Sin Scholl ni Lizarazu

Bayern (cuatro Copas de Europa) y Milán (cinco) miden sus fuerzas esta noche en el Olímpico de Múnich en uno de los partidos de mayor peso que se pueden celebrar en el mundo. El Bayern se la juega, porque de no ganar consumiría sus opciones de clasificarse. "Tenemos el agua al cuello y una victoria es nuestar obligación", reconoció el técnico Ottmar Hitzfeld. Por eso han decidido evocar al espiritu tradicional de lucha del fútbol alemán. "Hay que pelear con pasión como lo hemos hecho en el pasado ante equipos como el Real Madrid y el Manchester", ha dicho el vicepresidente del club Karl Heinz Rummenigge. La situación del Milán es opuesta, pero sobre el equipo italiano pesa la sombra de llevar 47 años sin ganar en Alemania. Scholl y Lizarazu son bajas en el Bayern, mientras que Ancelotti podrá alinear en el Milán todo el potencial ofensivo de su equipo.