Conker's Bad Fur Day
Conker's Bad Fur Day
Carátula de Conker's Bad Fur Day

TODO, o casi todo, es perfecto en Conker.

David Borrachero

¡¡Patea dos o tres culos por minuto, pega sartenazos indiscriminadamente e insulta a cualquiera que se te ponga delante!!. Puede que a veces Conker sea algo maleducado pero es que sus padres no le llevaron a un Colegio de pago...

Hace mucho, mucho tiempo las cabezas pensantes de RAREWARE planeaban la creación de dos juegos de plataformas 3D siguiendo la estela del fabuloso Mario 64. Banjo Kazooie y Conker, Twelve Tales fueron presentados como dos dignos sucesores de la escuela Miyamoto. De Banjo lo sabemos todo, incluso acaba de aparecer en nuestro mercado su segunda parte, pero de Conker no esperábamos en ningún momento el resultado final.

El juego de la ardilla comenzó siendo un simplón plataformas 3D, muy colorido, simpático e incluso algo "pasteloso". En las primeras imágenes podíamos ver como deambulaban dos personajillos encarnados en sendas ardillas por floridos paisajes. Conker, con su gorrita de niño bueno se ha convertido en una ardilla alcohólica y con muy mal genio, y aquella cándida Berry es ahora una despampanante ardilla con ganas de vivir a lo loco. La transformación es más que evidente y hemos tenido que esperar 4 años para ver llegar a uno de los mejores juegos del catálogo para 64 bits de Nintendo.

Todo comienza con Conker corriéndose una juerga con sus amigotes en la taberna más sórdida del puerto donde la cerveza no para de correr y las peleas son algo habitual. Tras unas felices horas entre historias inverosímiles, risitas tontas y canciones de borracho, el sentido común, y el estómago, hacen notar a Conker que es hora de irse a casa, de lo contrario podría acabar francamente mal. Con paso vacilante decide salir del tugurio... ah... emmmmm.. no, esos son los lavabos, la salida está por aquí... Tantas vueltas hacen que los líquidos del sistema digestivo de Conker decidan unirse a la fiesta y visitar un poco el exterior de su huésped. Mala idea, parece que el bicho que aguardaba a la entrada no le ha hecho ni pizca de gracia que le hayamos vomitado encima.. en fin, una disculpa a tiempo y poner pies en polvorosa son lo mejor para estos casos.
Después de dar unas cuantas vueltas por lo que parece un camino familiar Conker se despierta con la resaca más horrible que recuerde. La boca pastosa y el dolor de cabeza son horribles pero el paso vacilante hacia un, ¿espantapájaros?, lo es aun más.
Birdie, no, perdón, BIRDY, resulta ser un muñeco de paja muy dado a las cervezas y al helio y a cambio de su explicación acerca del "context sensitive" solo nos pedirá un par de "litronas". No está mal el cambio. Tras percatarnos que todas nuestras acciones vendrán dadas por estos famosos botones (marcados con una "B" gigantesca en el suelo) Conker decide hacer uso de uno de ellos y sacarse de la manga una aspirina efervescente, la cual, cosa buena, hace que la resaca pase a mejor vida. Ojalá existieran aspirinas así en la vida real... Con la cabeza despejada Conker se da cuenta de que anda algo perdido, el entorno le es familiar pero no acaba de reconocerlo totalmente. Lo mejor será dar una vuelta y ver que hay por ahí, no creo que el día pueda ir a peor...

Así comienza la última gran aventura de RARE, de una forma irreal, con personajes sacados de las paranoias de sus diseñadores y con una mecánica sencilla, absorbente y sobre todo muy divertida. A lo largo de nuestro periplo particular nos encontraremos con seres de toda clase, buscaremos ansiosamente fajos de dinero parlante, imprescindible para poder continuar, y nos enfrentaremos al elenco más ridículo de jefes finales que hayáis visto nunca, todo ello para llegar hasta el final del juego, envuelto en un mundo donde el humor, el sarcasmo, lo extremo e incluso el mal gusto, están a la orden del día y forman parte de sus habitantes.

