De Welkom se trajo una doble fractura y una operación
Toni (que quiso dedicar a los lectores de AS su triunfo) se sometió a una intervención quirúrgica en el dedo pulgar de la mano izquierda por el equipo del doctor Mir, de la clínica Dexeus de Barcelona, en la que se le fijaron "dos osteosíntesis con tornillos de titanio de minifragmentos". El resultado, en términos más coloquiales y comprensibles, fue un dedo pulgar como una morcilla, zurcido por doce puntos de sutura y el siguiente parte médico: "Fractura con arrancamiento del ligamento cubital de la articulación metacarpofalángica del pulgar izquierdo, y fractura de la falange distal del mismo dedo por arrancamiento del flexor". Y aún así ganó.