SUPER BOWL

Brady-Mahomes, el duelo

Brady jugará esta noche (00:30, #Vamos) su décima Super Bowl, la primera con la camiseta de los Buccaneers. Delante estará Mahomes, vigente campeón.

El mayor de la historia sigue desafiando la lógica. A los 43 años, Tom Brady jugará esta noche (00:30, #Vamos) su décima Super Bowl en 21 años de carrera, la primera con la camiseta del Tampa Bay Buccaneers. Un logro por si suelo, ya que el equipo de Florida no llegaba a los playoffs desde hace más de una década. El veterano, campeón de seis anillos con los New England Patriots, ayudó a transformar un equipo históricamente mediocre en un finalista de la NFL en su primer año en Florida. Justo en un año cómo este, en el que apenas tuvo la oportunidad de entrenarse con sus nuevos compañeros, debido a las restricciones de la pandemia. Y cuando Tampa Bay recibe a la Super Bowl, siendo el primer equipo de la historia a jugar en casa la gran final. Pero en la NFL no existen medallas de plata o podio para los segundos. Para que Brady pueda añadir una leyenda más a su folclore, tendrá que vencer al que todos los analistas señalan cómo su heredero.

Y no es otro que Patrick Mahomes, 25 años, vigente campeón de NFL y MVP de la pasada Super Bowl, en la que lideró a sus Kansas City Chiefs a su primer título en cincuenta años con una remontada espectacular en el último cuarto, cuándo remontó diez puntos en seis minutos contra la feroz defensa de San Francisco 49ers.

Mahomes es un fuera de serie. Un portento físico que hace jugadas en campo que nunca nadie ha visto en este deporte. Hijo de una exestrella del béisbol, el quarterback de los Chiefs tiene en sus manos al mejor ataque de la NFL con Tyreek Hill y Travis Kelce, dos de los mejores receptores de la liga, a su disposición. Obra del veterano maestro Andy Reid, el equipo de Misuri es máximo favorito para volver a ganar a la Super Bowl, despertando una sensación parecida a la que los Golden State Warriors de Steph Curry transmitían en la NBA hace unos años. Para ganarles, hay que hacer el partido perfecto. Y los Bucs creen que tienen la clave para lograrlo gracias a su defensa.

Trofeo de la Super Bowl en Florida.

Shaq Barrett, Jason Pierre Paul y Vita Vea saldrán a la caza de Mahomes como hicieron en la final de conferencia ante el MVP de la liga, Aaron Rodgers, sackado en cinco ocasiones. Los Chiefs tienen un gran problema en la línea de protección de su quarterback, ya que jugará sin sus dos bloqueadores estrellas, Mitch Schwartz y Eric Fisher, ambos lesionados. Ahí parece estar la clave del partido. Porque si la defensa de los Bucs logra desacelerar lo justo a la locomotora de los Chiefs, el ataque de los Bucs con Brady es perfectamente capaz de ganar un clásico duelo de pistoleros. Las casas de apuestas de Las Vegas esperan eso, un partido de más de 50 puntos. Fuegos artificiales para celebrar una final de ensueño.

7.500 sanitarios en las gradas y The Weeknd en el descanso

Habrá público en la grada del Raymond James Stadium, en Tampa, para gran final de la NFL. El Departamento de Salud de Florida autorizó la presencia de 25.000 espectadores, unos 30.000 menos que aforo máximo del estadio. De ellos, 7.500 serán personal sanitario ya vacunado, invitados de la liga en homenaje a la labor durante el combate a la pandemia en el país. Tan sólo 17.000 entradas salieron a la venta al público general y, para sorpresa de nadie, fueron los más caros de la historia. Si el año pasado, el precio medio de las entradas fue de 5.511 dólares, este año, el valor es casi tres veces más alto: 14.110 dólares. El show del descanso estará a cargo del cantante pop canadiense The Weeknd, autor de éxitos como "Blinding Lights o Heartless.