Xabi Osa: de ser tercero del mundo en CrossFit adaptado, a buscar “el sueño paralímpico”
El atleta español atiende a AS desde la sede de Ruster, y revela sus planes de cara al futuro, estando muy presentes los Juegos Paralímpicos.


Xabi Osa (1992, Deba, Guipúzcoa) se ha convertido con el paso de los años en un ejemplo de la lucha. Nació sin la mitad de su antebrazo izquierdo y sin dos dedos de su mano derecha, pero jamás se rindió.
“Me adapto a lo que la vida me va poniendo en el camino”, comienza señalando a AS en una entrevista desde la sede de Ruster Fitness, la marca con la que trabaja desde hace años. Porque ya empezó en esto del CrossFit hace tiempo, y no se le ha dado nada mal... convirtiéndose en el 2023 en el tercer mejor atleta del mundo en categoría adaptada. Pero quiere más, y de ello habla precisamente en una charla con este medio.
- Lo primero de todo, ¿cómo se encuentra?
En estos momentos, quizás en un momento de transición. Yo, más que un atleta de CrossFit adaptado, me considero una persona adaptada a la vida. Me adapto a lo que la vida me va poniendo en el camino, y quizás ahora me encuentro en un momento de ver dónde puedo encajar más, o dónde afrontar nuevos retos. Estoy buscando qué es aquello que me motiva y aquello que me puede hacer mejor persona y mejor en todos los aspectos. Es un momento complicado, de darme cuenta de que Xabi Osa no es CrossFit. Xabi Osa es lo que él quiera ser. Quiero buscar nuevas aventuras.
“Quiero buscar el reto paralímpico, porque como atleta es lo único que me queda por luchar”
Xabi Osa
- ¿Se refiere fuera del CrossFit?
El CrossFit va a estar siempre en mi vida porque he podido elegir otros deportes también, pero lo que he encontrado en el CrossFit es ese reto diario, esa lucha diaria conmigo mismo, de todas esas dudas que tenía de pequeño, de ‘no puedes o no vales para esto’, y darme cuenta de que puedo ganar todas esas batallas que de niño perdía. El CrossFit siempre me ha dado eso y siempre lo voy a hacer como método de entrenamiento, pero quizás buscando ahora nuevos retos en otros deportes, porque en CrossFit ya hemos luchado mucho y hemos conseguido muchas cosas de las que estamos orgullosos, porque esta lucha ha sido también de mi entorno, no solo mía...
Quiero buscar el reto paralímpico, porque como deportista es lo que me queda por luchar, y quiero probar. Que luego llegue o no, pues se verá, pero al final yo, como con todo lo que hago, me involucro al 100% y aunque elija otro deporte, creo que el CrossFit como método de entrenamiento te prepara para todo, y lo seguiré practicando.

- Habla del sueño paralímpico... ¿Con qué disciplina sería?
En su momento tuve que elegir entre CrossFit y snowboard, y estaba con el equipo en Baqueira. Hice dos temporadas, pero el deporte es muy duro, y mientras estás haciéndolo genial no pasa nada, pero yo quería tener asegurado mi futuro, y en aquel momento decidí seguir por el CrossFit porque el proceso me parecía más duro mentalmente, y acababa de montar mi propio negocio y no podía estar todo el invierno en Baqueira.
Ahora que estamos más asentados y que hemos logrado los objetivos en CrossFit, quiero retomar el snowboard.
- De hecho, ya está compitiendo en snow...
Sí, he empezado este año y es la primera temporada que hago, y estoy consiguiendo experiencia en pista, que es lo que me hace falta y que he perdido, y este año va a ser eso, coger experiencia en carreras, y no conformarme con etiquetas de competir en adaptado, pero estamos compitiendo contra todo el mundo, que es lo bonito y lo que es inclusivo de verdad. A mí que no me aparten, déjame pelear con todo el mundo y demostrar que da igual de donde vengas, cómo nazcas, lo que tengas, que esto no va de dinero, no va de tener brazos o no tenerlos, que va de tener cabeza, y si tu cabeza está bien puedes conseguir lo que otras personas con brazos, piernas, con dinero, estudios... Costará más, pero como a otra persona le puede costar hacer cosas que a ti no tanto. El objetivo es coger experiencia en carreras, pero competir con todo el mundo.
