Un Burgos desconocido en el arranque liguero
Ha encajado cuatro goles en dos jornadas y la pasada temporada estuvo trece sin que ningún equipo pudiera batir a Caro.

Las comparaciones son odiosas y más en el arranque liguero que está haciendo el Burgos que, de la mano de Jon Pérez Bolo, ha querido instaurar un sistema de juego diametralmente opuesto al de la pasada temporada bajo las órdenes de Julián Calero.
En el pasado campeonato el equipo blanquinegro estuvo 13 jornadas imbatido y hacía de su defensa y su portería sus mejores valores. Era un equipo rocoso, al que difícilmente los equipos le creaban ocasiones. Calero empleaba con naturalidad un sistema de cinco defensas y priorizaba mantener su portería a cero a buscar la contraria. Desde la llegada de Bolo, el técnico vizcaíno ha repetido por activa y por pasiva que el juego de este nuevo Burgos iba a ser más ofensivo, atrevido, con presión alta y viviendo cerca del área de sus rivales. La verdad es que esa sensación da este Burgos en las dos primeras jornadas en las que ha marcado tres goles y ha realizado doce remates a portería, solamente superado en esa faceta por el Mirandés, Levante y Albacete.
Sin embargo, esa dureza defensiva se ha perdido, ya que el equipo ha encajado cuatro goles, tres ante el Levante y uno frente al Huesca y Caro, su guardameta, no ha sido precisamente el peor de su equipo. Es más, en el Ciudad de Valencia fue de los destacados al realizar varias intervenciones de mérito, incluso el Levante falló un penalti.
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Este nuevo equipo tiene como objetivo buscar con descaro la portería del rival, pero también provoca desajustes defensivos que está pagando caro. La delantera es la línea más reforzada con la llegada de Edu Espiau, Fer Niño, Dani Ojeda y Álex Sancris. Sin embargo, en la defensa ha habido cuatro bajas notables con respecto a la pasada temporada ya que no renovaron Fran García, Zabaco y Areso regresó al Atlético Osasuna y, además, se ha perdido ya iniciada la temporada a David Goldar que ha puesto rumbo a Chipre.
En resumen, las virtudes del año pasado se han transformado en carencias, pero la faceta goleadora está siendo mucho mayor que en el pasado curso.



