EspañaESP
11
SerbiaSER
12
Finalizado
Waterpolo | Belgrado 2026

El infierno serbio mete a la Selección en el purgatorio

Dos goles finales de los hermanos Rasovic anulan la remontada de España, que desperdició multitud de superioridades salvo la inmolación de Mandic, y que ya no puede fallar.

El infierno serbio mete a la Selección en el purgatorio
ANDREJ CUKIC
Iván Molero
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
Actualizado a

Un marcador relativamente corto, como los de antaño. Un pabellón enorme, fervoroso, rendido a su equipo, hostil a más no poder con su rival, igual que en los viejos tiempos. Y un emocionantísimo encuentro entre el vigente oro olímpico y los campeones de Europa y del mundo. Salvo la victoria de la Selección masculina, que desaprovechó su remontada y la inmolación de Dusan Mandic, tuvo de todo el España-Serbia que se disputó este lunes por la noche en el Belgrade Arena, una auténtica caldera, que aun siendo la segunda jornada del Europeo puede marcar el camino a las semifinales, por el sistema de competición. “Habrá que remar”, ya había advertido el seleccionador, David Martín.

Llegó a parecer que en todo el primer cuarto solo Alberto Munárriz jugaba en el bando español. Empezó enviando un trallazo al palo, anotó los tres goles de España en cinco minutos -más rápido incluso que su ‘hat-trick’ frente a Israel, en los primeros siete- y bloqueó un tiro a Mandic que iba a romper el 3-3 con el que se cerró el periodo, después de que los serbios se aprovecharan de las circunstancias: anotaron en superioridad Milos Cuk y Vasilije Martinovic, y de penalti Strahinja Rasovic.

Ya había empezado a calentar sus muñecas Milan Glusac, cancerbero local, con un paradón ante Álvaro Granados en los últimos segundos de ese primer cuarto. Y en el segundo cerró la persiana ante Unai Biel, Miguel de Toro y el propio Munárriz, mientras que Bernat Sanahuja estrellaba otro lanzamiento en el palo.

Tampoco le iba a la zaga Unai Aguirre, protagonista de cuatro atajadas en ese tramo, lo que propició que se marcharon al descanso con un 5-6 para Serbia, que solo llevaba un gol en acción de juego normal, mientras que España se apoyaba en un palmeo de Roger Tahull a asistencia de un Granados que jugó un buen rato sin gorro y en un trallazo de Marc Larumbe, que exclamaba “¡defensa!” a sus compañeros.

Salvo en el 6-7 marcado por Sergi Cabanas tras el gol previo de Nikola Jaksic desde su casa, en la reanudación empezó España a acusar cierto estrés, a desaprovechar peligrosamente las acciones en superioridad, como sí hacían los balcánicos, como en el 6-8 que metió Strahinja Rasovic de carambola, rebotando en la espalda de Aguirre, o el ya preocupante 6-9 de Nikola Dedovic, autorizado por el VAR tras intentar el portero de la Selección pararlo en dos tiempos.

Entraba el encuentro en sus diez últimos minutos con preocupantes síntomas, como una posesión que se le agotó a los de David Martín sin haber chutado, o la enésima jugada en hombre de más que se fue al garete, con un tiro desviado de Granados. Sin embargo, algo cambió en el último suspiro del tercer periodo, con el 7-9 transformado por Álex Bustos en el segundo palo, tras una asistencia primorosa de Munárriz, al fin sacando partido a una superioridad.

El infierno serbio mete a la Selección en el purgatorio
Alberto Munárriz celebra un gol ante Serbia.ANDREJ CUKIC

El destino del partido lo marcaba a falta de 7:32 Mandic, quien asestó un brutal codazo a Granados en toda la cara, lo que supuso un penalti, materializado por Munárriz, y la tarjeta roja que obligó a Serbia a jugar con uno menos durante cuatro minutos. Por protestarlo amargamente había sido expulsado del banquillo Svilen Piralkov, ayudante de Martín.

Pero en la acción siguiente volvió a marcar Martinovic, de penalti, y el tiempo iba pasando sin poder reducir distancias con un hombre de más, entre bloqueos, falta de puntería y el paradón de Glusac a Sanahuja. Al fin lo logró Biel Gomila tras un tiempo muerto solicitado por Martín, y justo cuando iba a recuperar Serbia la igualdad numérica empataba completamente solo Unai Biel, quien daba la vuelta al marcador con un trallazo que significaba el 11-10.

Recobraba España el timón en los instantes decisivos, si bien se quedaba con dos jugadores menos en el ataque serbio a falta de un minuto. Pera ello estaba Aguirre, con una atajada a Cuk, aunque nada pudo hacer en la siguiente acción ante Strahinja Rasovic, asistido por su hermano Viktor, exjugadores ambos del Atlètic Barceloneta, quien cuando solo quedaban seis segundos decidió el partido, 11-12, el Grupo C y quién sabe si el camino hacia las semifinales, por lejos que parezcan quedar. Porque en el último segundo tuvo el empate Sergi Cabanas para forzar los penaltis, pero no pudo ser. En la orilla.

Holanda, próximo rival, derrotó a Israel

En el otro encuentro del Grupo C, disputado a media tarde, de nuevo cayó derrotada Israel, esta vez ante Holanda (19-11), que será el rival con el que España cerrará la primera fase, este miércoles a las 15:15 horas (Teledeporte), con la obligación de ganar para avanzar con las máximas garantías a la siguiente liguilla.

Noticias relacionadas

En esa nueva fase se las verá la Selección con los tres primeros del Grupo A, que tras las dos primeras jornadas encabeza con autoridad Hungría, con seis puntos que salvo debacle serán nueve porque le queda medirse con la débil Malta, por los tres de Montenegro y de Francia.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Polideportivo