Y si todo esto no te basta y tras pasarte el juego te quedas compuesto y aburrido no hay problema, RARE, en su línea habitual, ha llenado el cartucho de modos multijugador hasta los topes. No solo podremos luchar contra otros adversarios manejados por la CPU de la Nintendo 64 sino que podremos invitar a 3 amigos a pasarlo realmente bien. Podrías probar Beach, en el que nos pondremos en la carne de nuestros enemigos los Tediz, o en la de los buenazos Frenchis. Será una especie de asalto a la fortaleza desde diferentes puntos de vista según cojamos a uno o a otro bando. Raptor, donde tomaremos el papel de mamá dinosaurio y tendremos que dar de comer a nuestros retoños, puede resultar algo "visceral". También podremos escoger otros modos, como una carrera en una especie de monopatines (idéntica a la carrera que nos encontraremos en mitad del juego), la conducción de tanques super-deformed o el grandioso Deathmatch, donde el color de la sangre será el predominante en tu pantalla...

  g  r  á  f  i  c  o  s
 
Son excepcionales. El culmen en Nintendo 64. Se nota el trabajo realizado por RARE durante tantos años, sobre todo en las texturas de los mundos y en la animación facial de los personajes. Conker posee los mejores movimientos en la cara que hemos visto jamás, trasmitiéndonos sus emociones de manera impresionante. Si está contento veremos como una sonrisa ensancha su rostro, si se cabrea su mirada dejará a entender que será mejor dejarle tranquilo, si piensa (con vocecita a interior incluida) como salir airoso de una situación se mesará la oreja como los gatos... Sencillamente es algo como nunca habíamos visto, en ninguna plataforma. La coordinación de la boca con los diálogos es algo digno de elogio, os sorprenderéis más de una vez al comprobar como se corresponden perfectamente con las palabras que farfullan los personajes.
La texturas por otro lado son ricas en detalle e inmensas. Algunas os recordarán a las primeras versiones de Conker, y es casi seguro que se habrán reutilizado para la ocasión. La variedad de los mundos además ha obligado a RARE a hacer un esfuerzo extra para lograr una ambientación perfecta. Si echáis un vistazo a vuestro alrededor con la vista en "primera persona" en el mundo "central" podréis ver a que me refiero. Impresionante, ¿verdad?

Los movimientos de los personajes están también muy trabajados y las diferentes situaciones a las que se verá obligado sufrir nuestro protagonista están perfectamente cubiertas. Al principio no sabremos nadar del todo bien con lo que cada vez que entremos en contacto con el agua no tendremos más remedio que ponernos unos "manguitos" amarillos chillón. Cuando entremos en el mundo de los escarabajos peloteros, estaremos obligados a ponernos una máscara anti-gas reglamentaria, de lo contrario podríamos acabar desmayados ante semejante tufo por causas más que obvias. Si nos apetece ponernos en la piel de Neo en una secuencia a lo Matrix nada mejor que el cuero y las botas militares...
Los efectos de luz taimen han sido mejorados con respecto a juegos anteriores de RARE. Ni Donkey Kong 64 ni el reciente Banjo Kazooie se acercan al nivel alcanzado en Conker. Las fuentes de luz son completamente dinámicas incidiendo directamente en Conker, tanto en intensidad como en dirección del foco luminoso y el color del mismo. Además las sombras que provoca la ardilla sobre los escenarios son muy convincentes, alargándose si nos alejamos de las antorchas, proyectándose sobre el suelo y las paredes, desdoblándose si hay varias fuentes a la vez en la misma sala, etc. Es un detalle muy agradecido que otorga efecticismo sobre el conjunto general del juego.

Quizás lo peor sean los bajones de frames por segundo que sufriremos de vez en cuando, sobre todo en espacios muy abiertos o cuando se juntan muchos enemigos en pantalla. Es algo a lo que no es difícil acostumbrarse, y que se compensa con la calidad impresionante de los gráficos de los personajes, de los entornos que nos rodean y de los efectos de luces y sombras, sin embargo el resultado habría sido más que IMPRESIONANTE si la tasa de imágenes por segundo fuera continua como ocurre en Zelda.

  m  ú  s  i  c  a

Sublime es el término que mejor se acerca a lo que RARE ha conseguido en este sentido. De nuevo la capacidad de la compañía británica deja en entredicho lo que el resto de desarrolladores ha logrado en la 64 bits con anterioridad, incluida la propia Nintendo. La música en Conker es perfecta, con una cantidad de melodías increíble que se adaptan como un guante a cada una de las acciones que realicemos o en los entornos en los que nos encotremos en momentos determinados. Por si fuera poco la calidad sonora está fuera de toda duda (abajo tenéis unos cuantos ejemplos) utilizando unos samples prodigiosos y todo en perfecto Dolby Surround. Como siempre en este tipo de juegos es más que aconsejable que conectéis la Nintendo 64 a un equipo de música, y si poseéis un decodificador Dolby tocareis el cielo con la música de Conker.

