Erik Dekker ganó la contrarreloj
A cinco días de la Milán-San Remo, los clasicómanos están que se salen. El holandés Erik Dekker, vigente ganador de la Copa del Mundo, ganó ayer la cuarta etapa de la Tirreno-Adriático, una contrarreloj de 12,7 kilómetros, y se puso líder de la ronda italiana.
Dekker, que siempre se ha defendido bien en las cronos, venció por sólo 12 centésimas de segundo al moldavo Ruslan Ivanov. En cuarta posición se clasificó Igor González de Galdeano, que hizo ayer un test de preparación en la contrarreloj, aunque su primer objetivo del año sigue siendo el Tour.
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Freire, inmenso. Óscar Freire también reconfirmó su gran forma para la Milán-San Remo, porque fue capaz de codearse con los contrarrelojistas clasificándose octavo, por delante de especialistas como Jan Hruska (el gran derrotado de la jornada), Abraham Olano o Rik Verbrugghe.
Muchos habían encasillado a Freire como velocista, pero él está demostrando que sirve tanto para un roto como para un descosido. Óscar sprintó en la primera etapa; se fugó con Bettini en la segunda; subió con los mejores en la tercera y ayer hizo de contrarrelojista. El campeón del mundo ocupa la tercera plaza de la general. Y va a más.