Riki: “Creo en los círculos en el fútbol y en la vida. Debuté en Riazor y ascendí en Riazor; me espera algo bonito aquí”
El centrocampista asturiano, el gran objeto de deseo invernal del Deportivo, concede su primera entrevista tras su fichaje y analiza su llegada, objetivos, su carrera...


Ricardo Rodríguez Gil-Carcedo (Oviedo, 25 de septiembre de 1997) fichó por el Deportivo en el último del mercado invernal después de un culebrón que se inició el pasado verano. El mediocentro asturiano, que se define como un jugador de equipo, llega para dar fluidez al centro del campo blanquiazul y se muestra ambicioso con los objetivos del equipo. Licenciado en Economía, Riki habla de su controvertida salida del Albacete, sus gustos futbolísticos, el momento que decidió apostar por convertirse en jugador profesional y su especial relación con Riazor, un estadio talismán en su carrera.
¿Cómo está el grupo tras la sufrida victoria ante el Eibar?
Después de ganar, siempre bien. Ya comenté tras el partido que va a ser habitual en este tramo final sufrir porque todos los equipos se juegan mucho. Lo importante es sumar, mejor de tres.
En ese partido tuvo que ser cambiado por un balonazo en la cabeza. ¿Cómo se encuentra?
Sí, fue un balonazo que e dejó mareado y empecé a ver un poco borroso. No me encontraba muy bien, intenté seguir, pero veía que me iba a más. Pasé el domingo un poco fastidiado, pero el lunes ya estaba bien.
¿Cómo va la adaptación al equipo?
Muy bien en el vestuario, hay gente muy sana, joven... me lo han hecho todo muy fácil. En cuanto a lo deportivo, creo que bien. Ya dije en mi presentación que no soy un jugador que gana partidos. Poco a poco, adaptándome y creciendo cada día.
Lleva aquí menos de un mes, pero ya ha jugado tres partidos, los dos últimos de titular.
Tenemos un objetivo común muy bonito y no se puede caer en personalismos, es igual quién juegue. Quedan 15 partidos por delante que nos puede cambiar la vida a todos.
Usted llega para dar equilibrio, posesión y fluidez al mediocampo. Justo en sus dos partidos de titular el equipo ha jugado en largo más que nunca. ¿Por qué?
El partido de Castellón es atípico por la manera que tienen ellos de jugar, te lleva a eso. Sí es verdad que ante el Eibar, a raíz de ponernos por delante, nos emparejaron en la presión, tenía riesgo jugar atrás… Tenemos que dar un pasito más en ese sentido y lo vamos a intentar en el próximo partido.
¿Ha incidido en eso el míster?
Estamos trabajando en eso y en varias formas de jugar. Bien desde atrás o un golpeo y aprovechar las segundas jugadas. Trabajamos en esas opciones.
Un partido de inicio con José Ángel y el otro con Villares. ¿Cómo cambia su rol en función de su acompañante en la media?
Yo me adapto a ellos y ellos se adaptan a mí. Hay mucho nivel en la plantilla, muchos perfiles y más jugadores para jugar desde el inicio. Villares tiene más movilidad, le gusta más llegar y tienes que aguantar más el puesto. José Ángel tiene mucho pie, calidad, saca muy bien el balón, me los da en ventaja para que pueda adelantarme… Estoy cómodo con los dos.
¿Qué prefiere, jugar de ‘6’ o de ‘8’? ¿Dónde cree que va a estar su sitio en el Deportivo?
No lo sé, el tiempo lo dirá. Estos últimos años en Albacete venía jugando con un pivote más defensivo a mi lado. Me liberaba un poco para arriesgar más en los pases. Ante el Eibar jugué de ‘6’ y hay que ser más seguro.
Cuando viene al Deportivo sabía que lo hacía a un club grande. Después de la primera semana, supe que era más grande todavía”.
Riki, jugador del Deportivo
La afición mira y ve Yeremay, Soriano, Mella, Luismi, Riki... y se pregunta si no se puede jugar mejor con estos mimbres.
Por nombres está claro que hay gente muy buena, pero en los otros equipos también hay nivel, aunque sea con menos nombre. Ya vimos lo que le costó esta semana al Racing ganar al Burgos, sufriendo. Cada victoria tenemos que celebrarla como se merece, cada vez queda menos.
