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JUEGOS OLÍMPICOS | BALONMANO

Un bronce por Entrerríos

La Selección se quiere dedicar la victoria contra Egipto (10:00 horas) en la despedida profesional del asturiano, que significa también el final de un ciclo.

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Un bronce por Entrerríos
FRANCK ROBICHON EFE

"Cuando se va acabando algo tan bonito, duele más". Las lágrimas de Gedeon Guardiola sobrecogían este viernes después de la derrota contra Dinamarca. No podía haber más verdad en ese llanto, y más kilómetros de trabajo en equipo. A Entrerríos también le pudo la emoción. "Podemos creer que hemos merecido estar en una final olímpica", dijo con la voz entrecortada. En lo que coincidieron Entrerríos y Guardiola, sin embargo, fue en esta frase: "Cuando salgamos del vestuario, se acabó el luto. El país y el balonmano español se merecen este bronce".

Ese corazón de hierro de los Hispanos es el que les ha llevado a estos logros y el que, seguramente, les permita ponerse en pie y competir al máximo con Egipto (10:00 horas) en la lucha por el bronce, el cuarto de su historia. A la Selección de Jordi Ribera le sobran los motivos para dejarse la piel por conquistar una medalla. Por los que no han podido llegar como Ariño, Dani Dujshebaev o Cañellas. Por Viran Morros, otro líder de esta generación que con casi 38 años posiblemente esté también ante sus últimos Juegos... Por Gedeon Guardiola, Antonio García... Por cerrar con gusto una puerta a tantos años de éxitos y camaradería.

Egipto es un rival peligroso. Seguramente con menos nombre que los grandes ogros clásicos como Francia, Alemania, Suecia, Dinamarca o Noruega, pero jugando ese rol de outsider y en crecimiento continuo. Para los africanos también es un partido histórico. Se juega la primera medalla olímpica de la historia. Su mejor puesto hasta el momento había sido un sexto en Atlanta y Sidney. Egipto, selección que tiene su base en el potente Zamalek, pero que también ha exportado jugadores ya a Europa (Yahia Omar está en el Veszprem o Ali Zein, en el Barça), también se siente ante un momento histórico.

Será el momento, pues, de que todos hagan una piña en torno a Entrerríos. Que Gonzalo Pérez de Vargas vuelva a ser un muro en la portería, que Aleix Gómez continúe siendo un seguro en los siete metros y Dujshebaiev, el mago en los nueve. Es el día del orgullo de los Hispanos en el Yoyogi. Una medalla bronce para don Raúl, qué menos. Luego ya hablaremos de la estatua.