Su Honda no es como la de Valentino
Sete sabe lo que quiere: "Hay que acercarse lo más posible a HRC".
En el ratonero circuito alemán de Sachsenring, las diferencias entre unas motos y otras se notaron mucho menos que en otros circuitos. La prueba es que la Proton 2T de Kenny Roberts, pilotada por Jeremy McWilliams, se quedó a 0,002 segundos de la pole de Max Biaggi (Honda). Aún así, en la última vuelta de MotoGP, se pudo ver la facilidad con la que Valentino Rossi adelantó a Gibernau en la recta de bajada anterior a la penúltima curva. ¿La razón? A pesar de ser ambos pilotos oficiales Honda, Rossi tiene mejor moto.
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El Doctor ya probó en el GP de Holanda una evolución de la selecta Honda V5 a la que sólo tenían acceso él, Ukawa, Hayden y Sete, heredada tras la muerte de su compañero Daijiro Kato. Esta RC211V Evo ofrece un kit de motor acompañado de unos escapes libres que, todo junto, mejora la potencia y eleva el ruido. En Sachsenring, Sete montó en sus dos Honda esos escapes libres sin kit, pero más obligado por las circunstancias que por sus propios deseos: "En Alemania, monté los escapes nuevos porque Rossi le dijo a Honda que no los quería utilizar. La gente de HRC me pidió que los utilizara y así lo hice. Hay que hacer todo lo posible para acercarse a HRC". Sete no tuvo otra opción, pero la jugada le salió bien y su estatus ha subido dentro de la fábrica japonesa.
Hasta ese día, la diferencia entre su moto y la del campeón radica en que la de Rossi dispone del motor evolucionado y Sete sólo de los nuevos escapes, y porque el italiano no los quiere. Estos le dan mayor tracción pero conllevan, por sus vibraciones, más dificultades a la hora de meter la moto en la curva. Tampoco el depósito de combustible es igual (fibra de carbono para la de Rossi y aluminio para Sete). La configuración electrónica es un secreto y quizá la clave de la cuestión.