Atrapado en el tiempo, el Bluff de Blizzard
Hacemos una pequeña reflexión sobre una de las mayores compañías de videojuegos del planeta, Blizzard, con títulos en el mercado que han sido y siguen siendo algunos de los más jugados en todo el mundo.

La cosa empezó muy bien hace años. Corría el año 1994 cuando un día cualquiera apareció un juego llamado Warcraft y todo el mundo empezó a hablar de él. "Estrategia en tiempo real", decían.
A los que por aquellos tiempos simplemente nos dedicábamos a jugar a
estrategia en tablero sobre "hexagonitos" nos parecía ciencia-ficción,
además de no saber muy bien qué era eso de "tiempo real".
¿Acaso Einstein nos había mentido y el tiempo era continuo? ¿O Schrödinger se había equivocado con lo de el "gato y la caja"? Pues no, la cosa era mucho más simple: No había turnos. "Ahhhhhhh", dijimos muchos, "es eso".
Aquello supuso una revolución, el juego estaba bien, tenía mucho componente táctico-operacional (que NO estratégico), era sencillo de manejar (una
constante en Blizzard), la dificultad era moderada hasta el final y, por qué no decirlo, los orcos (aunque fueran los malos de la historia) tenían mucha gracia. Además el poder acabar el juego tanto con los buenos (humanos) como con los malos (orcos) le añadía mucha adicción. Todo un agradable descubrimiento.
Poco después, conforme la adicción a este juego iba remitiendo, aparecieron los primeros niveles extras que aportaban más diversión, nuevos retos y nuevos desafíos. Molaba.
Año 1995, sale a la venta Warcraft II. Este juego introdujo algunas mejoras, pero el sistema era prácticamente el mismo. Mucho orco, mucho elfo y poco más. Muy bien hecho, muy divertido pero más de lo mismo. El juego supone un bombazo y rápidamente se sitúa en las primeras posiciones de ventas. Ese mismo año aparece la primera expansión para el Warcraft 2: Tides of Darkness. Warcraft 2: Beyond the Dark Portal le seguiría poco después.
Nos situamos ya en el año 1996. Un día (también como cualquier otro) aparece un amigo en mi casa con una caja de color rojo, diciendo "Me han dicho que esto es la leche". Lo instalamos. La verdad es que nos quedamos alucinados con el video de presentación (jamás olvidaré cierto pájaro picoteando cierto ojo de cierta cuenca) y empezamos a jugar.
Diablo fue un juego bastante original para esa época, mezclaba elementos
arcade con ciertos componentes de rol y una velocidad de juego endiablada (nunca mejor dicho) que lo hacían muy adictivo. Era del tipo de juegos de "botón ganador" (cuanto más rápido le das, más matas) pero era lo de menos, nos divertía.
Ese juego hizo que yo suspendiera varios parciales, pero (en ese momento) mereció la pena. Diablo es todo un clásico, y los clásicos merecen eso. Eso y mucho más.
No digo nada cuando descubrimos Battlenet y lo que allí se cocía. Creo que pocas veces me he reído y divertido tanto delante de un ordenador. Ese fue el inicio de la era de los juegos online masivos.
"Muy bien estos chicos de Blizzard", decíamos. "Son originales y hacen bien
las cosas". "Sus cinemáticas son las mejores" apostillaba otro.
/es/node/ArrayNo nos faltaba razón a ninguno. Y el millón de compradores de Diablo nos daba la razón a todos.
Diablo iba acabándose, parche tras parche los chicos de Blizzard iban añadiendo nuevos retos, nuevos objetos, pero el juego iba muriéndose poco a poco... en ese momento Blizzard nos sorprendió nuevamente: Starcraft.
Es decir, un Warcraft en el espacio. Hablamos de 1998.
Buen juego Starcraft, muy bueno. Tácticamente muy superior a sus antecesores Warcraft y Warcraft 2, pero... aparte de desarrollarse en el espacio, de original tenia poco. Muy poco.
Era exactamente lo mismo que Warcraft pero con nuevas civilizaciones, nuevos escenarios y alguna mejora: gráfica (por supuesto) y de manejo. El guión estaba bien, los personajes estaban bien tratados (algo novedoso en Blizzard hasta ese momento) pero... era más de lo mismo.
Millón y medio de unidades vendidas a lo largo de ese año confirmaban el (nuevo) bombazo Blizzard: Starcraft había calado hondo.
De manera anecdótica (más que otra cosa) apareció la consabida expansión de Diablo, llamada Hellfire. Hellfire pasó sin pena ni gloria, seguramente debido a su limitada calidad. Todo hay que decirlo, esa expansión no fue desarrollada por Blizzard, sino por Sierra (las dos pertenecen a la misma casa madre: CUC Software).
Casi a principios de 1999 aparece la esperada secuela de Starcraft: Brood War. Poco hay que decir de este titulo. Excelente guión, muy buen tratamiento de los personajes (nuevamente) pero era más de lo mismo.
Lo podían perfectamente haber llamado Starcraft 2. O mejor aun, Starcraft 1.5.

