pero no por ello no deba dársele una oportunidad.

Bomberman Park: Uno de los añadidos más interesantes de Hudson para este cartucho, y aunque no llega al nivel de complejidad del más que apetecible juego para PSOne, Bomberman Land, por lo menos podréis disfrutar de una especie de RPG, donde obtener experiencia y medallas será vuestro objetivo primordial para así ir abriendo nuevos caminos.

El Castillo es tú último objetivo

Para ello podréis participar en numerosos minijuegos (más de 30), que van desde una carrera de coches o tiro al blanco, hasta versiones 'camufladas' del Nibbles, JetPac, Frog o el valedor de más de un despido en importantes empresas, el BuscaMinas. Con ello la diversión para un solo jugador está más que asegurada y la variedad de pruebecillas es más que notable. Aunque no hubiera estado nada mal acercarse un tanto al excelente nivel del juego para la gris de Sony.

Como verás, por escasez opciones no será, y la recreación y los buenos ratos estarán más que asegurados con este Bomberman 64. Añádele a todo ello un control exquisito, sin fallos y ajustado al máximo como viene siendo costumbre en esta saga, y tendrás un cartucho a prueba de bombas, nunca mejor dicho...

c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

Este es uno de los minijuegos más difíciles...

Si eres un fanático de Bomberman y compañía y tienes una Nintendo 64 no sé a que estás esperando. Este último cartucho para tu 64 bits puede convertirse en la prolongación perfecta hasta la llegada de GameCube, o simplemente un soplo de aire fresco para tu maltrecha estantería. Aquí no hacen falta las historias elaboradas o la presentación de numerosos personajes. Bomberman es un personaje mítico que se da el gustazo de coletear a estas alturas en nuestra mente colectiva, y desde luego no podemos más que alegrarnos por su última incursión en su estilo más clásico.

Hubiera estado bien, muy bien, que Hudson hubiera comenzado con algo así  y no con los infumables 'multis' de las entregas anteriores, o que por lo menos hubiera llegado antes a nuestras manos, y que no se hubiera convertido lamentablemente en el lanzamiento póstumo para N64 en Japón y por ende en el mundo, pero como de costumbre nos hemos tenido que reprimir con lo que hay, y hacernos con una copia de importación. Desde luego no nos arrepentimos, nos esperan multitud de combates y tardes de risas y maldiciones con los amiguetes en nuestro postrero cartucho para N64...

¡¡Hasta siempre!!

l  o    m  e  j  o  r

  • Pura acción Bomberman.
  • Las partidas multijugador. Antológicas.
  • Los "nuevos" minijuegos.

l  o    p  e  o  r

  • Se ha quedado únicamente en Japón.
  • Los modos para un jugador, siguen faltándoles "vidilla".
8.2

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.