Sin & Punishment: Successor of Earth
Sin & Punishment: Successor of Earth

El juego que Nintendo 64 necesitaba.

David Borrachero

¿Acción a raudales¿? ¿Ritmo frenético? ¿Jefes final de fase imponentes? ¿Gráficos espectaculares?.. ¡Ja! En Treasure saben de esto y mucho más y la última prueba de que no fanfarroneamos lo más mínimo es este increíble Sin & Punishment.

¿Acción a raudales¿? ¿Ritmo frenético? ¿Jefes final de fase imponentes? ¿Gráficos espectaculares?.. ¡Ja! En Treasure saben de esto y mucho más y la última prueba de que no fanfarroneamos lo más mínimo es este increíble Sin & Punishment.

[NOTA: Sin & Punishment ha salido de momento únicamente en Japón y por lo tanto la única manera de disfrutar con él es mediante la importación y el correspondiente adaptador NTSC para vuestra N64.]

Puede que no conozcas a Treasure, o a lo mejor no tienes conciencia real de quiénes son, pero la verdad es que esta fantástica compañía desarrolladora ha sido la encargada de traer al mundo algunas de las obras más maravillosas creadas jamás para videoconsola alguna. Comenzaron como grupo de programación dentro de la gigantesca Konami, dándole los que para muchos fueron los mejores años de la compañía de Osaka. Castlevania IV o Axelay son dos de las pruebas más fehacientes de su auténtica devoción por los videojuegos. Más tarde, como grupo escindido de Konami y ya denominados Treasure propiamente dicho volcaron sus esfuerzos sobre todo en las consolas de SEGA: Gunstar Heroes, Alien Soldier (MegaDrive), Guardian Heroes, Silhouette Mirage o el increíble Radiant Silvergun (Saturn). Todos estos juegos guardan algo en común: La pasión con la que Treasure trabaja en cada una de sus producciones, la originalidad que impregna el resultado final y una impresionante capacidad de aprovechamiento del hardware de la consola escogida. Ahora, Nintendo 64 ha tenido la suerte de albergar su último juego, Sin & Punishment, una auténtica virguería técnica que destila fuerza por cada uno de sus poros y que demuestra finalmente hasta donde puede llegar la 64 bits en juegos de este tipo.

La historia no puede ser más apocalíptica, típica de la mente japonesa muy atormentada por todos los sucesos que conllevaron la Segunda Guerra Mundial (o al menos eso dicen los entendidos). En un futuro impredecible un grupo de animales mutados genéticamente pretenden hacerse con el control de la Tierra, importándoles un comino que pasará con los humanos...

Desde luego semejante atrocidad es algo que no se puede permitir, de ninguna manera, así que no tardan en aparecer los primeros grupos de "rebeldes" por la causa. Sin embargo, hay una peculiaridad en todo este embrollo y es la entrada en escena de la llamada "Fuerza Armada" que supuestamente también lucha contra los animalejos aquellos pero con unas intenciones enfrentadas directamente con el frente rebelde, ¿por qué? Bien ,solo el desarrollo de la historia dejará entrever qué es lo que realmente pasa a medida que vayamos atravesando las fases del juego y eliminando a tantos enemigos como se nos pongan delante de nuestras narices, sin contemplaciones claro. El resto es disparar, intentar descubrir como acabar con los diferentes jefes final de fase (e intermedios), utilizar un tipo u otro de arma en determinadas ocasiones y dejarse imbuir por una historia con más "miga" de la que aparenta en principio. Todo esto y mucho más, es SIN & PUNISHMENT.

  g  r  á  f  i  c  o  s
 
Es uno de los aspectos que más llama la atención nada más echar las primeras partidas con el cartucho. En Treasure son auténticos expertos en sacar el mayor partido de la plataforma donde trabajan y N64 no podía ser menos. Tras los discretos, técnicamente hablando, Mischief Makers y Bangaioh, pero originales y tremendamente adictivos, los gráficos de S&P se nos antojan maravillosos, con un diseño espectacular fuera de toda duda y una estética manga que hará las delicias de todos los fans del anime o simplemente del tipo de trazado oriental. Los personajes cuentan con un aspecto bastante peculiar, unas texturas correctas aunque carentes de cierta resolución y unos rostros bastante melancólicos y sugerentes. Los escenarios son desde luego otra delicia. Atravesaremos ciudades, campos, bosques, una especie de fábrica, un navío gigantesco o un paseo por una plataforma volante entre numerosos barcos de guerra cada cual más espectacular que el anterior. Movimientos, disparos y explosiones completan un apartado exquisito, pocas veces visto en producciones para Nintendo 64 y con ese toque de distinción que Treasure sabe dotar a sus producciones. Como queja quizás podría valer un acabado mejor de los personajes, con un número mayor de polígonos y unas texturas aplicadas sobre sus mallas más ricas para que en los zooms más acusados no se perdieran tanto los detalles. Es probable que el modelado de los personajes se deba al estilo que han querido impregnar los diseñadores en el juego y lo cierto es que se adapta a la perfección con la historia y con los acontecimientos, pero con algo de más detalles hubieran sido el summum. 

¿Eso si, por muchos enemigos que aparezcan en pantalla, ya sean enjambres de polillas, asquerosas arañas o mosquitos con el tamaño de un avión, no sufrirás las típicas ralentizaciones que podrías esperar de tan tamaña demostración. Es cierto, si, existen algunas pérdidas de FPS aquí y allá, en las explosiones gigantescas sobre todo, pero el trabajo realizado en este sentido es increíble, máxime teniendo en cuenta a la velocidad a la que todo se desarrolla en SIN.

