BALONMANO

Muere Alfredo Quintana, portero del Oporto y de la selección de Portugal

El guardameta portugués falleció o este viernes a los 32 años al no recuperarse de la parada cardiorrespiratoria que sufrió el lunes. Era uno de los mejores del mundo.

0

Alfredo Quintana, portero cubano nacionalizado portugués del Oporto, falleció hoy en Portugal, donde permanecía ingresado en estado muy grave tras sufrir este lunes una parada cardiorrespiratoria. Quintana, nacido en La Habana hace 32 años, sufrió la parada durante un entrenamiento el pasado lunes y desde entonces estaba siendo atendido en la unidad de cuidados intensivos del Hospital São João. El meta estaba en uno de los mejores momentos de su carrera deportiva, venía de brillar, como viene siendo habitual en los últimos grandes torneos, con Portugal en el Mundial de Egipto.

Tras confirmar su deceso, su equipo compartió en redes sociales un mensaje de pésame en el que aseguran que el cubano será "siempre recordado" en el conjunto. Alfredo Quintana vivió en su país natal hasta 2009. Llegó hace una década al FC Oporto y en 2014, tras nacionalizarse portugués, debutó con la selección lusa, con la que acumulaba 72 partidos internacionales.

El pasado domingo fue su útlimo partido y cuajó una brillante actuación en la victoria liguera ante Aguas Santas (26-34), en un duelo en el que Quitana realizó 15 paradas. Fue la 19ª victoria liguera en otros tantos partidos de un Porto intratable en su Liga. El pasado miércoles, el Oporto tenía un partido de la Champions League contra el Meshkov Brest en Bielorrusia, que finalmente se aplazó al estar todo el equipo pendiente del estado de salud de un Quintana que acabó perdiendo la vida.

El capitán del Abanca Ademar, José Mario Carrillo, que se ha mostrado "impactado" por el fallecimiento del guardameta, y ha destacado la "felicidad que irradiaba y que transmitía a quien le rodeaba". El jugador leonés coincidió con el portero durante las dos campañas en las que militó en las filas del Porto FC Sofarma: "Guardo un recuerdo imborrable que creo que siempre tendré conmigo porque, más que un compañero, era una persona enormemente amigable y muy cercana que siempre daba ánimo a todos incluso cuando las cosas no salían"..

Entre las anécdotas que vivió con el portero, el capitán ademarista ha recordado el apelativo con el que siempre le bromeaba llamándole "medio metro, ya que él era mucho más alto y a otro compañero extremo que era muy delgado le llamaba medio kilo, siempre en un tono de humor que trasladaba en el gran ambiente que propiciaba en el vestuario".