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Un británico, vencedor del Reto WRC de PlayStation 2

José Javier Méndez

El ganador, Michael Curran, se llevó a su casa un Mitsubishi Lancer Evolution VII con motor preparado para competición.

Conicidiendo con las pruebas del Campeonato Mundial de Rally que se celebran en Córcega, Sony reunió a todo el equipo en la ciudad de Ajaccio: 18 pilotos de rallys virtuales salidos de las reñidas competiciones entre jugadores de WRC. 18 jugadores de otros tantos países que fueron seleccionados como los mejores conductores de entre unos 50.000 participantes en todo el mundo en el Reto WRC.

¡El premio final!. / noticias

El primer regalo fue una cabina WRC totalmente personalizada como reconocimiento de sus esfuerzos. Luego, los pilotos fueron llevados a la isla de Córcega para competir entre ellos por el premio final: un Mitsubishi de verdad diseñado para rallys y apto para circular valorado en unos 48.900 euros.

A los competidores se les dio la opción de usar un mando analógico (DualShock) o un volante GT Force para controlar sus Lancer. Cada eliminatoria se decidió al mejor de tres carreras entre dos oponentes en tres etapas previamente seleccionadas, con la condición de que debían utilizar el Mitsubshi Lancer Evolution de Tommi Mäkinen. Los ganadores pasarían a la siguiente vuelta y los perdedores serían eliminados inmediatamente hasta que sólo quedase un concursante: el mejor piloto de WRC. Como había 18 finalistas y debían quedar 16, se celebró una minicompetición entre los cuatro campeones más lentos del reto en Internet. De esta manera se eliminaría a dos de ellos.

El irlandés Wayne Douglas y el chipriota Antonis Konnaris fueron los primeros en competir.  Wayne resultó ser el desafortunado que más errores cometió, y sólo pudo ganar una de las pruebas, así que Tony resultó vencedor. Paul Reynolds de Nueva Zelanda y el portugués Eurico Jose Ricardo da Silva fueron los siguientes en competir. A Paul sólo le hicieron falta dos carreras para pasar la ronda.

Una vez completado el elenco de 16 corredores, la emoción se disparó y la tensión se podía cortar con un cuchillo.

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Todos los participantes. / noticias

Las primeras eliminatorias juntaron al británico Michael Curran y al griego Athanasios Theodoris, de los cuales pasó el británico en tres carreras; en 20 minutos Grecia, Australia, Alemania, Bélgica, Noruega, Países Bajos, Finlandia y Chipre quedaron eliminadas. Contando la previa, en menos de 45 minutos ya habían quedado eliminadas 10 naciones.

En la siguiente fase el sueco Klas Karlsson dejaba en la cuneta al neozelandés Paul Reynolds. A España le tocó despedirse del campeonato por cruzarse con Gran Bretaña, mientras que Italia y Francia daban buena cuenta de Dinamarca y Suiza. Las semifinales estaban servidas.

En la primera estaba Michael Curran, de Gran Bretaña, que se enfrentaba al italiano Gianfranco La Capria. El italiano perdió en sólo dos etapas después de cometer una serie de errores que no hubieran cambiado nada si no fuese por la técnica depurada de Curran, que demostró ser un piloto muy rápido. La segunda fue la que enfrentó a los máximos favoritos: Francia y Suecia. Klas Karlsson, el sueco sorprendió proclamándose victorioso rápidamente y asegurándose el otro puesto de la final.

La gran final se decidió entre el Reino Unido y Suecia. Antes de empezar a competir hubo una pequeña charla y se supo que Mike había competido recientemente y quedado tercero en un rally celebrado en su país. Además su padre es el piloto profesional de rallys Dick Curran. En cuanto Klas, éste admitió que era técnico de automóviles y su trabajo consistía en probar coches.

