Final Fantasy IX
Final Fantasy IX
Carátula de Final Fantasy IX

Ya no querrás otra cosa.

José Javier Méndez

La mítica saga de Square se despide de PSOne con su novena entrega, la más completa de todas ellas. La mejor Aventura/RPG de la historia de los 32 bits de SONY sin lugar a dudas. 4 CDs repletos de belleza en todos sus aspectos. Un juego que te atrapará desde la presentación al último hechizo....

Los aficionados al mundo de los videojuegos han podido disfrutar de la aventura con tintes ecológicos que significaba Final Fantasy VII. Más tarde disfrutaron de la futurista secuela

Final Fantasy IX (PlayStation)

Final Fantasy VIII, y ahora, por fin, con varios meses de diferencia (como siempre) con respecto a los lanzamientos entre Japón y USA, nos llega la que será la última entrega para la pequeña consola gris de Sony: Final Fantasy IX.

La aventura que nos cuenta este Final Fantasy IX bien pudiera ser descrita como una pequeña-gran historia de fantasía creada por la mente inquieta del más prolífico de los creadores de cuentos.

Este cuento de hadas, esta aventura medieval, esta "odisea" fantástica, esta mágica historia que nos absorbe y nos atrapa, haciéndonos pasar horas y horas frente al monitor, en contra de lo que las normas de salud aconsejan, entona su particular "canto del cisne" para dejarnos solos con un simple hasta luego, que no es más que un hasta la vista... en PS2.

Hironobu Sakaguchi cierra el ciclo Final Fantasy para PSOne con una obra maestra (no nos cansaremos de repetirlo), manteniendo las formas, eso sí. Todo aquel que haya jugado a cualquiera de los Final Fantasy anteriores tendrá claros los conceptos básicos de este

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juego. Los movimientos, las batallas, los componentes RPG, incluso la mayoría de los Efectos especiales de sonido, todo sigue como estaba. Entonces, ¿dónde están las novedades?

Aparte de un nuevo argumento y la recuperación de alguna característica de los Final Fantasy anteriores al VII, casi todas las novedades se centran en la historia (aunque recupere tipos de personajes del pasado), en un apartado gráfico sencillamente deslumbrante, en una banda sonora de lujo y en una partida superior a las 50 horas de juego.


  G  r  á  f  i  c  o  s
 

El nivel gráfico alcanzado por el juego es sencillamente genial. 4 CDs en los que Square no deja de sorprendernos ni un momento, con una imaginación asombrosa que deja a su paso unos decorados dignos del mejor cuento de hadas jamás imaginado, unos personajes de lo más variopinto, que se mueven con una soltura y rapidez que nunca antes se había visto en la saga.

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El retorno de Yoshitaka Amano, un hombre que ha cultivado los campos del cómic, del cine y del videojuego, tras no haber participado en las dos entregas anteriores (la 7 y la 8) se ha hecho notar. Su estilo ha quedado plasmado en otros títulos legendarios de la PSOne (Front Mission, Gun Hazard...) y por supuesto en los 6 primeros Final Fantasy.

En este Final Fantasy IX su trabajo es impresionante, fabuloso, digno de encomio, mostrándose un tanto tradicional al volver a contar con unos personajes con estética "superdeformed" pero con muchos más polígonos en su composición, mucho más detalle en sus rostros (excepto Vivi ;)) y en sus ropas y con unos movimientos más rápidos.

Pero en este apartado también ha tenido mucho que ver el saber hacer de Shukon Murase y Toshiyuki Hahana, responsables del diseño de personajes, así como Hiroshi Arai y Tomohiro

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Kayano, encargados del modelado de los mismos.

En lo demás casi todo sigue igual, es decir, los decorados y localizaciones son prerrenderizados con infinidad de fantásticos colores que le otorgan al juego una aspecto de sueño mágico, de cuento épico cuyos escenarios abarcan desde bosques malditos, hasta gigantescas ciudades en la cima de las montañas, pasando por templos tenebrosos, grutas lúgubres o peligrosos volcanes.