Carrera sobre monopatines The "Vortex" Tratando de torear Jugando al "Killer" de GB

  s  o  n  i  d  o   f  x

Hummm... estamos un cartucho que contiene cerca de 2 horas de diálogos (abajo tienes unos cuantos cortes), una cantidad enorme de efectos sonoros y todo ello en Dolby Surround. Las voces en primer lugar son de una calidad extrema, los dobladores excelentes y los diálogos simplemente hilarantes. Todo ello va acompañado de unos efectos sonoros de altísima calidad que reflejan todo lo que ocurre en el particular mundo donde se desenvuelve Conker. Algunos resultarán incluso algo "asquerosillos" por su propia naturaleza (arrastrar una bola de excrementos por una montaña no produce un sonido muy agradable que digamos), otros nos pondrán los pelos de punta como las balas silbando a nuestro alrededor o las propias explosiones, contundentes y muy realistas. Pero sobre todo llamarán vuestra atención los sonidos derivados de la muerte, en todas sus versiones: sangre, cortes en dos mitades, "espachurramientos" varios, tiros en la cabeza, etc. forman una colección de lo más variopinta y escalofriante.

¡Tiros por todos lados! Tras la bebida la sensación no es muy agradable... Conker buscando dinero y pensando...

   j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Conker se maneja a las mil maravillas, no existe ninguna complicación y responde al control de una manera excelente, tal y como nos tienen acostumbrados desde RARE. Las cámaras, uno de los elementos más criticados en este tipo de juegos también han sido mejor resueltas que en Banjo Tooie y presentan un movimiento más pulido y correcto según la posición que tomemos. La variedad de acciones que realizamos no son obstáculo alguno para RARE ya que parecen haber metido múltiples motores de juegos dentro del mismo cartucho. Manejaremos enormes torretas de disparos, iremos montados sobre toros o dinosaurios, nos jugaremos nuestro dinero en frenéticas carreras, etc. Todas las situaciones en las que nos veremos envueltos son fabulosas y perfectamente bien realizadas.

Los denominados "context sensitive buttons" son paneles situados en el suelo marcados con una gigantesca "B" y representan la mecánica de Conker Bad Fur Day. Básicamente nuestros cometidos serán lineales, tendremos que conseguir una cantidad determinada de dinero para continuar y para ello será absolutamente necesario que ayudemos a algunos personajes, venzamos en singulares combates a enormes enemigos o simplemente miremos bien por el paisaje que nos rodea. Sin embargo para muchas de las acciones que tengamos que realizar no nos bastará con nuestra arma reglamentaria, una sartén, y tendremos que hacer uso de dichos paneles para sacarnos de la manga otros artilugios simplemente situándonos encima y pulsando el botón "B" como puedan ser aspirinas que curen el dolor de cabeza, una botella de cerveza, un tirachinas o accionar puertas, abrir escotillas, llenar un estanque de agua, etc. Todo se mueve en torno a los dichosos botones y aunque en un principio nos pueda parecer algo limitado la verdad es que la mecánica funciona, y de que manera, y se transforma en el complemento perfecto para el desarrollo del juego.

Lo que si es una pena es que el juego para un solo jugador acabe tan pronto, sobre todo si lo comparamos con otras producciones de RARE donde las dimensiones de la aventura son simplemente monstruosas. En Conker el desarrollo es más lineal, más sencillo y por lo tanto más corto, nos encontraremos con algunas situaciones difíciles de pasar pero pocas veces nos atascaremos por no saber hacia donde tirar. La verdad es que este giro en la mecánica del juego me ha gustado bastante, sobre todo porque no todas las cosas han de basarse únicamente en conseguir 100 millones de plumas de color rojo...

  c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

David Aguilera 

Aquello parecía una pesadilla. Habíamos estado viviendo casi única y exclusivamente para ver como Conker se materializaba en cartucho, que cuando pudimos insertarlo por primera vez en Nintendo 64 no salíamos de nuestro asombro. Rare se había ufanado de una creación que a primera instancia condensaba muchos elementos de Banjo-Tooie o de Donkey Kong 64, solo que con un sistema de impactos desafortunado y una cámara excesivamente respondona. Entonces rondó por nuestras cabezas si la publicidad otorgada, la polémica, las iras, las quejas, los halagos y demás acciones vertidas en CBFD eran simple autobombo o realmente estaban justificadas.

