Kirby 64: The Crystal Shards
Kirby 64: The Crystal Shards
Carátula de Kirby 64: The Crystal Shards

Por fin tenemos a Kirby entre nosotros de vuelta

David Borrachero

El héroe particular de HAL y Nintendo vuelve a la palestra de mano de un juego de plataformas que rezuma a "retro" por cada uno de sus poros.

Kirby ha sufrido uno de los caminos más tortuosos entre los proyectos cancelados, desparecidos en combate o "transformados" para Nintendo 64. Se nos presentó junto a Mario 64 como un juego de carreras, luego se desvaneció sin dejar ni rastro y finalmente nos llega en forma de plataformas, el entorno ideal para Kirby...

El héroe particular de HAL y Nintendo vuelve a la palestra de mano de un juego de plataformas que rezuma a "retro" por cada uno de sus poros. Si no conocías de antes a Kirby te diremos que es un ser un tanto peculiar. No te asustes por su rosáceo colorido, su amplia sonrisa o por sus mofletes estilo Pikachu. Kirby puede aparentar ser alguien totalmente inofensivo pero la verdad es que el poder con que le han otorgado sus creadores le convierten en una máquina de matar...... bueno, quizás no sea para tanto...

Kirby posee la habilidad especial de absorber a casi todos los enemigos con que se topa. Simplemente presionas un botón en tu mando y la "aspiradora" se pondrá en marcha recogiendo todo lo que encuentre cerca suya. Hay algunos enemigos que no se pueden digerir así que Kirby pasa olímpicamente de ellos, pero la mayoría son la carnaza perfecta para calmar al estómago de nuestro amigo. Además la cosa no acaba ahí. Una vez que atrapamos a alguno de los incautos seres con que nos encontramos por nuestras andanzas podemos de alguna manera absorber sus poderes y realizar una transformación en nuestro rosáceo cuerpecito. Por ejemplo, si atrapamos a un enemigo con forma de roca nos convertiremos al instante (y si así lo decidimos) en un poderoso ser de granito, indestructible aunque lento (todo tiene sus desventajas). Si por el contrario nos hacemos con los "servicios" de un arquero podremos transformarnos en un arco viviente. Realmente es un poder bastante atractivo, así de bien le ha ido a Kirby en sus viajes anteriores por los circuitos de Game Boy, Nes o Super Nintendo. Quizás esta característica que le hace tan poderoso a Kirby sea probablemente la causa fundamental de que ninguno de sus juegos sea realmente muy complicado de acabar y parece que esta Kirby 64 no será la excepción.

El mundo de las hadas se ha visto sacudido de repente por un ataque del malvado Dark Matter, quien con aviesas intenciones trataba de hacerse con el control del "Power Crystal", nada más y nada menos que la piedra preciosa que mantiene el orden en el universo. Sin embargo, una valiente hada llamada Ribbon no se lo pensó dos veces, y antes de que el maravilloso cristal acabase en manos del rufián Dark salió pitando del mundo de las hadas con los esbirros del temible Matter pisándole los talones. Al final la velocidad de la fuga y el continuo acoso de las siervos del mal hicieron que Ribbon perdiera el rumbo y se precipitase sobre el planeta de Kirby (justo a su lado, mira que bien), y el cristal se rompiera en unos mil pedazos que quedaron esparcidos por gran parte de la galaxia. Kirby, como héroe curtido que es a estas alturas, ni corto ni perezoso decidió ayudar al hada en la búsqueda de todos los fragmentos y en la destrucción de Dark Matter. No sería una tarea fácil, no, pero para eso contaría con la ayuda de sus amigos y con un nuevo poder: la posibilidad de combinar dos habilidades distintas de enemigos y convertirse así en un ser aun más poderoso. Preparaos, porque Kirby ha vuelto...

  g  r  á  f  i  c  o  s
 
Son muy agradables a la vista. Sin alardes de ningún tipo, pero resultones, muy coloristas y dotados de gran profundidad. La propia configuración del cartucho, con unos escenarios 3D pero un desarrollo marcado por unos límites invisibles, resulta contribuir en gran medida a un diseño del propio protagonista y de los personajes que le rodean dotado de gran movilidad y expresión. Para que te hagas una idea funcionan como en el segundo Goemon que disfrutamos en Nintendo 64, el propio Mischieff Makers de Treasure (en menor medida), o el más reciente Tarzan, basado en la película de Disney y que son de alguna manera seguidores de la escuela originada por Pandemonium y demás... A pesar de ser modelos simplistas, construidos con pocos polígonos, los de HAL se las han ingeniado para darles unos movimientos muy naturales y suaves, sin saltos extraños en sus movimientos ni excesivamente "poligonizados". Los escenarios de fondo son bellos y variados, a veces dando una sensación de profundidad bastante plausible, y coloreados con buen gusto.

  m  ú  s  i  c  a

Muy en la onda de juegos anteriores con Kirby como protagonista, sobre todo nos recordará muy mucho, a su última aparición en SNES. Son melodías alegres, con bastante ritmo que acompañan de manera bastante correcta al desarrollo de la acción y a los escenarios por donde discurre la aventura. La calidad no sobresale en exceso y los samples empleados son bastante normalitos, pero en ningún momento desearás quitarla por mala calidad o por desentonar con lo que estás viendo.