La arquitectura es diferente en cada reino y va desde los decorados medievales de Alexandria, hasta las mugrientas minas del este, pasando por los húmedos pantanos de los Qu, o el enigmático árbol de Tifa, el estilo clásico de Treno, la majestuosidad de Linddlum, los gélidos decorados de la Cueva de Hielo, o la devastada Gizamaluke's Grotto (un reino siempre bajo la lluvia).

El sumun de esta orgía de la vista es el planeta Terra, en el cual la imaginación se desborda y fluye para dejar tras de sí un paraje de ciencia-ficción de esos que sólo están al alcance de

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ciertos escritores visionarios el poder imaginárlos.

Durante las batallas las magias han perdido grandilocuencia pero han ganado en belleza. Si antes cada hechizo se caracterizaba por lo enorme de sus luces y sus colores, ahora nos encontramos con hechizos de efectos más pequeños pero mucho más bellos, más suaves y mucho más agradables a la vista.

Mención aparte para las FMV. (Lo que viene a continuación debería ir en mayúsculas) Nunca antes hemos visto animaciones FMV como los que se llegan a ver durante el juego. Por su calidad, por su suavidad, por su perfección, por el tratamiento dramático de la situación de las cámaras, por eso y muchas cosas más... ¡gracias Square!. No pretendemos llenar este análisis de spoilers, pero al final del segundo CD se pueden ver dos de los FMV más impresionantes jamas vistos en PSOne. Palabra. Y sin más dejamos que seáis vosotros os que juzguéis, pero os avisamos que sólo con el vídeo de presentación ya se puede empezar a caer la baba. Así que no tengáis prisa por jugar (ya que apretando X se puede saltar el mismo) y gastaros un par de minutos en verlo. Merece la pena.

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El paso de los años, la mejora de las técnicas de diseño gráfico, el retorno de Yoshitaka Amano a la saga y el regreso a los orígenes de la saga (magos y espadas) nos deja sin lugar a dudas, el mejor apartado gráfico de la saga. Y para ello ha tenido que llevar la PSOne hasta el límite.


  M  ú  s  i  c  a

Nobuo Uematsu es el encargado de las partituras de una banda sonora que viene a redondear un juego perfecto. La dulzura de sus melodías ajustándose como guantes a las distintas situaciones y fases del juego, con diferentes estilos según lo que estemos presentando, es algo que pocos juegos tienen a su alcance.

La calidad del sonido es de lo mejor que se ha visto en PSOne en mucho tiempo, y sobre todo nos sorprende la variedad de los estilos que se dan cita en las canciones: música de circo, piezas de cámara, guitarras españolas, tenebrosas melodías tocadas con órganos de

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tubos, músicas de caracter medieval, solos de piano, pero sobre todo el tema central, una canción que surge de los labios de la protagonista y que sin duda más de uno acabará silbando por la calle sin darse cuenta, atrapado en la mágica candidez de sus notas y en la dulzura de su melodía.

No faltan las clásicas musiquillas típicas de la saga Final Fantasy, como las que acompañan a los combates o las que suenan cuando viajamos por el mapa. Sin embargo si ha cambiado la que suena cuando nos subimos a lomos de un Chocobo; en esta ocasión la musiquilla es mucho más divertida y desenfadada.

Pero lo que acaba por convencer es la calidad de sonido que tiene este Final Fantasy IX. Con esto quiero decir lo bien que suenan estas melodías en la PSOne en un monitor normal. Con estas premisas no es de extrañar que hasta nuestras tiendas lleguen los 4 CDs que componen la Banda Sonora Original del videojuego, y que ya se está vendiendo en otros mercados a precios tan elevados como los de cualquier estrella de la canción.