Sin embargo, al dejar atrás los inconvenientes de la primera toma de contacto, la cosa cambió por completo. El desarrollo tan aparentemente estúpido del comienzo se volvía de lo más delirante que habíamos probado en la vida. Si antes el "context sensitive" nos parecía una excusa perfecta para despachar puzzles a los que Rare no sabía como sacar provecho, acabo por fascinándonos de tal forma que apenas le dimos importancia a que estuviera totalmente desacorde con el desarrollo del juego. Y esa es precisamente su magia: debes olvidarte de seguir una pauta coherente, de buscar razones a todo lo que haces o de esperarte una acción con lógica en el siguiente puzzle. Tan solo estás "condenado" a dejarte llevar por las perversas mentes que ha habido detrás de este desarrollo, capitaneados por Chris Seavor, acompasados por Robin Beanland y hasta producidos por Tim Stamper.

Dejando de lado que ha habido, seguramente, el granito de arena de todo el staff en cada una de las situaciones: estas, son precisamente, el punto álgido de una partida a Conker. Pero ya lejos de los recordados guiños a filmes como Matrix, Godzilla, la Naranja Mecánica o Alien, también se filtran pinceladas de algunos cartuchos como Go Go Tank, que apareció en Game Boy en 1989, y que pasó con más pena que gloria en nuestro mercado; de Jet Force Gemini, de Resident Evil, de WipeOut, y como no, de Banjo-Kazooie.
El resultado de toda esta miscelánea es uno de los mejores juegos de la historia. Una verdadera proeza increíblemente adictiva, con un multiplayer antológico, una jugabilidad elevada hasta la estratosfera por su originalidad y un personaje encantador, sea capaz de arrancar de cuajo la cabeza de un zombi o no.

Lo dicho. Como única pega, y pequeño elemento que empaña tan exquisito resultado: un punto de vista no siempre adecuado, y el que le andes buscando los tres pies al gato, porque te aseguramos que no los tiene...

David B.Goossens

Conker es lo mejor que nos podía pasar a los usuarios de Nintendo 64. Su descaro, su realización técnica y su aprobación final para aparecer en la 64 bits y no en la CUBE han sido 3 de las mejores decisiones que haya podido tomar RARE/Nintendo. Sabemos que las ventas no han ido bien en USA, seguramente por una publicidad no del todo bien dirigida. Sabemos que Nintendo Europa se negó a distribuir el juego argumentando que no se correspondía con el público objetivo de sus productos. Sabemos que en España nos quedamos sin distribuidor oficial. Y sabemos que, como muchos otros que se quedan fuera de nuestras fronteras, Conker Bad Fur Day es un grandísimo juego, una de las mejores experiencias al mando de consola alguna.
Desde su realización técnica impecable en todos sus aspectos, tanto gráficos como sonoros, hasta la multitud de modos multijugador. Desde lo hilarante y arriesgado de su historia, que se va enrevesado a medida que avanzamos, cobrando interés, despertándonos el gusanillo hasta los irrisorios enemigos finales (¿alguien antes había visto un montón de deposiciones a la que alimentar con mazorcas de maíz y vencerla después en singular e "higiénico" combate?). Desde las excelentes voces, los diálogos ácidos, las respuestas ingeniosas hasta el sentido del humor tan característico que todo lo impregna en el juego..

TODO, o casi todo, es perfecto en Conker. Ni las ralentizaciones, ni la cantidad de Game Overs que veas en pantalla, ni la duración más bien corta del cartucho (siempre podrás echar mano de los fabulosos multijugador), ni la búsqueda de más y más dinero te desanimarán en absoluto y Conker Bad Fur Day se convertirá en uno de tus juegos favoritos.

Eso si, un par de avisos. Primero, el juego no se puede encontrar de forma oficial así que tendrás que echar mano de la importación. Afortunadamente esta vez la cosa queda más cerca y no tendrás que comerte la cabeza con incompatibilidades NTSC. Conker está en PAL y por lo tanto es más sencillo de conseguir, siempre que estés dispuesto a pagar un precio no demasiado barato, claro... El segundo aviso es que Conker no está pensado para cualquiera. El aviso de mayores de 15 años no es gratuito. No solo por las situaciones que podemos ver, por el lenguaje soez y vulgar y por las barbaridades que pueden llegar a hacer los personajes, es más bien por el sentido del humor que impregna el cartucho, por sus parodias a conocidos filmes e incluso a otros juegos (atentos a la cabeza de Banjo como trofeo encima de la chimenea del bar) y en general por la tónica que va adoptando el juego. No todos pueden disfrutar igual con Conker, el techo técnico de N64 y la aventura más "puerca" de toda consola.

9.7

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.