Hitchcock: The Final Cut
Hitchcock: The Final Cut
Carátula de Hitchcock: The Final Cut
  • 6

    Meristation

Homenaje al Rey del suspense

Juan J. Fermín

La compañía Arxel Tribe se mete de lleno en la aventura gráfica con esta aventura en la que realizan a su vez un homenaje al rey indiscutible del cine de suspense Alfred Hitchcock. Aunque es una gran idea parece que el juego tiene algunas carencias.

Arxel Tribe es una compañía de origen galo, que se decantado claramente por el género de la aventura gráfica. Entre los títulos que ha desarrollado se cuentan Ring el Anillo de los Nibelungos o La Leyenda del Profeta y el Asesino. Cryo Intercative, por su parte, también se caracteriza por haber desarrollado y distribuido muchas aventuras gráficas, como Atlantis II, Pompeya o Fausto. Ambas compañías, junto a Wanadoo Universal, se han unido para traernos Hitchcock: The Final Cut.

Como sugiere su título, el juego se inspira en el trabajo del rey del suspense. Nos meteremos en la piel de un investigador privado, que goza de unos extraños poderes psíquicos, al que se encarga investigar la desaparición de todo un equipo de rodaje. Una joven sordomuda, un loro demasiado locuaz, y un asesino invisible, se encargarán de introducirnos en una trama oscura, historia de traición y muerte.

Hitchcock: The Final Cut es, por lo demás, una aventura gráfica que sigue fielmente los patrones impuestos por el género los dos últimos años, incluyendo esa rutina de investigar hasta el último pixel de la pantalla en busca de esa pista o ese objeto que nos permita seguir avanzando, y esas alegres peleas contra nuestro inventario, en busca de esos ingredientes que necesitan ser convenientemente mezclados. Es decir, nada nuevo para los aficionados al género, los cuales se sentirán sin duda en su salsa. Hay también un ligero toque arcade (necesitaremos correr, saltar e inclusive disparar con acierto en ciertos tramos de nuestra aventura) que tampoco resultará extraño a los fanáticos.

Guión

Nuestro personaje es Joseph Shamley, un detective privado que cuenta con una extraña virtud: puede adivinar el pasado. A él acude una joven sordomuda, para encargarle un caso. Su padre, un próspero hombre de negocios, se encontraba rodando una película de homenaje a su director favorito, Alfred Hitchcock. Pero ha desaparecido con todos los actores y el equipo técnico, de repente, sin dejar ningún rastro. Ese es el punto de partida de nuestra aventura, una investigación en la que se mezclarán a partes iguales el engaño, la traición, la muerte y lo paranormal.

Pero cuando nos sentemos a jugar, descubriremos que ese guión, que parece tan interesante, cuenta con algunas pegas. La más importante de las cuales es la puesta en escena. Lo explico: nuestro héroe, en ningún momento, nos hablará acerca de sus emociones ni pensamientos, ni siquiera veremos un mensaje que nos aclare lo que está pasando. Es decir: nos pasaremos gran parte del juego recogiendo objetos que no sabemos para qué sirven, y haciendo cosas por el simple impulso de seguir avanzando, pero en ningún momento tendremos muy claro el porqué de nuestros actos.

Eso tiene varias consecuencias, la más inmediata de las cuales es que corramos el peligro de aburrirnos con rapidez, de acabar hartos de un argumento que prácticamente se deja a nuestra imaginación. Tampoco tendremos muchos motivos para identificarnos con nuestro hosco y silencioso detective -ese monigote que anda de un lado para otro recogiendo cosas, y nada más, como el esprite de un juego arcade-.

Además, si el jugador no es un gran conocedor de la obra de Hitchcock, la mayor parte de las referencias y los guiños que aluden a sus películas, pasarán inadvertidas, antojándosele carentes de sentido.

Pese a todo, los aficionados a las aventuras gráficas no tendrán demasiados problemas para perdonar estas lagunas, ya que el conjunto no deja de ser interesante. Si además, como es mi caso, se tiene un mínimo interés por el cine, el juego servirá de estímulo para descubrir, o recordar en su caso, la obra de un indiscutible genio.

Audio / Vídeo

Los gráficos son en 2D, a la vieja usanza, fondos estáticos que imitan un entorno tridimensional, sobre los que veremos corretear a nuestro personaje. He de confesar que en los primeros minutos de juego, esos decorados me sorprendieron por su excelente diseño. El nivel de detalle de cada elemento ha sido mimado con paciencia oriental, desde los edificios a algo tan simple como una pared (en la que podremos apreciar cada arañazo, cada mancha, cada arruga del empapelado).

