Las selecciones se estrenaron en 1930
El Tour ya se disputó por equipos nacionales entre 1930 y 1961 y luego en 1967 y 1968. Henri Desgrange tomó la decisión ante la falta de combatividad de los ciclistas con bicis 'Alcyon' en 1929.

Henri Desgrange estaba profundamente indignado cuando finalizó el Tour de 1929. El accidente del líder Fontan en la segunda etapa de los Pirineos había llevado el maillot amarillo al torso del oscuro belga Maurice Dewaele. Quedaban doce etapas, Alpes incluidos, pero no hubo batalla alguna entre los setenta supervivientes de la carrera. El control ejercido por los corredores que utilizaban bicicletas de la marca Alcyon lo había impedido, o por las buenas o por las malas. Desgrange había creado su carrera (1903) como una prueba de carácter individual, pero no había tenido más remedio que aceptar desde 1910 la participación de corredores agrupados bajo una misma marca de fabricantes de bicicletas. La creciente rivalidad entre dichos fabricantes ponía en grave peligro los ideales defendidos por papá Desgrange.
Noticias relacionadas
Su respuesta apareció en L'Auto (diario organizador del Tour) el 25 de septiembre de 1929. Un extenso artículo, bajo el titular Les grands évènements de la route, anunciaba que el Tour de 1930 partiría de París el miércoles 2 de julio a las siete horas de la mañana. Los participantes serían cien corredores, todos seleccionados por L'Auto, de los cuales cuarenta formarían en cinco equipos nacionales (Italia, Bélgica, España, Alemania y Francia) de ocho ciclistas cada uno, portadores de una camiseta con los colores distintivos de sus respectivos países. Las sesenta plazas restantes serían adjudicadas a cuarenta corredores que hubieran participado en el Tour del año anterior y a veinte debutantes.
Los gastos de los equipos nacionales (hoteles, alimentación, masajistas, material...) correrían a cargo del diario organizador, que además le suministraría las bicicletas correspondientes, pintadas de amarillo y sin el nombre del fabricante. Se eliminaba así la competencia de marcas con el propósito de favorecer el triunfo del mejor dentro de los límites del reglamento. Los recursos necesarios para equilibrar el presupuesto, los organizadores los consiguieron a través de la creación de la caravana publicitaria. El Tour había alcanzado tal difusión que numerosos anunciantes querían participar con sus productos en el desarrollo de la carrera a través de las numerosas localidades francesas que formaban su recorrido. Años después, la organización cedería a las federaciones nacionales la composición de sus equipos representativos. Este sistema, que tuvo un indudable éxito, durará hasta el año 1961 y se repitió en 1967 y 1968. Quede para el recuerdo que la primera Selección española que disputó el Tour estuvo formada por Salvador Cardona, José Trueba, Valeriano Riera, Francisco Cepeda, Vicente Trueba, Juan Matéu, Jesús Bermit y Nicolás Tubáu.