Cuna del cerdo ibérico y las botas camperas
El pueblo, de 3.518 habitantes, vive del ganado

Barcarrota es un pequeño pueblo de Badajoz (se encuentra a 46 kilómetros de distancia y a poco más de 80 de Mérida), que tiene 3.518 habitantes. Su punto central es la Plaza de España, en la que se encuentran el Ayuntamiento, el Casino de estilo Art Nouveau de finales del siglo XIX y varias casas modernistas. También destaca el pequeño mercado, muy céntrico, en el que los vecinos realizan sus compras diarias. Lo que sustenta a esta localidad es, sobre todo, su ganadería. Del cerdo ibérico se aprovechan "hasta los andares", dicen por aquí, y con su carne se elaboran guisos, chacina y jamón de bellota. De hecho, las Dehesas de Barcarrota son consideradas como unas de las que más cerdos ibéricos crían en libertad. Las matanzas caseras son muy populares y se consideran auténticas fiestas en las que se reúnen las familias completas. La repostería también es importante. Destacan las perrunillas, los piononos, las lenguas y los mazapanes navideños.
Otro de los pilares de la economía barcarroteña es la artesanía. En ella destacan los ladrillos y tejas en barro cocido, las botas camperas fabricadas manualmente y la cerámica realizada con cuerda seca.
En el pueblo solamente hay un colegio. Y un pequeño campo de fútbol que antiguamente se llamaba el Rodeo, pero que ahora se conoce como Estadio Antonio Cuerda. En él, Alberto Contador ganó sus primeras competiciones ciclistas y también disputó sus primeros partidillos de fútbol, aunque al final se decantó por la bicicleta y prefirió disfrutar del balón por televisión viendo al Real Madrid de sus amores.
Hijo adoptivo.
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En el centro de Barcarrota también nos encontramos con el parque de la Constitución. Curiosamente, en su puerta hay un cartel que reza: "Prohibida la entrada a motos y a bicicletas". No sabemos si ese letrero seguirá colgado mucho tiempo, pero allí se celebró anoche un homenaje al flamante campeón del Tour de Francia, que ya ha sido nombrado hijo adoptivo de Barcarrota y que pronto tendrá una calle con su nombre en el pueblo que vio nacer a sus cuatro abuelos, a sus padres y a sus tíos.
La fiesta estuvo amenizada por la banda de la localidad, de la que hace ya muchos años que Francisco, el abuelo materno de Contador, era el director. Cuando acabaron los festejos, en la calle de los Conquistadores seguía colgando esta pancarta: "Barcarrota, con AC (Alberto Contador)".