"Gil fue un excelente anfitrión"
Svetlana Raznatovic viaja siempre que el Obilic disputa un partido europeo. Su estreno fue en España, en 1998. Al Obilic le tocó enfrentarse al Atlético de Madrid en primera ronda de Copa de la UEFA. Svetlana no lo olvida. "El señor Gil fue un excelente anfitrión. Tuve el privilegio de conocer a toda su familia". Sin embargo, ella prefirió ver el partido sentada en el banquillo de su equipo y no en el palco del Calderón. A los 15 días fue el partido de vuelta. "Mi marido y Jesús Gil se entendieron perfectamente", recuerda. "No sé si el Obilic tiene buena acogida porque su presidente sea una mujer, pero en todas partes nos reciben con mucho cariño. En Múnich, Franz Beckenbauer fue un extraordinario anfitrión".