Cuac-Attack
Cuac-Attack
Carátula de Cuac-Attack
  • 8

    Meristation

Donald se mueve a las mil maravillas

David Aguilera

Ubi Soft ha tenido la genial idea de crear un plataformas de corte clásico que rememora los tiempos en que los 16 Bits, y las 2D, reinaban por completo el panorama videojueguil. Si a esto le unimos el proyecto que tiene entre manos para N64, forman una pareja explosiva de verdad.

Al vacilón de Donald no le van del todo bien las cosas. Su novia, reportera de un conocido periódico, ha sido secuestrada por el malvado Marlock. Este simpático mago tan solo la quiere para que haga el artículo de su vida: "Como conquistar el mundo". A nuestro pato no le hace ninguna gracia, y recurre al científico Ungenio para que con uso de alguno de sus cachibaches le lleve directamente a su amada. La cosa sería pan comido de no ser por un inconveniente; ¡Se han cargado la máquina!. No sabe la que le espera al emplumado protagonista...

Ahora estás indefenso, a merced de un ingeniero loco que te envia a todo tipo de parajes inhóspitos, y que simplemente se guía por su instinto animal en busca del portal adecuado.

El recorrido se compone de 4 mundos que van alargando su durada hacia el final. Ellos están separados por otras 4 parcelas distinas (en el primer nivel son extremadamente cortas), con el enemigo final de turno. Por suerte, no se han limitado a esta estructura tan prehistórica, hay ciertos niveles con algún elemento sinceramente atractivo. Es el caso de la carrera con la ardilla en la que debes evitar que el scroll te engulla, y la simpática manera de acabar con el guardián de cada zona, añaden una pequeña dosis de distinción.

En cuanto a opciones generales, está limitadísimo por el de un jugador. A parte de ese, no cuenta con nada más; ni multiplayer, ni algo que podría haber sido divertido como un par o tres de minijuegos (por ejemplo, que se añadieran en un menú aparte aquellas fases que varían del resto), o ya que estamos, y como tiene relación directa, una opción para colorear y traspasarlo a la GB Printer. Ahora nos preguntamos, ¿se podrá interactuar con el paso a los 64 Bits?

g  r  á  f  i  c  o  s
Como siempre, en la mayor parte de producciones de Disney, los movimientos de los personajes están realizados sobresalientemente. Donald se mueve con una soltura que ni en sus mejores momentos cinematográficos, además, tiene algunos bulces la mar de graciosos; por ejemplo, al saltar, se pone las manos en la cabeza reteniendo su gorra. Por otra parte, los enemigos que pululan por cada mundo son algo rígidos, y con la excepción de los "Final Bosses" no hay mucho que destacar.

Hay pocos mundos, y eso degenera un poco la calidad general de este campo. No se soluciona tampoco con la división de fases entre ellos, ya que son casi calcadas las unas a las otras, y hasta el cambio de localización propiamente dicho no hay demasiados elementos que se diferencien. Por último, la utilización de los colores obtiene unos efectos muy satisfactorios, y por supuesto, dan mucha vitalidad al conjunto.

m  ú  s  i  c  a
Sabiendo las limitaciones de la escasa cantidad de pantallas, y también contando con que cada submundo tiene la misma melodía que las de su mismo estilo, Cuac Attack tiene resuelto el problema de la cantidad con una remesa de tonadas de lo más pegadizas. Desde las típicas canciones animadas, con ritmos caribeños, hasta un lento y melancólico soul (nos recuerda al Pier pressure & Dock and Roll de Cool Spot), pasando por otros temas de caliz tenso y contundente. Admiramos el trabajo de Ubi para haber insertado disintos sonidos que la hacen más creíble y ambientales a la vez. Lo mejor, sin duda, el pequeño desgarbo que sufre la intensidad de la música cuando estás a punto de fenecer.

s  o  n  i  d  o   f  x
Del montón. Funcionan y se presentan a la mínima que pueden, pero no alcanzan la calidad deseada. Batacazo, rebote con un enemigo, y para de contar. Los pasos o algún que otro estilo de golpetazo serían de buen recibo, de todas formas en Game Boy no se pueden pedir más cosas, la suficiencia marca las reglas, y es algo en que Donald Duck sale ganando.

j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d
¿Complicaciones? para nada. Cuando le pongas las manos encima te olvidarás de esa palabra. Con el simplista uso del botón "A", y sin tener que hacer combinaciones estrafalarias para ejecutar algún movimiento especial, lo tienes todo al alcanze de un martilleo. Sencillamente, saltar, doble impulsación y agacharse. Por ejemplo, si quieres derribar muros, no hay más dificultad que buscar por las cercanías la esfera que te produce la revulsión y que permite tirar abajo todo tipo de obstáculos. No os preocupeis, si han saturado el paso, y no disponeis de ningún combo que sea especial para ese puzzle, cerca habrá la solución en forma de ítem.

El proceso de Donald es excesivamente fácil, y puede que eso le hunda. Tan solo correr, buscar y eliminar a un par de enemigos. No hay que esmerarse en ningún acertijo, ni buscar piezas de cualquier cosa en el más rebuscado de los sitios. Todo está ahí, para que lo veas y lo hagas. Como en los plataformas de los viejos tiempos: Aladdin, Mickey Circus o hasta el Duck Tales de NES (quizá en este los puzzles eran algo más difíciles). Vaya, que está hecho para que los más pequeños lo disfruten hasta que la corta durada de su sabor lo haga olvidar.

c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n
Técnicamente notable, bueno auditivamente, y un control estupendo. ¿hay algo que falle en la pieza de Ubi?, pues sí. Es demasiado corto, tanto, que si eres diestro en el tema te lo pulirás en menos que canta un gallo. Un día para ser exactos. Los puzzles son básicos a más no poder, y aunque siempre hace gracia reiniciarlo para exprimirlo al máximo, ya no vuelve a ser lo mismo. Una lástima. Además, no permite opción multijugador, por lo que limita bastante su cuerda. Recomendado para los pequeños de la casa, y puede que traiga buenos recuerdos a mucha gente.

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.