El duende interior
Se ha plantado, pisando muy despacio, una oportunidad histórica para el degustador de buen fútbol en esta temporada recién comenzada. Obviando las referencias al idolatrado y sobado Ronaldo, en el backstage de la Liga se esconden perlas, como en este nuevo Espanyol. La rutilante llegada de Iván de la Peña ha alborotado al españolismo, sea para bien o para mal, pero lo ha puesto patas arriba. Pocos dan crédito a lo Pelat, pero el asunto también empieza a estar demasiado manido. Las perlas no deben brillar tanto, pueden desgastarse.
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De la Peña, la perla, se ha encontrado a un viejo amigo en el Espanyol, Óscar. El de Sabadell ya ha dejado de ser el fichaje más caro de la historia y sus grandes tardes de fútbol han sido olvidadas, pero sigue teniendo duende. Óscar tiene magia interior, pero estancada. Le falta un golpe de gracia que Iván le puede dar, y en los entrenamientos lo comienzan a demostrar. Iván la pone, Óscar la culmina. No necesitan mirarse, ya que el pelado sabe bien donde está su amigo y éste sabe por dónde le llegará el pase.
Lo que ahora necesitan ambos es coincidir en el campo. A Iván todavía le falta preparación y Óscar ha conseguido su dorsal in extremis. Si la supuesta perla vuelve a brillar (si quiere y le dejan) y el vallesano saca a su duende, ¿Milosevic tendría sitio en el equipo? Habría que preguntarle a Juande.