El pecho de Victoria Beckham, a debate

Del metamorfósico pelo de David Beckham al cambiante pecho de Victoria, su mujer. La Prensa inglesa ha variado su punto de atención, aunque haya sido sólo unos grados corporales y de un miembro de la familia a otro. Según publicaba The Sun en su edición de ayer, la Posh Spice podría haber reducido considerablemente el tamaño de su pecho gracias a una operación de cirugía estética.
Lo más interesante es que parece que Victoria ya se había sometido a una operación de cirugía estética en el pasado, cuando era integrante de las Spice Girls, en este caso para aumentar de manera considerable el tamaño de ambos pechos.
Victoria, siempre según The Sun, podría haber decidido que su busto era demasiado prominente con respecto al resto de su anatomía, y por eso había decidido operarse en las últimas dos semanas. En la operación, la mujer de Beckham habría cambiado los implantes que ya llevaba por unos más pequeños.
Una fuente cercana a Posh habría asegurado que, según Victoria, su nuevo pecho era "perfecto". Esperemos que la opinión no cambie tan frecuentemente como el peinado de su marido.
Echan a la Selección pross de un Casino de La Manga
Varios jugadores ingleses fueron expulsados de un Casino da La Manga, en Murcia, donde los pross están preparando los partidos de clasificación ante Serbia y Montenegro y Eslovaquia. James Beattie, Trevor Sinclair, Mathew Upson e Ian Walker jugaban al póker. Sinclair compró 650 libras en fichas a la una de la madrugada, pero no pudo utilizarlas porque Ray Whitworth, jefe de seguridad de la Federación inglesa (FA) echó a todos los jugadores del casino para que se fueran a la cama con urgencia. Algunos se enfadaron.
Galliani durmió abrazado a la Champions
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Adriano Galliani tuvo derecho de pernada. El vicepresidente del Milán durmió abrazado a la Copa que los rossoneri lograron al ganar la final de la Champions la noche del miércoles. Es curioso, porque lo mismo había hecho con la última Copa de las Orejas Grandes que habían levantado los milanistas antes de la noche del miércoles, en el 94 y tras derrotar al Barcelona.
No fue la única anécdota que se produjo en la victoriosa noche milanista. El equipo rossonero no había tenido bastante fútbol con los 120 minutos de partido y decidió, de madrugada y tras la fiesta, celebrar un partido en el jardín del hotel. Lo decidió Gattusso, claro, que no se cansa de correr.