  S  o  n  i  d  o   f  x

Final Fantasy IX (PlayStation)

Perfecto. No tiene otra definición. Simplemente por que son los mismos sonidos de siempre de esta saga y no sólo se han superado en su recreación, sino que en este juego suenan mejor que nunca. Los golpes, las magias, los clics, los gruñidos de las fieras, los secretos localizados, los objetos que nos entregan, todo suena mejor que nunca.

Pero si algo hay que destacar son los sonidos de los elementos, en especial el del fuego y el agua. Para entrar en detalles diremos que el viento suena como siempre, sin más. Pero el fuego y el agua suenan con una perfección asombrosa, cercana a lo real. Las hogueras, los ríos, los fuegos, la lluvia... Todo lo que tenga que ver con estos dos elementos (fuego y agua) ha tenido una realización increíble, que te llevará a preguntarte si ese fuego que suena no es en tu habitación o ese riachuelo no está pasando por tu casa. Lo dicho, real como la vida misma.

  J  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

La jugabilidad no ha variado ni un sólo ápice. Sigue igual de gratificante. Los que hayan jugado a los dos últimos títulos de la saga se sorprenderán de no encontrarse un juego tan

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largo como los anteriores. Y es que en esta ocasión los muchachos de Square nos deparan un juego un poco más corto en su entramado principal. Unas 50 horas nos puede llevar tranquilamente el llegar hasta el final del tercer CD. Eso sí, despacito y con buena letra. Es partir del cuarto cuando podemos decidirnos entre seguir la senda marcada y acceder a la confrontación final (una larga cadena de combates) o bien dedicarnos a ganar más experiencia y poderes accediendo a las distintas misiones paralelas que podemos acometer en el juego. En nuestras manos está decidirnos por uno o por otro ya que no hay un límite de tiempo establecido para acabarse el juego.

El malo de la película en esta ocasión es Kujah, un personaje tan misterioso como malvado del que no conoceremos muchos detalles hasta el tercer CD. Se nos antoja como uno de los jefes más poderosos que esta saga ha conocido y su maldad y poder dejaría temblando a

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los de los malos de las anteriores entregas de la saga (dentro de un hipotético encuentro, claro está).

Las ya tradicionales batallas por turnos siguen como estaban, salvo por la excepción de la inclusión del estado de TRANCE. Un estado al que nuestros personajes acceden tras haber rellenado una barra de estado en la que se ha ido acumulando los daños recibidos por los ataques, y gracias al cual nuestros ataques son más poderosos, los magos pueden hacer doble uso por turno de sus magias, etc.

A partir de cierto punto de la historia estas batallas se ven adornadas por poderosas invocaciones de entes de otra dimensión. En nuestra ayuda acuden personajes ya familiares para nosotros como son Shiva, Ramuh, Leviathan o incluso el mismísimo Odín, que abandonan su tranquila existencia para arrojar sus poderes contra nuestros enemigos.

Como todos los que hayáis jugado a los anteriores Final Fantasy recordaréis, algunas de las invocaciones de aquellos títulos se hacían eternas, puesto que nos teníamos que tragar toda la escena de invocación cada vez que llamábamos a uno de estos seres para que viniera en nuestra ayuda, incluso cuando su presencia era requerida repetidas veces en la misma

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batalla. Pues bien, en esta ocasión los programadores han decidido mostrarnos dos versiones de cada invocación: Una larga (la principal), y otra recortada.
La primera que veremos será la principal y en las sucesivas llamadas a estos personajes veremos la animación recortada para no hacer demasiado largo el combate. Todo un acierto que ya habían ensayado en otros juegos.

Las batallas han sido diseñadas por Yasushi Kurosawa y han sido programadas por Takayuki Niwa.

Se incorpora también al juego el Active Time Event, un sistema de visionado de acciones de terceros personajes que presenta escenas importantes para la historia pero que se están produciendo en otro lugar distinto al de nuestros personajes. No es un sistema muy interactivo, ya que sólo podremos escoger entre entrar y verlo o no entrar y no ver "na de na". Pero lo recomendable es lo primero ya que estos eventos tienen una fuerte conexión con el hilo argumental y no están puestas por capricho.