El sueco Klas. / noticias

Tras la primera etapa de la final en Córcega, el sueco se adelantó en el marcador. Los tiempos fueron: Reino Unido 02:24:82, Suecia 02:24:26. La segunda etapa fue una repetición virtual de la primera: ambos competidores corrieron igual, pero esta vez fue Michael quien se llevó el gato al agua: Reino Unido 03:04:18, Suecia 03:04:40. Al final todo se decidiría en una sola carrera. Los tiempos de la tercera prueba fueron: Reino Unido: 03:29:26, Suecia: 03:30:06. Los espectadores empezaron a aplaudir. Michael levantó repetidamente el brazo victorioso mientras que Klas se quedó sentado pensando en qué pudo haber fallado.

El representante del Reino Unido, Michael Curran, había quedado oficialmente reconocido como mejor jugador de WRC del mundo. Klas extendió su mano y felicitó a su oponente como se merecía. En todo caso, el sueco estaba orgulloso de su actuación: "Creo que he obtenido el mejor tiempo de mi vida en esa etapa, lo cual es magnífico. De todas formas, he ganado el simulador".

Michael Curran, el ganador. / noticias

En el centro de la villa de Ajaccio se celebró la ceremonia de entrega de premios. Cientos de espectadores les miraban, y cuando el presentador galo les informó de los logros de Michael, éste recibió una vez más un caluroso aplauso. Le preguntaron cuánto practicaba y dijo: "No practiqué tanto, algunos de estos chicos han practicado muchísimo, pero yo no llego a casa hasta las 8 o las 9, así que sólo pude sacar un par de horas al día para practicar." Luego le preguntaron si creía que su victoria era resultado de su experiencia en los rallys reales: "Sí, el WRC es exactamente igual que conducir un coche de verdad. Cuando usas la rueda de retroalimentación de fuerza al pasar por grava, el coche vibra igual que en la vida real".

Otros participantes también dejaron sus impresiones. Wayne Douglas después comentó: "No practiqué nada. Nunca había jugado en la última etapa, la que mejor conocía era la primera, por eso gané, pero en la segunda fallé y necesitaba ganarla para clasificarme".

Todos demostraron ser buenos perdedores, pero hubo quien no aceptó muy bien la derrota. El chipriota Antonis comentó que la competición había sido injusta, basándose en el hecho de que la eliminatoria no se había realizado en una cabina y eso había mermado sus propias posibilidades de salir victorioso.

Jan Arild Roenningen, el noruego, dijo: "No practiqué, no tuve tiempo". El australiano Alexandre Peyron tampoco estaba muy afectado, aunque puede que se debiera a que ya había ganado cinco coches en otras competiciones, incluido un Lotus Elise nuevecito hacia tan sólo un mes. "Estar aquí es simplemente una bonificación", dijo. "Soy estudiante, así que no tuve tiempo de entrenar. Me di por vencido al llegar a la final, pero estoy contento porque he ganado el simulador y he conocido a un montón de gente."

El neozelandés Paul Reynolds fue el primero que admitió que ya había tenido mucha suerte al  llegar hasta aquí. "No pensé que iba a llegar tan lejos, así que no practiqué nunca en la pista que me tocó. Creó que corrí una vez en ella en el rally de Championship, pero no es lo mismo. Para bajar tu tiempo en esas pistas tienes que practicar mucho. Ojalá lo hubiera hecho, porque son fases bastante fáciles." Y derrochó buen humor al comentar: "Mi ambición era clasificarme y llegar a ser un verdadero finalista, y lo he hecho, no está mal para un chico de pueblo de Nueva Zelanda".

El francés Fabrice atribuyó su derrota a que todo el mundo esperaba que ganara él: "Estaba muy nervioso porque todo el mundo apostaba por mí me decía 'Vas a ganar, vas a ganar', y he perdido. Trabajo en una tienda de videojuegos y cuando vuelvo a casa a las 8 de la tarde estoy demasiado cansado para jugar". ¡Qué paradoja!

World Rally Championship 2001

La palabra clave en este juego de simulación de rallys es REALISMO. Un duro competidor para todos los que vengan, incluido el "Colin".
World Rally Championship 2001