RELACIONES ESTADOS UNIDOS-CUBA

La diplomacia se hace muy presente en el béisbol

El pasatiempo nacional está siendo una de las herramientas más útiles en el acercamiento entre dos naciones enfrentadas como Cuba y Estados Unidos.

La diplomacia se hace muy presente en el béisbol
Rob Tringali Getty Images

A mediados de agosto la bandera de barras y estrellas volvía a ondear, 54 años después de ser arriada, en La Habana. La decisión del presidente Obama de recuperar las relaciones diplomáticas, rotas en 1961, con la isla supone un hecho histórico que hemos vivido en 2015. Además de por las muchas implicaciones a nivel político, económico y social, la decisión también afecta al béisbol.

Antes de la Revolución Cubana, las estrellas americanas emigraban en invierno a las latitudes caribeñas porque además de ser más cálidas, les permitía seguir en forma jugando en la liga profesional cubana. En 1961, con Fidel Castro en el poder, la liga perdió su carácter profesional y los jugadores tenían que jugar por amor al deporte. Sirva de ejemplo que los salarios de esta liga, en 2015, variaban entre los 40 y 200 dólares al mes.

El presidente Obama ha declarado que el béisbol tiene un significado cultural único en Cuba y en Estados Unidos, lo que ha provocado que la MLB haya solicitado al gobierno de la Unión un permiso especial para firmar a jugadores cubanos. Aunque el embargo impide cualquier acuerdo que transfiera dinero al gobierno cubano, el Departamento de Estado tiene la opción de dar luz verde a ese acuerdo ya que el béisbol es visto como un área en el que se puede avanzar en acuerdos y así los traficantes de personas sufrirían un revés en sus actividades.

Los primeros que abandonaron la isla de forma clandestina y alcanzaron el más alto nivel fueron Liván Hernández, ganador del MVP de las Series Mundiales de 1997 con los Florida Marlins, y Rey Ordoñez, ganador tres años consecutivos del Guante de Oro con los New York Mets.

Parece que los próximos jugadores que salgan de la isla serán elegidos como rookies internacionales, igual que si procedieran de la República Dominicana y Japón. Con el acuerdo se pretende que nadie tenga que sufrir la odisea que padeció la estrella de los Dodgers, Yasiel Puig, que supera con creces cualquier guión de Hollywood.

Hace pocas fechas la MLB ha realizado la llamada Gira de Buena Voluntad en la que ocho jugadores, incluidos el citado Puig, Jose Abreu, Brayan Peña y Alexei Ramirez, que escaparon furtivamente de la isla, han dado clases magistrales a los niños y han participado en exhibiciones. Kershaw, Cabrera, Jon Jay y Nelson Cruz completaban el elenco de visitantes.

En la gira se vivieron momentos emocionantes como el reencuentro de Puig con su medio hermano o cuando Abreu vio a su hijo de cinco años por primera vez desde que abandonó la isla en 2013. Otro de los eventos fue la celebración de un almuerzo en el que fuera el lugar predilecto de Hemingway, la Floridita.

Se habla de que esta primavera los Tampa Bay Rays puedan jugar unos partidos en la isla durante el Spring Training, pero todavía no hay nada confirmado. Lo que sí es seguro es que la MLB se encuentra más cerca de Cuba que nunca desde 1959, demostrando la fuerza del béisbol como herramienta diplomática.