Banjo Kazooie
Banjo Kazooie
  • Plataforma N64 9
  • Género Plataformas
  • Lanzamiento 15/06/1998
  • Desarrollador Rare
  • +3
Carátula de Banjo Kazooie
  • 9

    Meristation

Mejor que el Super Mario 64? Creemos que si, ¿tú que opinas?

Redacción

Rareware se ha ocupado de que Banjo-Kazooie se haya convertido en un cartucho de lujo, a la altura de las expectativas. Sus alicientes son muy similares a los de Super Mario 64, pues ofrece un entorno totalmente 3D, personajes habitándolo, y un sinfín de sorpresas.

 E L  J U E G O    

¿Qué es Banjo-Kazooie? Bueno pues la respuesta no es sencilla, ni mucho menos. Rareware se ha ocupado de que Banjo-Kazooie se haya convertido en un cartucho de lujo, a la altura de las expectativas. Sus alicientes son muy similares a los de Super Mario 64, pues ofrece un entorno totalmente 3D, personajes habitándolo, y un sinfín de sorpresas. La pregunta que ha todos les ha estado rodando por la cabeza es si este juego era mejor que SM64... La respuesta, en primera instancia, es que sí (dejando a parte la personalidad carismática de Mario & Co.)

Lo primero que ha hecho es sacar de la nada a los personajes, y crear una historia que, dentro de lo que cabe, es original. Tootie, la osita hermana de Banjo, ha sido raptada por la bruja Gruntilda para robarle su excepcional belleza. Es entonces cuando Banjo y su amiga Kazooie arrancan motores y se preparan para vivir la experiencia más grande, por ahora, de su corta vida en el estrellato: rescatar a Tootie y destronar a la vieja bruja que domina Spiral Mountain desde su guarida. Puede ser muy simple en planteamiento, pero en su desarrollo, como todo buen juego de Nintendo 64, es donde se sucede la magia de los desarrolladores.

Rareware ha cogido todo lo que hizo famoso a Super Mario 64 y le ha dado el toque personal. Esta personalidad se refleja tanto en los maravillosos mundos, llenos de colorido, originalidad y fantasía como, por otro lado, en el aspecto infantil que conlleva el juego. Rareware tiene claro que su juego está dirigido principalmente a un consumidor que se acerca a la edad de 16. Con este planteamiento, a mi parecer poco acertado, desarrolla todo aquello que está en sus manos para sorprender a propios y extraños, dando el bombazo en muy pocos meses (como ya ocurrió con Diddy Kong Racing).
 
 G R Á F I  C O S
   

El primer plato fuerte del juego es la sobresaliente calidad gráfica, que nos ha hecho suspirar a todos los usuarios de N64, viendo que "aún" se puede hacer algo decente en la consola. Mundos totalmente poligonales, con grandes texturas, sin pixelaciones, con menos suavizado de texturas, y en general, con un engine 3D que corta la respiración. Pequeñas trampas visuales permiten a la CPU mover vastas extensiones sin despeinarse, aunque la cámara, que sigue la acción, se quede atrancada en los momentos difíciles. La cámara es libre pero en localizaciones diversas la CPU coloca por defecto el ángulo de visión en una esquina, impidiendo ver la acción a veces. Con este pretexto, los desarrolladores se han ocupado de esconder algunos items del campo de visión. Para hallarlos tendrás que echar mano de la cámara inmóvil en 1ª persona.

El segundo plato fuerte viene dado por la personalidad arrolladora que se les ha imprimido a los personajes, tanto a protagonistas como a "extras". Cada uno vive todas sus emociones y las transmiten mediante comentarios irónicos, frases con cierta gracia y pareados (en inglés) que la vieja bruja Gruntilda va soltando por doquier, del estilo: "Osita, deja de morder y arañar, pronto gran sujetador necesitarás".

 M Ú S I C A  &  S O N I  D O

En cuanto al tema del sonido, Rareware hace uso de la "música interactiva" del cartucho de N64, y sobre una base sobresaliente, va creando diferentes versiones, que van acordes a cada mundo. No necesita parar la melodía para cambiar de ambientación, con poner y quitar instrumentos durante la marcha es suficiente y... ¡muy efectivo! Sin duda, este apartado es uno de los mejores. Los efectos sonoros tampoco se quedan atrás. Son justos pero muy acertados. Destacan las voces de los personajes que, aunque no se les entienda, nos da una visión superficial de sus voces. 

 J U G A B  I L I D A D 

Este humor es la base para construir una de las aventuras más impresionantes jamás vistas. Banjo, un oso meloso bastante perezoso es el protagonista, junto con su inseparable amiga Kazooie, un ave bastante singular y criticona. Juntos, e inseparables, hacen frente a multitud de puzzles y retos que Grunty se ocupa de colocarles. La tarea principal de ellos es recoger el mayor número de notas musicales para avanzar, y a la vez, conseguir piezas de puzzle para abrir las puertas a los mundos. Ambos retos son la baza primordial de la acción.


Hablando de acción, nuestros amigos tienen un catálogo extenso de movimientos que realizar, todos acorde a la situación y apareciendo progresivamente a medida que avanzas en el juego. Por esto, no podrás realizar un movimiento del tercer mundo si todavía no has llegado, aunque sepas la combinación. El personaje que se ocupa de enseñártelos se llama Bottles, y es un topo bastante cegato. No sé porqué, pero Kazooie no se lleva muy bien con él. Otro personaje que ayuda a nuestros amigos es Mumbo Jumbo, el chamán. Gracias a él podrás convertir a Banjo en termita, abeja, morsa, cocodrilo, calabaza... siempre dependiendo de la situación, y cada uno con una habilidad diferente.
 
 C O N C L U S I Ó N   D E  L   A N Á L I  S I S

Si a todo lo contado le sumas una extensión de diez mundos, variando bastante unos de otros, te sale que Banjo-Kazooie es un juego de calidad, divertido, original, medio-difícil y bastante duradero. La cantidad de mundos y situaciones hará que no te despegues de él en una temporada, con un promedio de 40 horas para terminarlo (cerca de un mes, jugando racionadamente XDDD ). Mi consejo personal es que este juego, independientemente de que te guste o no, no falte en tu videoteca, ya que, si no, cometerías un grave error...

9

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.