España sobrevive a Croacia con suspense para llegar a la final de la Eurocopa
Los goles de Pablo Ramírez y Mellado dan el pase a una final europea que España no pisaba desde 2018. Portugal, que gana a Francia 1-4, el rival.


De los casi 7.000 asistentes que se dieron cita en el Arena Stozice de Liubliana (Eslovenia), la pasional afición croata ganaba por abrumadora mayoría. Ni un ilustre como Mario Mandzukic quiso perder la oportunidad de apoyar a los suyos, que ya habían igualado la mejor actuación de su historia en una Eurocopa. De momento, no la mejorarán llegando a la final, un honor que recaerá en España una vez más (no lo hacía desde 2018 en este mismo torneo). La selección española supo sufrir, y de lo lindo, en un final de infarto, para derrotar a Croacia (2-1) con goles de Pablo Ramírez y Mellado en la primera parte y sobrevivir en la segunda con tanto en propia puerta de Rivillos más un balón al larguero de Sekulic. El peso del escudo, el aura de campeón. Eso, a veces, también juega...
Los papeles se invirtieron sobre el guion previsto en los primeros compases de partido. Croacia dominó la posesión contra todo pronóstico, mientras que España cometió las primeras infracciones. Fruto de una de ellas, Mellado recibió la primera cartulina amarilla para España en lo que llevamos de Eurocopa, al cortar una peligrosa transición ofensiva croata. Pero el mayor susto lo dio Antonio, que fruto de una falta quedó tendido en el 40x20 con serios gestos de dolor en el tobillo. Afortunadamente, abandonó la pista por su propio pie, y regresó a la misma en el ecuador del primer tiempo.
🤝 Conexión @JimbeeCartagena.
— Teledeporte (@teledeporte) February 4, 2026
Cortés asiste de tacón y @Mellado13futsal saca el cañón.
¡España marca el segundo en la semifinal de la #FutsalEURO!
🇭🇷🇪🇸 Croacia-España, EN DIRECTO en Teledeporte y https://t.co/vkqEvQWGuz pic.twitter.com/eZG7kLCcYP
Croacia cometió la quinta falta con más de ocho minutos por delante hasta el descanso, pero logró sobrevivir en el alambre del doble penalti. Ese fue el punto de inflexión que permitió un resquicio a España por el que colarse ante la férrea Croacia, que estaba haciendo valer su fuerza física sobre la velocidad española. Después de que el VAR descartase un posible penalti de Piplica sobre Cortés, el propio ala español volvió a intervenir para abrir la lata, en una conexión fabulosa entre jugadores del Jimbee Cartagena. En un balón diagonal teledirigido, Cortés dejó solo a Pablo Ramírez ante el guardameta croata, al que superó entre las piernas con suma astucia.
Los últimos minutos de la primera mitad fueron un correcalles, con ocasiones de gol clarísimas en ambas áreas. Después de que Rivillos no lograse marcar en un dos contra uno en contraataque, España respiró de alivio tras salvarse de la acción más peligrosa de los croatas. Una pérdida absurda de Dídac en la salida de balón dejó solo a Mataja delante de la portería, pero ahí apareció Cecilio para evitar el empate sobre la misma línea de gol. Cuando todo fallaba, la solidaridad española en las coberturas era una garantía. Señales de equipo campeón que dieron sus frutos al filo del descanso. Cortés, de nuevo letal entre líneas, dejó de cara para que Mellado sorteara un mar de piernas rivales y batiese a Piplica. La conexión melonera volvía a hacer estragos.

La segunda parte no fue tan vistosa por parte de España, ya que le costó sacar su bonito juego combinativo por el empuje croata. No obstante, el recital defensivo fue sencillamente sublime. Y cuando todo fallaba, ahí estaba Dídac para sacar alguna que otra mano providencial. Croacia empezó a ser víctima de su propia desesperación, y cometió su quinta infracción con 9:40 por disputarse. Un mundo. La grada balcánica, siempre una caldera, empezó a arrojar objetos a la pista, lo que obligó a detener el partido durante unos minutos.
Noticias relacionadas
Croacia apuró el tiempo todo lo que pudo, hasta que con menos de 5 minutos su seleccionador introdujo portero-jugador. España basculó de maravilla, pero en una acción desafortunada llegó el tanto que quizás los croatas habían merecido a lo largo del encuentro. En un envío al segundo palo, la intercepción de Rivillos acabó mansamente dentro de la portería de Dídac. Los nervios, como es normal, afloraron, y a La Roja pudo costarle muy caro un error garrafal. Una cesión a Dídac provocó un libre indirecto en la frontal del área que, por fortuna, Sekulic estrelló violentamente en el travesaño. España supo sufrir, y jugó con muy bien criterio las pocas posesiones que tuvo, hasta escuchar un pitido final que fue gloria bendita. La deportiva habrá que perseguirla el próximo sábado ante Portugal, que derrotó con solvencia a Francia (1-4) pese a empezar perdiendo. Último paso hacia el trono.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
Rellene su nombre y apellidos para comentar