  s  o  n  i  d  o   f  x

No son excesivamente abundantes. Se reducen a una pequeña colección de voces digitalizadas, o más bien sonidillos, gruñidos al estilo Banjo Kazooie pero monosílabos, en boca de Kirby y el resto de personajes que se le unen en su particular lucha. HAL también nos deleita con los típicos fx para los saltos, la acción de aspirar de Kirby, las transformaciones, etc. En general constituyen un elenco bastante digno y seguidor de la saga, muy en la línea de los plataformas de toda la vida. Se le podría haber exigido algo más de contundencia, como cuando nos convertimos en roca y caemos en picado sobre los enemigos, o cuando impactamos algún objeto en los enemigos finales, pero la verdad es que la justa medida con que han sido realizados enlazan a la perfección con el espíritu de Kirby.

  j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Como casi siempre es en este apartado donde los juegos de Nintendo sobresalen de alguna manera. Kirby no podría ser menos y siguiendo la estela de los juegos anteriores que le han hecho famoso, vuelve a hacer gala de su arma más infalible: aspirar a sus enemigos y realizar luego una transformación según el tipo de "bicho" ingerido. Sin embargo esta vez los chicos de HAL han decidido darle una vuelta de tuerca más a la habilidad más popular de Kirby, pudiendo realizar los denominados "combos" tragándose a dos enemigos lo que le otorgará un poder mayor y más peligroso. El sistema ideado es a la vez muy sencillo, divertido, y de alguna forma incluso plantea desafíos para ver que en que tipo de "cosa" nos convertiremos en la próxima ocasión...
La primera vez que nos traguemos a un enemigo con unas características peculiares (no sirven todos) y apretamos hacia abajo enmel mando de control, nos convertiremos en una especie de evolución de Kirby según esas características. Por ejemplo, si engullimos a un arquero con flechas de fuego nos transformaremos ipso-facto en un arco con forma de Kirby que lanzará flechas llameantes a diestro y siniestro. Sin embargo si mediante el botón "C abajo" "sacamos" nuestra recién adquirido habilidad en forma de estrella, y la lanzamos contra otro enemigo de esos especiales, entonces ambas habilidades se combinarán para formar una nueva estrella, y sí, al tragarla nos convertiremos en otro tipo de ser totalmente diferente. Si seguimos por ejemplo nos tragamos a un ser eléctrico y posteriormente a uno de hielo (abundan bastante) entonces nos convertiremos en una......¡¡nevera!!.. inaudito pero cierto, y muy, muy divertido por cierto, Kirby abrirá la puerta de la nevera para lanzar su contenido sobre los enemigos y si lo que les lanza es comida podremos recogerlo luego para aumentar nuestro maltrecho medidor de vida... Nos convertiremos en minas electrificadas, en volcanes en erupción, en monstruos metálicos, balas atómicas, pirañas de gigantescas fauces, taladradoras imparables, etc. A cada transformación más genial e imaginativa, sin duda uno de los puntos fuertes del juego...

Por el resto Kirby se maneja a las mil maravillas con el pad digital, el mando analógico fue suprimido de los controles por Nintendo viendo que no había realmente una necesidad real de incorporarlo. Las acciones, bastantes variadas, se realizan con los botones justos: Saltar, volar al estilo Yoshi apretando varias veces el botón "B", espirar aire, lanzar enemigos engullidos anteriormente, combinar habilidades tal y como mencionábamos un poco más arriba, etc. Todo de forma muy intuitiva (aunque más nos vale leernos antes el manual o asistir al tutorial del juego) y desarrollado con gran maestría por parte de los programadores. Será cosa de pocos minutos hacerte con el control absoluto de Kirby...

HAL además se las ha ingeniado para embutir en el cartucho un modo multijugador basado en pequeñas pruebas al estilo Mario Party. Sin ser algo realmente revolucionario, recoger manzanas antes que los demás, una especie de carrera de sacos, etc. ayudan en parte a alargar la vida del cartucho e incluso permiten la posibilidad de que tú y unos amigos compartáis el juego durante un rato.

  c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

Tras tantos años de espera, tantos cambios en el planteamiento original del juego y tantas idas y venidas, finalmente Kirby: Crystal Shards resulta ser un digno sucesor en la consola de 64 bits de Nintendo. El sonrosado protagonista hace gala una vez más de sus extremadas habilidades (en los combates en Smash Brothers pronto se convirtió en uno de los personajes favoritos), metido de lleno en una historia sencilla, algo típica quizás, con un desarrollo lineal y enemigos no muy difíciles de vencer. 

En conjunto el cartucho es un juego muy notable, con una realización técnica digna y algunos detalles impagables, pero su sencillez aplastante y un modo multijugador bastante limitado no le otorgan el distintivo de "gran juego". Kirby es muy divertido, pero te durará poco, el único reto real con que se nos desafía es el de encontrar todos los trozos de cristal esparcidos, y aún así tampoco es excesivamente complejo. Recomendado para los más pequeños (aunque algunas acciones son algo complejas) o para pasar un buen rato. Eso sí, no esperes una durabilidad eterna porque no la encontrarás...

7.6

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.