La maldición de los faraones
Egipto nunca ha ganado un partido en un Mundial. España mide su renovado optimismo. A falta de Salah, Hossam Hassan se aferra a Marmoush, Zizo, Trezeguet y compañía.


Los herederos deportivos de una de las civilizaciones más poderosas de la historia lucharán en unos meses contra un maleficio enigmático. Egipto, indiscutible rey de África con siete títulos continentales, jamás ha ganado un partido en la Copa del Mundo. Su deslumbrante grandeza se desvanece cuando aparece en el gran escaparate universal. Sus tres participaciones hasta el momento (1934, 1990 y 2018) se han saldado con cinco derrotas y dos empates. Sin embargo, la ilusión se ha disparado en un país de más de 120 millones de habitantes, especialmente tras arrollar por 0-4 a Arabia Saudí en Yeda hace unos días.
El contundente triunfo ha generado un desbordante optimismo en la afición, no sólo por los goles y el juego desplegado sino también por haberlo conseguido sin el lesionado Salah, el gran líder e idolatrado icono nacional. Algunas encuestas, como la de la prestigiosa web Yallakora, otorgan un 35 % de opciones de victoria a su selección frente a España según votos de los fans.
El seleccionador, Hossam Hassan, máximo goleador histórico de los heptacampeones, pretende controlar la euforia tras el reciente recital de Marmoush, Zizo, Trezeguet y compañía. Por ese motivo, la cita del número 29 del ranking FIFA contra el líder de esa clasificación se presenta como una gran oportunidad para alimentar el entusiasmo o, por el contrario, dar un paso atrás en una nación entusiasmada ante la posibilidad no sólo de acabar con la maldición mundialista sino de pasar la fase de grupos, en la que tendrán que medirse ante Bélgica, Nueva Zelanda e Irán (o su sustituto en caso de no acudir a la gran cita).
Hassan Shehata es el “Del Bosque” egipcio, una insigne institución como seleccionador con tres conquistas de la Copa de África en su palmarés y admirado por todos sus compatriotas. “Tenemos un compromiso muy difícil porque España es un equipo campeón, al que le gusta manejar la pelota y llevar la iniciativa. Por eso necesitamos demostrar personalidad. Si Egipto juega con carácter y sin miedo podemos lograr algo positivo, aunque el duelo sea fuera de casa. La Roja es una de las favoritas en el Mundial y un ejemplo de cómo hacer bien las cosas, pero nosotros iremos a la Copa del Mundo sin complejos y a intentar ganar al menos dos partidos de la fase de grupos, sin descartar derrotar también a Bélgica, a la que ya hemos vencido varias veces, alguna de ellas bajo mi dirección”, confiesa a AS el venerable técnico desde El Cairo.
Todo rebaño necesita su pastor y Shehata, igual que el resto del país, respalda al gran emblema de los faraones: “Salah debe guiarnos por su calidad, experiencia y jerarquía. Se irá del Liverpool y si surge la oportunidad de jugar en España sería algo maravilloso para él y para la nación, pero sólo en el Real Madrid o el Barcelona. Si no es así tiene categoría de sobra para hacerlo en otro grande de Europa”.
Sayed Nabawy, reconocido periodista de la web Winwin, participa del ánimo colectivo: “Sabemos que España es campeona europea y clara candidata a ganar el Mundial y que no tenemos a Salah en esta ocasión, pero no descartamos nada en este enfrentamiento que puede parecer desigual. Tenemos muchas ilusiones puestas en superar la fase de grupos este verano y en llegar lo más lejos posible. Aparte de Salah y Marmoush hay otros grandes talentos a su lado que darán mucho que hablar y pueden sorprender. La expectación es grande ante España porque es un gran test para nosotros y la afición está deseando ver ese partido”.
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— Egypt National Team (@EgyptNT_EN) March 30, 2026
Juan Carlos Garrido, entrenador español que ha dirigido al Ismaily y a Al Ahly en el país del Nilo, es un observador metódico de todo lo que ocurre al noreste del gran continente. “Para ellos este partido contra España significa mucho porque son muy competitivos y no lo enfocarán como un amistoso sino como una gran prueba. Están en un momento magnífico a pesar de caer en semifinales de la Copa de África ante Senegal y tienen buenas opciones de superar la primera criba en el Mundial y hacer historia. Es obvio que ante España lo van a tener muy difícil, pero darán guerra y no lo pondrán fácil”, augura el técnico valenciano.
Sobre los nombres que pueden llamar la atención ante la ausencia del gran tótem del Liverpool, Garrido recomienda fijarse en algunos futbolistas: “A Marmoush no hace falta descubrirlo, pero hay jugadores interesantes como Trezeguet, Zizo y Ashour, que tienen un gran nivel. También me gusta bastante Ibrahim Adel, un delantero que está jugando en el Nordsjaelland de Dinamarca. Durante el tiempo que pasé en Egipto entrené a Hany, Rabia y Trezeguet y conozco bien lo que pueden aportar. Además, vienen talentos emergentes por detrás como Hamza Abdelkarim, reciente fichaje del Barça, que serán importantes en el futuro”.
Mido, delantero del Celta durante el tramo final de la temporada 2002-03 y de otros equipos como Roma, Ajax, Olympique de Marsella o Tottenham, no pudo consumar el compromiso previsto con AS debido a un imprevisto contratiempo familiar, pero ya realizó un análisis semanas atrás en el programa de televisión que presenta sobre la esperanza de su selección en la Copa del Mundo: “Nos ha tocado un grupo bueno y equilibrado y ningún rival será fácil, pero tenemos ante nosotros una ocasión única para avanzar por primera vez en el mayor evento del fútbol internacional y podemos conseguirlo”.
La confianza de los egipcios en sus opciones se ha extendido como un virus emocional por el vasto territorio en el que, según diversos historiadores, se inventaron los primeros balones al tiempo que se tallaban piedras para la eternidad en la construcción de las majestuosas pirámides que han perdurado en el tiempo. Varios estudios apuntan que en torno al 2.500 a. de C. ya había pelotas de fibra de papiro, paja o palma cubiertas de cuero cosido o tela como objetos que se relacionaban con ritos de fertilidad.
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Ahora, el desafío es otro. Mohamed Zidan, antiguo Balón de Oro y Bota de Oro africano, habló con AS tras un partido de leyendas disputado en Anfield entre Liverpool y Borussia Dortmund, equipo en el que jugó durante cuatro temporadas, tras marcar un gol en el 2-2 final. “Estamos muy ilusionados por el partido ante España y por el Mundial. Tenemos el grupo más asequible de nuestra historia y no veo ni siquiera a Bélgica invencible. El conjunto que hemos formado es fuerte y un guía excepcional como Salah. No creo siquiera que sea su último Mundial porque tiene 33 años y viendo a jugadores como Cristiano o Modric con 40 o más creo que podrá llegar incluso al siguiente”, pronostica el atacante que militó durante siete temporadas en cuatro equipos de la Bundesliga.
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