- Siempre ha llevado por bandera un mensaje muy positivo...
Sí, y lo creo de verdad. No se trata de positive mindset, sino que lo creo de verdad. Si yo no me hubiese puesto los objetivos que me he puesto de ganar... Me pongo el objetivo más alto porque eso me va a ayudar a que el proceso sea duro y me rete de verdad.
No voy a meterme en algo para quedar segundo, o solo por participar. No porque tenga una obsesión con ganar, sino porque tengo una obsesión de crecer personalmente, y creo que el crecimiento personal es mucho mayor si tus objetivos son los más altos. Quiero dejar claro que esto no solo depende de mí, y ganar no está asegurado aunque entrenes un montón, y no me da igual el proceso o la lucha, que es donde crecemos. Llevo una mentalidad positiva de ‘¿y por qué no yo...? ¿Por qué Xabi Osa no va a poder ir a los Games? ¿Por qué no voy a poder competir en eventos con personas con dos piernas y dos brazos...?’. Sé que suena muy bonito, pero el proceso es muy duro. Cada persona tiene que ver si quiere exponerse a todo lo que conlleva ir a por ese objetivo.
Yo he visto a gente con menos, conseguir cosas que gente con más no ha podido conseguir. No solo físicamente, sino a nivel de recursos. Entonces, no me vengas con que no puedes porque no tienes X o te falta algo. Tendrás que trabajar un poco más, pero puedes llegar ahí.
- ¿A qué se ha tenido que enfrentar?
Quizás a mí mismo. Es la batalla más dura, el enfrentarte a esa voz tuya que te quiere hundir, que te dice qué es suficiente. No solo es cuando me decía que no podía, sino también es como para relajarse, y en el proceso esa lucha de esa voz conformista y victimista, de pensar que otro pueda ganar porque tiene dos brazos... Ese soy yo saboteándome a mí mismo, y lo más duro es eso, cuando estás en el proceso, entrenando, y pensar que ‘es suficiente’. Eso creo que ha sido lo más duro del proceso, luchar contra mí mismo.
- ¿Y cómo lo ha conseguido superar?
Con un grupo a mi lado. Con mi mujer, con un padre que nunca me ha preguntado si podía hacer algo... Un día llegué y me dijo: ‘Xabi, vas a tocar la percusión...’, o que mis amigos me digan que vamos a hacer surf. No me preguntaban si podía hacer esto, sino que me decían de hacerlo simplemente. Tengo un entorno que me quiere mucho, y gracias a ellos estoy donde estoy. Mi entorno ha sido y es maravilloso. Son personas que se han atrevido a soñar conmigo y que me han apoyado en cada momento. Aunque entrenes solo, esas luchas son las que se llevan a casa, y mi mujer siempre está ahí empujándome y atreviéndose conmigo. Les dije que ahora quiero soñar con las Paraolimpiadas, y nunca me dicen que no.
Mis logros no son míos. El 20% será mío, pero el 80% es de ellos, que han luchado conmigo, que han sabido, que las adaptaciones que tengo han sido de gente que ha estado a mi lado y me ha dicho de probar esas cosas. Yo solo soy una parte de esa gente que me rodea. Gracias a ellos y ellas estoy ahí.
- ¿Cómo comenzó su andadura en CrossFit?
Estuve viviendo en Estados Unidos mientras hacía una carrera allí y vi un box de CrossFit, y me picó la curiosidad, pero la inscripción eran como 300 dólares y no me lo podía permitir. Entonces me decanté por el strongman, y empecé a entrenar eso porque era mucho más accesible, y también competí antes de volverme a casa. Cuando me vine tenía muy claro que quería seguir compitiendo, pero claro, el sitio más adecuado fue un box de CrossFit, y me apunté para hacer Open y hacer los entrenamientos que me mandaba mi entrenador, y veía gente haciendo hand stand walk, haciendo muscle-up, y quería probarlo. Probé, y mira que en ese momento estaba en un momento en el que me quería comer el mundo, y me enteré de que había una rama de adaptados, y le pregunté al entrenador si podría prepararme para estar entre los mejores del mundo, y me respondió que sí.
