NewslettersRegístrateAPP
españaESPAÑAchileCHILEcolombiaCOLOMBIAusaUSAméxicoMÉXICOusa latinoUSA LATINOaméricaAMÉRICA

Soplar y sorber a la vez

Actualizado a

De un tiempo a esta parte, el Real Valladolid tiene la capacidad de ponerse zancadillas a sí mismo, como si la competición, el estado general del fútbol o la situación económica del mismo no fueran suficientes trabas. Parafraseando a Pezzolano ayer, “el enemigo está fuera, no debería estar dentro”. El uruguayo, muy dado a meterse en un charco cada vez que abre la boca, acierta en esta frase, pero enseguida la estropea afirmando que si las polémicas extradeportivas no existieran “de qué hablarían ustedes”... se refería a los periodistas. Y se olvida el míster que a nosotros nos encantaría poder hablar más de fútbol, ver los entrenamientos, tener más contacto con los futbolistas y con él mismo, pero se han aislado ellos por su propia voluntad, como si cada entrenamiento fuera una consejo de ministros. Y nosotros, los malos, contamos cosas, pero no nos inventamos nada. Somos los transmisores de lo que sucede para su afición.

No era, sin embargo, la intención de este humilde plumilla dar contestación al técnico, sino pedir justicia. El club ha planteado el referéndum mal. No hay duda. Tan evidente era que ha tenido que rectificar para escarnio nacional. Las conversaciones que se tienen ahora se podían haber tenido antes. He insistido muchas veces en que creo que los “nuevos” propietarios y sus trabajadores, o algunos de ellos, no saben dónde están todavía después de cinco años. Valladolid no es ni mejor, ni peor, es una ciudad, como todas, con sus particularidades. Y la afición del Pucela, también. Sin embargo, lo complicado es entender que habiendo tanto vallisoletano en las oficinas los que mandan no se dejen aconsejar, tomen decisiones y luego tengan que rectificar. No es la primera vez. Errar es humano y rectificar, una virtud, sin duda, pero más lo es no equivocarse. Pensar que el aficionado blanquivioleta iba a tragar con las bases de esa consulta llevan a pensar en maldad o ignorancia. Yo me inclino por lo segundo.

Dicho esto, que el Real Valladolid busca la paz social y que ha sabido entender el mensaje me parece una cuestión valorable. Ha sabido escuchar a diversas personas y ámbitos de interés como dijo David Espinar ayer y rectificar. Y lo siento, pero no puedo entender que también se le den palos al club por esto. No se puede soplar y sorber a la vez. El Real Valladolid se equivoca, evidentemente, y detiene la consulta para rectificar. Y en este acto existe humildad y valentía para reconocer el error. Y cuando planteen las nuevas condiciones del referéndum se podrán volver a dar palos si consideramos que no es justo, pero ahora, que se va a escuchar, que se va a analizar mejor la situación, me parece que es de justicia valorar esta acción teniendo en cuenta, además, no lo olvidemos, que el Real Valladolid, nos guste o no, es una empresa privada que no tiene la obligación de hacerlo.

Ya que Ronaldo como máximo accionista y el club como entidad privada se abren a realizar esta consulta después de paralizarla con las anteriores bases, ¿cómo creo yo que debería ser el referéndum vinculante? Punto número uno: Sistema mixto de votación. Urnas en el estadio votando con el DNI y el carnet, más la opción de que las personas interesadas puedan votar telemáticamente si lo desean. Dos: Cumpliendo el uno, quórum relevante y a partir de ahí mayoría simple de los votos emitidos. Tres: Facilitar el voto telemático. En vez de tener que registrarse en la plataforma del blanquivioleta, cada abonado que vote con su correo y si hay varios abonos en el mismo que se pueda votar tantas veces como socios haya en esa dirección de e-mail. Un abono, un voto. Cuatro: Pregunta clara: ¿Prefieres el nuevo escudo o el antiguo? Y cinco. Fomentar la participación facilitando al máximo el proceso.

Y, con todo lo anterior, nos hemos entretenido durante la semana de un partido importante en Valencia frente al Levante mañana. Equipo, el azulgrana, en evidentes problemas deportivos y económicos y con un presidente, Pablo Sánchez, que se crió en Valladolid y tiene altos sentimientos blanquivioletas, aunque mañana preferirá que ganen los suyos. Pezzolano tendrá que resolver el asunto Montiel, yo creo que no va a jugar, y dar argumentos futbolísticos para que los periodistas podamos hablar de lo que de verdad nos gusta: el fútbol y el Pucela.

Sigue el canal de Diario AS en WhatsApp, donde encontrarás todas las claves deportivas del día.

Normas