Harry Potter y la Piedra Filosofal
Harry Potter y la Piedra Filosofal
Carátula de Harry Potter y la Piedra Filosofal
  • 4

    Meristation

Aprendiz fracasado...

Francisco Alberto Serrano faserranoacosta

Harry Potter tendrá que convertirse en un mago en este cartucho que mezcla aventura, acción y divertidos minijuegos, aunque el suspenso parece que le acecha...

Harry Potter ha sido una de las mayores sorpresas dentro del mundo literario que se ha en mucho tiempo. Con los tiempos que corren, en donde los más pequeños prefieren una Playstation 2 a un libro, es toda una sorpresa encontrar un libro que haya captado su atención de una manera tan espectacular. Y no es que se estén echando piedras contra el propio tejado, pero hay tiempo para todo y la lectura siempre debería ocupar un hueco dentro del quehacer diario de toda persona (especialmente los niños).

De todos modos, habiendo leído los cuatro libros, lo primero que hay que decir es que es una lectura más que agradable y recomendable para cualquier edad, gracias a una narrativa ágil, sencilla y muy inteligente que, aunque no lo convierte en una obra maestra de la literatura universal, si constituye un pequeño placer que nadie debería perderse.

Una vez alabada la obra de la guapa (al menos a este redactor se lo parece :) ) Señorita Rowling (¿o es señora?) es el momento de centrase en el juego en si, al que no se le pueden dedicar las mismas palabras que al libro del que toma nombre y argumento. Y es que Harry Potter y la piedra filosofal no pasa de juego mediocre, solo apto para los más fanáticos de Harry Potter, que estarán encantados de darle una nueva vuelta de tuerca al libro, pues si algo tiene, es que sigue el argumento casi al pie de la letra.

Ya es malo que un juego que apuntaba buenas maneras se quede en el camino porque había que sacarlo para el estreno de la película, pero más grave resulta que el estudio causante de esto sea Electronic Arts, una casa más que pudiente económicamente. Es absurdo que una de las grandes compañías del sector siga estando condicionada por este tipo de cosas, anteponiendo los aspectos de marketing a los creativos y técnicos.

El juego en si es una especie de aventura en el que el objetivo principal es ir resolviendo puzzles, lo que requerirá de que aprendas los conjuros que te irán enseñando en las distintas clases de magia a las queasistes (el proceso de aprendizaje consiste en memorizar movimientos con la varita que marque el profesor y luego repetirlas como si fuera un bemani) y ya no hay más. Básicamente eso es todo el juego, aunque hay breves momentos en los que esa monotonía se rompe con alguna incursión nocturna por el castillo Hogwarts en la que ,al más puro estilo Commandos, tendremos que avanzar por los pasillos sin que los profesores se percaten de nuestra presencia (un ejemplo de buena idea arruinada por una mala ejecución, como más tarde ser explicará).

También están los partidos de Quidditch, un deporte al que son muy aficionados los magos, siendo este apartado particularmente lamentable, con una visión desde arriba en la que se debe atrapar una bola dorada con alas denominada snitch antes que los del otro equipo, lo que en la práctica se reduce a una aburrida carrera a ver quien llega antes y que encima está mal programada, pues el sistema de colisiones es horrible (explicar ahora las reglas de Quidditch estaría un poco fuera de lugar y además no importa porque no tiene nada que ver con lo que el juego ofrece).

Y ya está, no hay más, pero lo peor no es esa falta de ambición a la hora de programar un título, sino que encima hay problemas técnicos bastante gordos, que se comentarán en el apartado que se refiere a jugabilidad, pero que ya se puede adelantar que restan muchos enteros al título.

Gráficos

Gracias a la potencia gráfica de la GBA, se ha conseguido desplegar unos gráficos decentes, pudiendo calificarlos de sobresaliente en cuanto se refiere a los personajes y su animación, aspecto que merece mención aparte por ser la mejor que se ha podido ver para la pequeña de Nintendo hasta el momento, tanto para Harry, como para el resto de personajes secundarios (no siendo así para los enemigos ni mucho menos). Desgraciadamente, los escenarios no gozan del mismo cuidado, pues carecen totalmente de profundidad y desentonan horriblemente con el buen trabajo vertido en los personajes. Y es que, cuando subes la escalera no da la sensación de subir una escalera, sino de estar caminando por un pasillo con rayas negras, algo similar a lo que se produce cuando se miran los pocos adornos del castillo, que más bien parecen pintados al suelo. Lo más triste en cuanto al apartado gráfico concierne a los partidos de Quidditch, que no conformándose con haber arruinado con una absurda mecánica de juego una de las mejores partes del libro y uno de los momentos más emocionante de la película, lo han hecho de un modo tan gráficamente pobre, que incluso un juego de los más antiguos para la primera Game Boy podría superarlo sin despeinarse, una pena.
 