En el año 2000, como aperitivo a lo que se avecinaba, tenemos un nuevo lanzamiento: Warcraft 2 Battlenet edition. El antiguo Warcraft 2 remozado para poder jugar a través de Battlenet. No añadía absolutamente nada. No creo que haga falta decir mucho más.
Verano del 2000 aparece el juego, seguramente, más esperado de la
historia: Diablo 2. Dos millones vendidos en poco mas de 1 mes lo dicen todo.
Muy divertido (sello Blizzard) pero pobre técnicamente (gráficos obsoletos a una resolución paupérrima, sonido extraído en gran parte del Diablo original) y su desarrollo era casi igual a su antecesor: paseo por dungeons (de todas clases, estilos, colores, olores y sabores) y matar y matar y matar con el famoso "botón ganador".
Posiblemente sea uno de los juegos más adictivos de la historia (con el mérito que ello tiene) pero, objetivamente hablando, no aporta nada nuevo. Originalidad cero. Una vez más.
En mitad de la tremenda vorágine Diablo2, Blizzard anuncia un nuevo lanzamiento (con suspense en su pagina web y todo), el nuevo lanzamiento no era otro que... ¡¡Warcraft 3!!. Continuamos.
Este verano aparece la expansión del Diablo 2, Lord of Destruction. En principio iba a aportar muchas teóricas novedades pero en la práctica no fueron tantas. Pequeños remoces, añadidos y componendas pero el juego seguía siendo lo mismo Siempre lo mismo, más de lo mismo, MUCHO más de lo mismo.
Hace pocos días (nuevo suspense en la web de Blizzard) anuncian a bombo y platillo un lanzamiento que puede hacer historia: Un juego online 24 horas con personajes consistentes al más puro estilo Ultima Online, Everquest o Anarchy Online. ¿Cómo se llama el "nuevo" futuro juego?

¡¡WORLD OF WARCRAFT!!
Y ahora yo me pregunto... ¿Es esto una tomadura de pelo? ¿Realmente soy Bill Murray y estoy "Atrapado en el tiempo"?
¿Cómo puede considerarse a Blizzard la mayor empresa de la industria del
videojuego, al menos la más rentable en cifras relativas, si SÓLO ha sacado
2 juegos en TODA su historia?
Recapitulando:
Serie Estratégica:
Warcraft (mas niveles varios), Warcraft 2 (mas niveles varios), Warcraft Battlenet Edition, Starcraft, Brood War, Warcraft 3 (en el futuro), World of Warcraft (en el futuro)
Serie Arcade:
Diablo, Diablo: Hellfire, Diablo 2, Diablo 2:Lord of Destruction.
11 juegos "diferentes" (sin contar los packs de niveles) pero a la hora de
la verdad es siempre el mismo (o los 2 mismos juegos) pero evolucionados
según los gustos de la época o la tecnología del momento. Ah, y que no me olvide de la técnica "botón ganador", eso es importante.
¿Se puede considerar esto un bluff? ¿Es Blizzard el mayor Bluff de la historia del software?
Cada uno que piense lo que quiera, yo os dejo que... tengo que ir a jugar al Diablo 2... ;-D