Los personajes también están correctamente diseñados, se integran bien en el entorno y gozan de unos movimientos naturales, y la única pega que puedo destacar son sus caras, que resultan demasiado artificiales, con demasiados ángulos, y sin ningún tipo de expresividad ni movimiento.

La música es bastante discreta. Se mezclan cortes inspirados en las bandas sonoras de las películas de Hitchcock, con otros de factura propia. Los unos y los otros ni sorprenden ni molestan demasiado. Los efectos de sonido aunque escasos, cumplen sobradamente su cometido.

Jugabilidad

Si el personaje se manejase con el ratón, todo sería perfecto. Desafortunadamente, nos tendremos que conformar con las teclas de dirección, lo que a título personal considero una auténtica lata. Además, la interfaz (una especie de PDA) no resulta muy intuitivo, si bien se incluyen algunas teclas de acceso rápido que facilita la tarea de acceder al inventario.

Teniendo en cuenta las peculiaridades de los controles, las secuencias arcades, es decir, esas partes del juego en las que necesitaremos correr, saltar o disparar, se hacen un poco más incómodas de lo deseable.

También cuesta acostumbrarse a los saltos de cámara, cuando uno entra o sale de una zona. Posiblemente, como se anuncia en la contraportada, esos ángulos de cámara respeten las reglas del séptimo arte, pero quizá eso no coincida con lo exigible en un juego. De hecho, el jugador se desorientará frecuentemente (uno está avanzando hacia arriba y, de repente, al cambiar de plano resulta que hay que seguir hacia la izquierda para continuar recto, por ejemplo).

Aunque no tenga nada que ver con la jugabilidad, uno de los aspectos más negativos del juego es que exija arrancar siempre desde el primer CD, para luego pedirnos el segundo. En mi caso, no sólo lo encuentro incómodo, sino que además me producía una enorme pereza el andar haciendo malabarismos con mis discos.

Otro detalle negativo es que, directamente, el juego iniciará una nueva partida, sin pasar por un menú principal. Tampoco me hizo ninguna gracia el descubrir que el juego admite borrar nuestras partidas salvadas, grabando otra encima, sin pedir ningún mensaje de confirmación. Digo que no hace ninguna gracia, porque es muy sencillo meter la pata, y eliminar por accidente todos nuestros progresos, teniendo que reiniciar desde cero.

Comparándolo con...

No soy precisamente un forofo de las aventuras gráficas, y podría contar con una sola mano los juegos de este género que han conseguido engancharme más de dos horas. En el reducido cupo de los que considero grandes títulos, se encuentra por ejemplo la aventura gráfica de Westwood basada en la película Blade Runner. Seguro que te acuerdas de él. El guión eran más que bueno, llegaba a enmendarle la plana al misímismo Ridley Scott, sugiriendo nuevas profundidades y giros a la trama. Además, no sólo era tremendamente sencillo identificarse con el protagonista, sino que además uno se sumergía de lleno en la acción, convirtiendo cada paso en una experiencia emocionante...

Pues bien, todo eso es lo que NO encontrarás en Final Cut.

Final Cut se parece a títulos más recientes, como Roma: el Testamento del César. Gráficos excelentes, un buen montón de detalles, pero... un tanto aburrido. Demasiado lento, pocos personajes con los que interactuar, una información tan escasa que en la mayor parte de la aventura no tendremos ni idea de porqué tenemos que ir a cierto lugar o hacer cierta cosa.

El diseño de los escenarios.
Las secuencias cinemáticas, que son fragmentos de las películas de Hitchcock.

LO MEJOR

  • El diseño de los escenarios.
  • Las secuencias cinemáticas, que son fragmentos de las películas de Hitchcock.

LO PEOR

  • Distribuidor en España
  • Hay muy pocos personajes con los que interactuar y, cuando aparecen, nuestros diálogos con ellos se reducen a monosílabos.
  • Nuestro personaje: resulta antipático a los cinco minutos de partida.
  • Página oficial del juego http://Hitchcock.arxeltribe.com/
  • Que se deba manejar al personaje con las teclas, en vez de con el ratón.EnlacesEl fabricante del juego http://www.arxel.com
  • ROM x24, 64 MB de RAM, tarjeta gráfica y sonido compatible con DirectX 7.Requisitos recomendados: 128 MB de RAM, tarjeta video de 32 MB, tarjeta de sonido de 16 bits.
  • cut/darwin
  • cut/darwin
  • final
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.