Charge and Blast
Charge and Blast
Carátula de Charge and Blast

Dispara primero y pregunta después...

Cristian Viver Cuevas

Uno de los numerosísimos grupos de programación de la todopoderosa Sega, Sim, nos hace llegar este "Charge and Blast", un shoot'em'up que bebe de las fuentes de algunos de los más grandes arcades.

Uno de los numerosísimos grupos de programación de la todopoderosa Sega, Sim, nos hace llegar este "Charge and Blast", un shoot'em'up que bebe de las fuentes de algunos de los más grandes arcades.

Imaginaros el universo planteado por la fantástica película "Starship Troopers". Planetas repletos de animales gigantescos cuya dieta no es precisamente la mediterranea, sino que sus platos preferidos tienen como ingredientes principales soldados con armadura y todo. Estos seres poco amigables, como es lógico, suponen una amenaza para toda la humanidad, así que se ha encomendado la misión de eliminarles del mapa a un comando especial integrado por tres de los soldados más brillantes del ejército, Nicholas Woods, Jhon Down y Pamela Hewitt.

Cada uno de ellos cuenta con unas habilidades especiales que les proporcionan ciertas ventajas con respecto a sus compañeros. Mientras que Jhon Down es un guerrero muy nivelado en todos sus aspectos, Nicholas Woods tiene una resistencia y una fuerza fuera de lo común, aunque su velocidad y capacidad de reacción dejan bastante que desear. En último lugar, que no la última, encontramos a la soldado Hewitt, la más veloz de los tres pero también la menos resistente. Eso sí, los tres están provistos de armaduras al más puro estilo "Power Rangers" que les permitirán, entre otras cosas, utilizar un arsenal que envidiaría el mismísimo Terminator. Malos malísimos, ya podéis echaros a temblar...

¿Qué ya habéis visto ésto en otro lado? Normal, la inmensa mayoría de los beat'em'ups de la época dorada de las 16 bits. Qué tiempos aquellos... Lo cierto es que el nivel técnico de "Charge and Blast" está muy por encima de los "Final Fight", "Cabal" y compañía, aunque comparte con ellos, además del del argumento, algunos conceptos a la hora de jugar. ¿Cuáles? Continúen leyendo, por favor...

Para empezar, el movimiento de los personajes es únicamente bidimensional. Y es que, aunque los escenarios son totalmente tridimensionales, el carácter que controlemos tan sólo podrá trasladarse horizontalmente, de la misma forma que se vió en el clásico intemporal de Red Corporation. Con el título de Guy y Cody comparte la forma en la que están divididos los niveles. Es decir, se va avanzando por los escenarios no de forma continua, sino en subniveles delimitados físicamente y que no podremos superar hasta eliminar a todos los enemigos que nos salgan al paso. Una vez todos los monstruos de marras estén criando malvas, las limitaciones físicas desaparecerán, llegaremos a otro subnivel y vuelta a empezar.

El sistema de lock-on ha sido comparado con el visto en "Afterburner" y, más recientemente, "Rex". Es decir, primero tendremos que pasar el punto de mira por encima de nuestros enemigos para marcarlos y convertirlos en objetivos. Pulsar el botón de disparo correspondiente y acabar con ellos será todo uno. Cómo veis, un compendio de géneros que los de Sims han fusionado en uno sólo. Y así es como nace este "Charge and Blast", una conversión directa de la coin-op Naomi de los nipones responsables de Virtua-Tennis.

  g  r  á  f  i  c  o  s
 
Lo mejor de todo es el diseño y detalle de los personajes, tanto de los tres protagonistas como de los enemigos. También es muy destacable el gran tamaño de los final bosses, alcanzando algunos de ellos proporciones auténticamente gigantinas. El frame rate es más que razonable y los movimientos de los carácteres son tan fluídos como cabría esperar. No se superponen los gráficos en ningún momento, algo bastante reseñable. En el otro lado, en el de las cosas no tan buenas, pues nos encontramos con unas más que tediosas ralentizaciones producidas cuando  en pantalla se reúnan unos cuántos enemigos, lo que, para nuestra desgracia, sucederá bastante a menudo.


  m  ú  s  i  c  a

Canciones techno y ritmos electrónicos muy acordes con el ritmo frenético que los diseñadores han querido imprimir a este juego. La pega es que el número de melodías es muy limitado, por lo que no tardaréis en aborrecer cada una de ellas. Qué lástima que no se haya incluído algún exitoso tema extraído directamente de las pistas de baile. Una banda sonora integrada por artistas de primerísimo orden hubiera hecho ganar muchos enteros a este "Charge and Blast". Lástima.

  s  o  n  i  d  o   f  x

A pesar de la novedosa inclusión de un comentarista en un juego de este tipo, el resultado final no ha sido precisamente para tirar cohetes. Además, como el resto de efectos sonoros son más bien mediocres, os sentiréis muy tentados de quitarle todo el volúmen a vuestro televisor. Por lo menos no tendréis que sufrir tanto despropósito auditivo.

  j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Divertido durante un rato, este "Charge and Blast" padece la misma lacra que tantos y tantos otros compañeros del género: la duración. Y es que no os costará demasiado superar todas las fases del juego desarrollado por Sims incluso en los niveles más altos de dificultad, pero eso no es lo peor. Una vez que consigáis liquidar a todos los final bosses, ya no habrá alicientes para volver a jugar a este título. Es decir, no se abrirán nuevos modos, ni conseguiremos nuevos personajes, ni siquiera podremos ver videos de futuros lanzamientos. Ésto lo convierte en un GD pasto de los video-clubs y de sus sistemas de alquiler de juegos, aunque su asequible precio pueda hacer dudar a más de uno.


  c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

Dreamcast cuenta en su catálogo con algunos de los mejores títulos de la actual generación de consolas. Muchos de ellos, como "Shenmue" o "Soul Calibur", por citar un par de ejemplos, son considerados como auténticas obras maestras, claros ejemplos del potencial de la 128 bits de Sega. Pero claro, en todo catálogo hay juegos buenos y otros mediocres, y mucho nos tememos que este "Charge and Blast", aunque no malo en el sentido estricto de la palabra, sí que presenta algunas carencias que ningún título que pretenda ganarse un puesto en las listas de éxitos debe contener.

Una lástima que la obra de Sims haya aparecido en la recta final de la vida de Dreamcast, pues los que se hagan con él quizá dejen que el regusto amargo que todo jugón que se precie se llevará al probar este juego empañen su opinión sobre la consola de los de Sonic. En cualquier caso, quizá los más acérrimos seguidores de los arcades de la compañía nipona no quieran dejar pasar la oportunidad de disfrutar de ésta conversión de coin-op. A ellos y sólo a ellos está dirigido este GD. El resto, abstenerse. 


 

6.4

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.