Ya desde el primer momento me lo tomé como mi objetivo. Empecé ahí con entrenador, nutricionista... y me salté esa fase de estar con la gente metido, pero soy un poco así... Soy muy competitivo y me gusta retarme. Entré a hacer un Open, me picó la curiosidad y vi cuántos imposibles había, cuántos retos en una misma disciplina. Me enganchó. Pensar qué me podía inventar para poder hacer cada ejercicio, como los saltos de comba, hasta que se me ocurrió coger una pica y atarle el mango de la comba a ella. Esa práctica física y mental de conseguir lo que el resto.
- ¿Cómo ha cambiado el CrossFit su vida?
Me ha convertido en una persona ambiciosa. Uno de los miedos que tenía yo de pequeño era pensar: ‘No tienes brazo, no vas a valer para nada, no vas a tener trabajo, nadie te va a contratar...’, y ahora veo que no necesito la aprobación de otra persona para demostrar que valgo. No necesito ir a un box y que alguien me diga nada... lo voy a demostrar por mí mismo, y abrí un box, y luego otro, y después me puse a organizar una competición. Me ha hecho ser ambicioso no solo en lo deportivo, sino también en lo empresarial.
Yo estoy un poco en contra de las políticas de gente que dice: ‘No me han contratado porque soy minusválido’. No, quizás no ha sido por eso, sino por otra cosa, y si ha sido por eso, es mejor estar fuera de ese entorno. Si nadie que vales, demuéstralo por ti mismo. Yo me lo he demostrado a mí así. Para mí también ha sido un proceso duro y no ha sido fácil. Lo que me ha dado el deporte es coger esa mentalidad y llevarla a todos los ámbitos.
- Eso le llevó a ser tercero del mundo en los Games de 2023...
Fue muy especial porque, quizás, eran los Games que menos preparado físicamente estaba, porque venía con un edema óseo, y es cuando peor estaba, pero la cabeza fue otra cosa. Los dos años anteriores estaba preparadísimo, súper en forma, pero la cabeza no acompañaba, y era cuando quería ganar para los demás. Cuando llegaba la cuenta atrás, todas esas dudas con las que he estado luchando me avasallaban y me ganaban. Tenía la boca seca, ansiedad... no estaba... y era una mierda.
El día siguiente volví a casa y quería ir al box porque no había ganado, y me di cuenta de que no lo estaba haciendo por mí... y no tenía sentido. Cuando quedamos terceros en Games, recuerdo estar sonriendo en medio del WOD. Estaba en paz y fluía. Me daba igual empezar el último en el WOD, porque luego iba adelantando, y lo estaba haciendo por mí, por mi mujer que estaba en la grada. En ese momento sí que lo estaba disfrutando, y no como en años anteriores en Madison, porque mi único objetivo era demostrar para los demás.
El año del podio fue genial, y más luchando contra una lesión tan grave, y lo hice sonriendo y disfrutando. Fue súper especial porque al final trabajamos más la cabeza que el físico, y vimos la importancia que tiene eso, el pedir ayuda y darte cuenta de que hay cosas con las que no puedes solo.

Empecé con un psicólogo deportivo, y me costaba mucho pedir ayuda porque siempre sentía que era una señal de enseñar a esta persona que no puedo. Creía que era una señal de debilidad y me di cuenta de que era una señal de fortaleza, el poder darte cuenta de que no puedes con algo tú solo. Cuando empecé con Sergi, fue un cambio... ver que la cabeza está bien nos ha llevado a fluir en los Games y hacerlo bien.
- ¿Cuánta importancia da usted a la psicología en el mundo del deporte?