Quieres más? Aun hay más. Los enemigos a los que tendrás que enfrentarte en S&P son de un tamaño descomunal en la mayoría de las ocasiones. Naves enemigas que disparan un auténtico arsenal de balas contra tu maltrecho cuerpo, 8 o más navíos de guerra que no paran de lanzarte hordas y hordas de pequeños desechos mutantes. Todos nos resultarán espectaculares, incluso tendremos que luchar contra algunos de esos tan típicos robots gigantes que tanto gustan a los japoneses.
Desde luego acabará por maravillarte y por sacarte de las casillas viendo de lo que puede llegar a ser capaz de hacer el hard gráfico de la N64 en buenas manos...

  m  ú  s  i  c  a

No destaca demasiado, sobre todo por la acción tan frenética que discurre por la pantalla y por los propios sonidos FX que suenan constantemente. Sin embargo las composiciones tienen ritmo con un estilo bastante peculiar, es una mezcla de músicas típicas de los videojuegos antiguos y modernos, con un marcado "acento" japonés. Los instrumentos y samples son más que correctos y no desentonan en absoluto con lo que ocurre en el juego. Además son bastante variadas cambiando de estilo en cada fase y acomodándose a un compás determinado según lo requiera. Algunas melodías que suenan contra los jefes finales son sencillamente antológicas.

  s  o  n  i  d  o   f  x

Te llamarán sobre la atención la cantidad de diálogos hablados en las escenas cinemáticas tanto o más que el hecho de que estén en un perfecto inglés. Las voces suenan claras, destacan sobre el fondo y además la mayoría están dobladas de una forma ciertamente convincente. Una delicia. El resto de sonidos fx se corresponden a las explosiones, disparos, ruidos de los enemigos, etc. Acompañan perfectamente a la acción y en ocasiones son realmente contundentes (probad a conectarlo con el equipo). En general forman un conjunto por encima de la media en los juegos de Nintendo 64 y no desentonan en absoluto.

  j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Hacerte con los controles puede hacerse complicado al principio. Básicamente Sin and Punishment es una especie de Nam 1975, aquel genial juego para NeoGeo. Podrás moverte de derecha a izquierda con los botones "C" y orientar el punto de mira de tu arma con el joystick analógico al más puro estilo Quake. Sin embargo aquí no tenemos libertad de movimientos como en un FPS clásico. S&P es realmente un shooter con lo que el movimiento de nuestro personaje es automático, es la máquina quien nos dirige hacia delante y quien nos para en mitad de la fase según convenga a la acción mientras nosotros esquivamos los disparos, saltamos con "R" y disparamos a todo bicho viviente con el tan consabido gatillo "Z". Además tenemos una serie de movimientos "extra" como son la posibilidad de hacer un rápido movimiento hacia los lados apretando dos veces seguidas los botones de "strafe" o atacar armado con una espada (dos veces "Z") habilidad que por cierto será realmente crucial en nuestro devenir por el juego ya que algunos enemigos serán únicamente destruidos mediante un mandoble en todo el careto o podremos destruir ciertos misiles que vengan directamente hacia nosotros no sin aviesas intenciones...

Todo ello se completa con la posibilidad de un doble salto que nos vendrá muy bien para esquivar murallas de fuego o disparar hacia blandos situados en la parte superior de la pantalla.
Además, y para que sirva de precedente, los programadores de Treasure han incluido la posibilidad de que si eres zurdo el control se te haga mucho más asequible dándote la oportunidad de sustituir los botones "C" por la cruceta digital con lo que no deberías tener los típicos problemas que los zurdos soportan con esto de los videojuegos...

  c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

La despedida de Treasure de nuestra querida Nintendo 64 no podría ser mejor y más espectacular. Sin & Punishment salió de prácticamente la nada, sorprendiendo a propios y extraños por su ritmo feroz, calidad técnica y por ser uno de los escasísimos títulos en tratar un tema semejante en la 64 bits. Desde la primera partida S&P te cautivará por su estética abrumadora, los continuos disparos, los retos que representan enfrentarse a los jefes finales en unas mecánicas típicas de Treasure, las continuas idas y venidas en el argumento o la espectacularidad de muchas de las acciones que tengamos que realizar.

Todo, o casi todo es absolutamente perfecto, delicioso, adorable... Es una experiencia como pocas la que te ofrece este shooter. Aunque como todos los juegos hay algunos aspectos que podrían haberse mejorado como es el mencionado modelado y texturizado de los personajes, sobre todo en el caso de los protagonistas, en la música que a algunos podría parecerles inadecuada, o a la ausencia de un modo multijugador como Dios manda. Sin embargo todos estos "fallillos" son fácilmente perdonables cuando nos ponemos a los mandos de nuestra N64 y entramos en este particular universo de Treasure.

Debemos estarles agradecidos al trabajo de la compañía nipona, no solo por sus antiguos trabajos (y que por ellos se ha convertido en lo que es actualmente), sino por proporcionarnos auténticas joyas, aunque solo una haya llegado de forma oficial a nuestras manos. Constituyen un pilar fundamental para todo jugón que se precie, hay que saber apreciar la calidad que destilan cada una de sus producciones y sobre todo la originalidad de la mayoría de sus planteamientos. Son, sin ninguna duda una de las compañías más "especiales" que existen hoy por hoy en el panorama de las consolas. S&P debería ser una compra obligada para todos los poseedores de una N64. Lástima que las cabezas pensantes de Nintendo piensen que es mejor inundar el mercado de engendros Pokémon y dejar de lado diamantes en bruto como este cartucho. Una verdadera lástima, sí...