Un viernes de dolores
El Córdoba quiere romper su dinámica de seis derrotas consecutivas ante un Mirandés que ve la oportunidad de reengancharse a la pelea por la salvación


Hoy no es un día cualquiera en la ciudad de Córdoba. El conocido como el Viernes de Dolores es una fecha señalada por el mundo cofrade como preámbulo de la Semana Santa. Sin embargo, no hay que esperarse al domingo para que lleguen las procesiones. En El Arcángel hay una a partir de las 19:00 horas (sigue el partido en directo en As.com).
De un lado, el Córdoba pasa por su particular vía crucis del mes de marzo, en el que se ha acostumbrado a perder. Los encuentros ante el Andorra, el Racing de Santander, el Sanse o el Burgos así lo acreditan. De hecho, ya traen la herencia de un mal final de febrero entre los compromisos contra el Almería y el Ceuta que le sacaron de la bonita pelea por el ascenso a Primera División. Ubicado en tierra de nadie, ganar sería como una especie de bálsamo, ya que se evitaría peligros futuros.
De otro, está el Mirandés, ubicado como colista de la clasificación de Segunda División. Por lo tanto, cada partido que se juegue de aquí al final de temporada tendrá un gran valor para intentar eludir lo que al cierre de la primera vuelta parecía una sentencia hacia el descenso de categoría. Pero, resultados al margen, ha mejorado en esta fase del campeonato y prueba de ello es la remontada del pasado domingo ante el Real Valladolid, que le hace llegar más ilusionado a la cita.
Incluso el cuadro jabato tiene un factor a su favor, aunque juegue lejos de Anduva. Y es que El Arcángel se le ha dado históricamente muy bien. No ha perdido en cinco visitas oficiales y en la última ganó tres puntos que le invitaron a soñar con ser equipo de Primera.
Ania ha intentado hacer terapia de grupo a su modo. Recordando que hace un mes la situación era distinta y que los jugadores han de recuperar la confianza para volver a ganar. De hecho, ante el Mirandés, después de cinco partidos sin ganar, abrió en Mendizorroza su mejor racha de la temporada.
El problema, además de la dinámica, es que vuelve a estar condicionado. A las bajas de Fomeyem, Juan María, Requena y Carlos Marín se suma la de Trilli, quien registró un problema muscular en la sesión del jueves. Por lo tanto, Albarrán regresa a su posición natural y todo hace pensar que esta ausencia se prolongará en las siguientes citas ante el Deportivo y el Cádiz. Por otro lado, Pedro Ortiz y Jacobo hacen compañía a un Álex Martín que lleva doce fechas sin ver una amonestación que le acarrearía un partido en la grada, algo temido atendiendo a la carencia de centrales. En cuanto a la alineación, las miradas estarán puestas en la media para saber quién acompaña a Isma Ruiz, así como en el regreso, por necesidad, de Albarrán a su puesto natural. Y en la portería estará Iker Álvarez, merced al favor de la selección de Andorra, que a la misma hora juega en Pogdorica y ha prescindido de su jugador con mayor rango.

Sólo han transcurrido diez meses desde que el Mirandés se impusiera en El Arcángel para quedarse a 180 minutos de la gloria. El gol de Tomeo (ahora en el Valladolid) en el tiempo añadido situó a la escuadra de Alessio Lisci en puestos de ascenso directo y, aunque después los rojillos no consiguieron rematar la faena ni en las dos últimas jornadas ni en el playoff, la temporada quedó grabada en el recuerdo colectivo del mirandesismo.
La situación ahora es diametralmente opuesta con un equipo que juega sin red por conseguir la permanencia. El Mirandés debe recortar nueve puntos con 33 en disputa. Algo que no ha sucedido en las últimas temporadas en Segunda. Pese a la dificultad, los jabatos no bajan los brazos y se aferran a un halo de esperanza, sobre todo tras el juego y la victoria conseguida frente al Valladolid en Anduva. Emular el pasado mantendría en la pelea a los pupilos de Antxón Muneta. Solo vale ganar para encadenar dos triunfos y, a su vez, esperar el tropiezo de los rivales directos.
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El preparador vizcaíno espera que su equipo salte al césped con la intensidad necesaria ante un rival que acumula seis derrotas seguidas y que no suceda lo mismo que en el duelo contra el Cádiz donde el Mirandés encajó dos goles en los primeros nueve minutos de partido. Muneta podría repetir el once inicial que tan bien funcionó el pasado domingo, aunque el delantero Carlos Fernández ya se encuentra recuperado.
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