Creo que es una parte que debería estar en la programación de cada atleta, porque si les preguntas te van a decir que van preparadísimos a las competiciones, pero luego con las cosas que les afectan en los WOD’s son psicológicas, entonces tienes las herramientas físicas, pero si lo que te falla está en la cabeza, ¿por qué no lo estás trabajando? Para mí no es más importante que otras, pero sí es igual, y creo que no se le da esa importancia.
He visto a muchos atletas preparadísimos que, cuando la cabeza te falla... no hay retorno. No es un click, sino que te deja fuera. Igual no hace falta un psicólogo pero sí hablarlo con alguien, pero creo que todos deberíamos exponernos a ello.
- En 2024 no participó en los Games, ¿fue por lesión?
Sí, clasifiqué, pero no estaba entrenando bien y esa plaza no me la merecía yo, sino otra persona que de verdad estuviese luchando por ella y decidí no ir. Sí, porque estaba lesionado, pero también fui el año anterior así. Creía que no había luchado mucho, y no quería ir con la sensación de haber ido sin más o no disfrutarlo. Otra persona se lo merecía más y podía disfrutar más de esa plaza. Fue por lesión, pero también por re2speto a mis compañeros.
“A mí no me cambiéis nada, porque puedo hacerlo como es. Trátame igual que al resto”
Xabi Osa
- No solo le hemos visto competir en la modalidad adaptada, sino también sin adaptaciones, ¿cómo es para usted?
Lo que de verdad me motiva ahora más que competir en categorías adaptadas, es competir en RX en otras competiciones, porque creo que eso es de verdad lo que demuestra que da igual lo que tengas, que si con un brazo puedo hacerlo bien, ¿por qué no me voy a merecer estar aquí? No me lo regales, que yo quiero lucharlo, y creo que es lo que me ha dado estar en Madrid, en Miami, por equipos, el darme cuenta de que no solo es por mí, que lo más importante es cuidarse a sí mismo, pero también hay personas que sacan algo positivo de ello y lo pueden usar para cambiar su entorno. Ahí de verdad que estamos enseñando lo que es el deporte adaptado, que nosotros nos adaptamos a él y el deporte no se adapta a nosotros.
A mí no me cambiéis nada, porque puedo hacerlo como es. Voy a necesitar colgarme en la cinta, pero nada más. Tú cántame las ‘no repeticiones’ y trátame igual que al resto, y creo que en este tipo de competiciones demostramos lo que es el deporte adaptado. Todos tenemos nuestros problemas, pero qué haces con lo que la vida te ha dado.

- Además le hemos visto en sus boxes entrenando y trabajando nuevos movimientos como el hand stand walk... ¿cómo es para usted aprender estos movimientos?
Para mí es algo muy bonito, porque cada vez que fallo no me lo tomo como algo negativo, sino que me lo tomo como que estoy más cerca de llegar a ese punto, y siempre que hago esos movimientos es como ‘hoy no, pero mañana volveremos’, hasta que se consiga. Ya tengo memoria de otras luchas de las que hemos salido victoriosos, entonces hay que pensar que en esta también vamos a serlo. Solo tengo que buscar la manera en la que llegar. Para mí es bonito, porque es enseñar que da igual el reto, que si le echamos horas y luchamos, podemos lograrlo, y eso luego me lo llevo también a otros ámbitos de mi vida.
- ¿Cómo afronta esta temporada?
Quiero mantener los entrenamientos de CrossFit y de snow, y quiero ver si después esto me puede mantener en forma para ir a los Games, y si puedo, hacer las dos cosas. A mí me gusta ponerme retos, y quiero demostrarme a mí mismo que podemos con lo que la vida nos dé.
- Podemos decir entonces que su objetivo son los CrossFit Games y los Juegos?
Noticias relacionadas
Sí. Este año solo hay una carrera que me puntúa, pero ya me han metido en la cabeza el sueño de los Juegos... Hace poco estuve en Baqueira en una competición y ya me imaginé allí, y lo voy a luchar. Soy una persona que está acostumbrada desde pequeño a luchar y es lo que me gusta. A mí lo fácil no me mueve, nunca me ha gustado. Lucharemos por las dos.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
Rellene su nombre y apellidos para comentar