Nuestras primeras impresiones sobre F-Zero: Maximum Velocity
Os desvelamos en exclusiva todo lo que entraña este codiciado título
Como os informamos, Game Boy Advance ya está en la redacción de MeriStation, y ha venido acompañado de F-Zero Maximum Velocity, producido por Nintendo bajo la batuta de Shin Shimizu, quien también contribuyó en la entrega original de SNES.
Ante todo destacamos la impecable presentación del cartucho, gracias a un librito de instrucciones muy detallado, aunque en japonés, en el que se especifica el argumento, los personajes, la explicación del interfaz, el control, y la estructura que sigue F-Zero.
Una vez dentro del juego en sí, podemos escoger entre tres slots diferentes de memoria, introducir nuestro nombre y elegir uno de los cuatro personajes entre Hot Violet, Fire Ball, J.B. Crystal, Crazy Horse y dos más que aparecerán según vayamos progresando como Dirty Joker y The Stingray.
Lo que más gratamente nos ha sorprendido en este campo es que todos estos corredores se diferencian entre si tanto en aceleración, agarre, respuesta, y velocidad punta. De hecho, Hot Violet, es el más equitativo de todos, y muy recomendado para los jugadores que empiezan a hacerse con los controles. Siendo de esta forma la antítesis a Crazy Horse, de maniobrabilidad menos acusada y con una velocidad máxima realmente encomiable.
La pantalla de selección se estructura en tres grupos. Lo primero es el modo de juego, ya sea multiplayer, contrarreloj o campeonato. Renglón seguido, podrás escoger entre los diferentes mundos que hay una vez comienzas: Pawn, Night Vision, y posteriormente, la dificultad: beginner, normal y hard.
Los trazados recuerdan, especialmente por la estética, a los que se idearon en 1990 para Super Famicom. Bianca City no es más que una remodelación de Mute City, o por ejemplo, Ancient Mare sería la adaptación a los 32 Bits de Big Blue, donde predominaban las rectas congeladas y los carriles estrechos. Claro que, lo realmente importante y que más expectación ha levantado ha sido la calidad gráfica de la consola. Puestos en materia, F-Zero alardea de un efecto de scaling impresionante, fondos muy detallados y hasta con cambios de tonalidad que envuelven aun más la carrera. Sobra decir que si en la primera generación de cartuchos, Maximum Velocity deja en evidencia a su homónimo de SNES, las previsiones no pueden ser más halagüeñas para el futuro.
El control se basa bastante menos en los "triggers" que el hermano mayor. La mejor forma de virar es pulsar reiteradamente el botón A, el de aceleración, que nos servirá para propulsarnos y bajar velocidad simultáneamente. No obstante, en algunas de las curvas más cerradas estaremos obligados a recurrir al L o al R, además de acompañarlo con B, el de freno, si no queremos acabar empotrados contra las vallas de distensión.
F-Zero Maximum Velocity llegará a España de forma simultánea con la consola, el próximo 22 de Junio, a un precio que oscilará entre las 7.500 y 8.500 pesetas.