Sonido

Hay que decir que se ha realizado un trabajo digno en este apartado. Las melodías están bien, sin ser nada del otro mundo, siendo lo mejor los efectos de las voces digitalizadas, que están bastante bien y surgen  cuando se lanza algún conjuro, En cambio, los efectos de sonido son en mayoría algo pobres y repetitivos, lo que tampoco es que sea un incordio, pero tampoco es un placer precisamente.

Jugabilidad

Aquí es donde Harry se estrella con la escoba, la varita y todo el equipo, gracias a que  no se ha dedicado tiempo ni a pulir fallos ni a intentar idear un juego, simplemente, más divertido. Todo se basa en ir resolviendo puzzles simplones a base de poner una piedra en el interruptor X para que se abra una puerta en otra parte, en donde se encuentra otro botoncito que habrá que pulsar para que se abra otra puerta y así hasta la infinidad. Es como coger un Zelda, quitarle sus combates, su historia, su interacción con los PNJ, sus múltiples ítems y dejarlo solo con los puzzles, pero desprovistos de toda imaginación y siempre los mismos, en resumen, un tostón.

No es que no haya combates, sino que son tan malos, lentos, aburridos y repetitivos que dan ganas de ver como se cargan al pobre de Harry solo parar no tener que soportar otro "combate" más. Son en tiempo real y utilizando algún conjuro, que siempre tarda demasiado tiempo en conjurarse. La I.A de los enemigos es nula, limitándose a perseguirte en cuanto te vean, si bien muchas veces deciden que es mejor estar dando vueltas por el lugar esperando a que les hagas el favor de sacarlos de este mundo (porque es que los pobres dan más pena que otra cosa en cuanto a diseño y animación).

Pero lo peor está por llegar, merced a un sistema de colisiones tan desafortunado, que muchas veces se sentirá uno tentado a tirar el juego muy lejos de su vista. Caídas sin sentido al bordear un agujero, partidos de Quidditch en donde se atrapa la bola antes de haberla tocado, unos profesores que ven a través del cogote, pero que luego son incapaces de verte pasando justamente delante de ellos... un desastre a fin de cuentas.

LO MEJOR

  • La animación.
  • La caracterización de Harry y los personajes secundarios.

LO PEOR

  • El sistema de colisiones.
  • Hacerse con una licencia tan interesante como esta para luego hacer esto.
  • La mecánica del juego.
  • Los partidos de Quidditch.
  • Los puzzles.

CONCLUSIÓN

[image|nid=1482059|align=right|width=150|height=100]Harry Potter y la piedra filosofal, en su conversión a GBA, no es un buen juego ni mucho menos, sino que tira a malo. La obligación de este redactor es desaconsejarlo totalmente, aunque también reconoce que a muchos les gustará, a pesar de todas sus imperfecciones, pues el argumento es totalmente idéntico casi punto por punto a la película y a su vez al libro, motivo más que suficiente para comprarlo según los dictados de la obsesión coleccionadora que tienen muchos, empujándoles a hacerse con lápices, sombreros, estuches, libretas, cromos y, por supuesto, cualquier juego que lleve la palabra Harry Potter incluida en algún sitio. Ser coleccionista no es malo ni mucho menos, dentro de un orden, pero hacerse con un producto que no da la talla porque hay que completar la colección no es una buena manera de gastarse el dinero (además , para más inri, es que el cartucho es caro), especialmente teniendo cosas para GBA como Circle of the Moon o Mario Kart. Una vez advertidos, que cada uno haga lo que le plazca. La animación. La caracterización de Harry y los personajes secundarios.

4

Mediocre

Podía ser pero no ha sido y tras pasar unos breves minutos con él quedará archivado en la estantería para no jugarlo nunca más.