Para grabar todos nuestros avances, Square ha rescatado de Final Fantasy VI a la entrañable raza de los Moglis (Kupo!), que de nuevo nos ayudarán en esta misión. Los Moglis son unos seres rosados con alas, pequeñitos, con una extraña forma de cerditos, que

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son los encargados de grabar nuestros progresos en el libro gordo de los Moglis. Otra de sus características es la de permitirnos pernoctar en sus pequeñas tiendas de campaña transportables, con el fin de levantarnos restaurados en salud y magia la mañana siguiente. Algunos de ellos también posee la función de compra/venta de material, pero estos son escasos a lo largo del juego y sólo aparecen en momentos puntuales. Una última cualidad es la de usar las cartas para comunicarse entre ellos. Cartas postales se entiende, y los carteros encargados de tal reparto no son otros que nuestros personajes. Un sonido característico nos advierte de su presencia en aquellas pantallas en las que entremos y se encuentre también uno (o varios) de ellos.

Aparte de la historia, el juego tiene multitud de juegos paralelos a ésta, que hacen que relajemos un poco las tensiones de peleas, carreras y persecuciones. Juegos en los que

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siempre obtendremos algún premio como ítems, armas o cartas. Si, has leído bien, cartas. Otra vez aparece un juego de cartas, como ya lo hiciera en el FFVIII, pero esta vez más sofisticado, complicado y difícil que el anterior, algo que nos lleva a tomarnos el minijuego con mucha calma. La dificultad se ha multiplicado por cuatro y las posibilidades de "hacernos con todas" pasan por un buen número de horas practicando y yendo de partida en partida.

También podremos demostrar nuestra pericia saltando a la comba, o durante la representación teatral del principio siguiendo la coreografía de una pelea con espadas, o cazando ranas, o con juegos de encontrar la bolita pero con personas, participar en una cacería de monstruos, etc.

El minijuego que esta vez nos deparan los Chocobos es una especie de "en busca del tesoro" en el cual tenemos que encontrar unos cofres con varios tesoros que están repartidos por todo el mapa del mundo. Para saber la localización aproximada de estos tesoros primeramente tenemos que encontrar unas piedras en las que está dibujada el área en la que se encuentra el tesoro. Estas piedras sólo las podemos encontrar en el bosque Chocobo, y una vez encontradas las seleccionamos para buscar el tesoro cuya situación

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indican.


  C  o  n  c  l  u  s  i  ó  n

Guerras entre reinos, viajes a mundos paralelos, árboles sagrados, secuestros inesperados, legiones de magos oscuros, espejos mágicos, piedras preciosas con poderes de invocación, alucinantes escenas de FMV, frenéticas huidas, batallas colosales, insólitos parajes... e incluso Teatro!.

No lo dejes escapar, no te decepcionará. Es más, puede que no te sientas del todo bien si tus amigos lo juegan y tú no. Se podría decir que es obligatorio tenerlo, que no serás nadie en este mundillo de jugones si no tienes tu Final Fantasy 9. La obra maestra de Square en el momento de la despedida de la saga en PSOne.

El mejor juego de ROL de la historia de PSOne se convertirá en el cuento más maravilloso que se haya jugado nunca, la aventura más apasionante, el viaje más bello jamás narrado en una consola.

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Dispuesto a arrasar en las listas de ventas, a situarse en el número uno y no bajarse en unos meses, "sólo nos queda ponernos de pie y aplaudir" una obra maestra que ha sido posible gracias a la trayectoria artística de Square, a su afán de perfeccionamiento, a los talentosos componentes del equipo al que se le encargó el proyecto, y a una historia como las de antes, con buenos y malos, princesas y "donnadies", guerra y paz, traiciones y amistad, pero sobre todo Fantasía, mucha Fantasía. A fin de cuentas, en PSOne, estamos hablando de la Fantasía Final.