Contador sufrió un aneurisma
La caída y las convulsiones de Alberto Contador en la primera etapa se debieron, según informó ayer El País, a un aneurisma cerebral, que es la dilatación de una arteria que, al crecer de tamaño, comprime el resto del cerebro provocando cefaleas, náuseas, vómitos, temblores... Si no se detecta a tiempo, la arteria puede explotar y causar la muerte. Los médicos concluyeron que el mal es genético, porque un hermano suyo sufrió un reciente accidente cerebral. El madrileño del Liberty quizá deba operarse con la colocación de un bypass para poder seguir corriendo. La caída, primero, y el tubo de Guedel, luego, salvaron la vida del joven de 21 años.