Gales arrolla a Escocia y se acerca al título
Gales aplastó a Escocia. El resultado final, 22-46, demuestra la enorme superioridad de los galeses.

La selección galesa de rugby humilló en Murrayfield a Escocia por 22-46 y se perfila como el gran favorito para conquistar la presente edición del torneo Seis Naciones y único equipo con posibilidad de conseguir el 'Grand Slam' y la Triple Corona, después de la derrota de ayer de Irlanda ante Francia.
En la última jornada Gales recibirá a Irlanda en Cardiff y, visto lo visto, los de las tres plumas en el pecho pasarán por encima de los 'duendes verdes' y hará imposible quel V Naciones, no repetiría título, sería una derrota ante Irlanda y una soberana paliza (en torno a los 50 puntos) de Francia a Italia.
Sólo galeses y galos pueden optar al título, ya que se antoja complicado que Irlanda gane en el Millenium Stadium a Gales por más de 35 puntos.
Eso sí, los 'verdes', después de una magnífica temporada, podría llevarse la Triple Corona, trofeo que se da al conjunto que gane a los tres rivales británicos, si gana a Gales la próxima semana.
Gales comenzó como un ciclón
A los cuatro minutos, los de Mike Ruddock, se pusieron por delante en el marcador, gracias al ensayo de Ryan Jones y la posterior conversión de Stephen Jones (0-7).
Sólo tardó una jugada más Gales en conseguir el segundo ensayo del encuentro, a través de Rhys Williams, que se deshizo de todos los defensores que le salieron al paso para posar el oval en la zona de marca del 'XV del cardo'. Stephen Jones no falló la conversión y puso el 0-14 en el luminoso.
Gales parecía imparable y volvió a aprovecharse de la débil defensa escocesa cuando, a los nueve minutos, la línea de ataque del 'XV del dragón' volvió a mover el oval hasta encontrar a Rhys Williams, que posó de nuevo en la zona de marca.
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La primera aproximación con peligro de los segunda línea del 'XV del cardo' acabó en el primer ensayo de los anfitriones, que al menos quitaban plomo de la humillante lección de rugby que estaban recibiendo.
Quizás si hubiera durado más el partido, Escocia hubiera podido acercase más en el marcador, los escoceses sacaron la rabia que tenía dentro y en los minutos finales se revivió el espíritu del mítico Ian Smith.