Ahora toca la Real Sociedad B, que llega en un gran momento.
Va a ser difícil. Son chavales jóvenes y seguro que varios, en dos o tres años, estarán en Primera. Vamos con ganas y obligación para traernos los tres puntos.
¿Qué partido espera?
Ya jugué contra ellos allí con el Albacete. No es el típico filial al que le gusta jugar desde atrás, se adaptan a todo. Juegan mucho balón largo. Ochieng es muy rápido y pica mucho en los desmarques, Gorka Carrera lleva ya once goles… Hay que controlar muchos aspectos del juego.
¿Y qué Depor veremos? Propositivo, esperar y buscar transiciones…
Lo claro es que el Depor tiene que salir a ganar todos los partidos, da igual el campo o la categoría. Hay que ir a buscar al rival, pero siendo inteligentes del momento del partido en el que estemos.
Por primera vez en la temporada, el Depor jugará sin Yeremay. ¿Cómo se compensa esa ausencia?
Yeremay es un compañero más en el vestuario, pero no es uno más en el campo. Todos sabemos de su calidad y habrá que intentar suplirla de alguna manera. Hay compañeros preparados, lo que queremos es volver con la victoria. Si lo hacemos, seguro que Yeremay estará contento.
Tiene ya alguna sintonía especial en el campo con algún compañero.
Con mucha gente, hay mucho nivel. Con Soriano, Yeremay, Luismi, Mella, Stoichkov… Casi con todos los de la segunda línea. Me gustan mucho y me han sorprendido mucho.
Sobre el tema del estilo. ¿Se parece este Deportivo al que se enfrentó usted en la primera vuelta cuando estaba en el Albacete?
Cuando juegas contra el Depor sabes lo complicado que va a ser, incluso te atenaza un poco el respeto. También otras veces hipermotiva al rival. Ahora que estoy dentro soy consciente de ello.
¿Nota mayor presión en A Coruña que en Albacete?
Sí, con mucha diferencia. Hay que ser cautos y tranquilos, darle naturalidad a las cosas. Es evidente que todo el mundo quiere subir directo, pero no veo que sea una catástrofe acabar en playoff. Creo que el objetivo inicial era estar entre los seis primeros. Muchas veces sube el sexto, que llega de subidón.

Quedan 15 partidos. ¿Cree que hay algún momento clave en esta carrera por el ascenso por calendario, momento de la temporada o rivales?
Sé que es tópico lo del Cholo, lo de decir semana a semana. Pero es así y hoy en día hay que ir a ganar a San Sebastián. Si lo haces, bien; si no, que te afecte lo menos posible y ponerte a pensar ya en el Granda. Creo que la clave es esa, sabiendo que cuando menos quede más importante será, claro.
El miedo llega al mirar que ante los primeros el Deportivo solo ha ganado un partido contra el Almería.
En un playoff cambia todo. Y en un playoff con Riazor la película cambia mucho.
Bueno, usted ya ascendió a Segunda en Riazor con el Albacete.
Sí, sí.
Ascenso en Riazor y debut en el fútbol profesional con el Oviedo en Riazor. Usted tiene algo especial con su nuevo estadio.
Pues sí. Creo mucho en que en el fútbol está todo relacionado, incluso en la vida. Creo que me espera algo bonito aquí, la verdad.
Le falta ascender a Primera en Riazor.
Sí y ojalá sea este año. Si no, el que viene o dentro de dos.
Su relación con el Depor también viene de largo, porque su fichaje fue todo un proceso que empezó el pasado verano.
Hubo contactos, pero tenía contrato con el Albacete por un año más. Siempre he tenido mucho respeto por el club, fue el que me posicionó en el fútbol profesional. No quise forzar ninguna situación y ellos tenían mucha ilusión en esta temporada. Al final me quedé, y encantado de hacerlo. Las cosas cambiaron durante la temporada y desde el Depor mostraban mucho interés. Era algo que tenía claro porque era un proyecto deportivo y personal que me gustaba mucho. Como dije, creo en esos círculos y debutando aquí y ascendiendo aquí, era algo que me tiraba. Al final, a última hora y de una forma que no me gustó mucho, se dio. Estoy donde quiero estar.
¿Qué fue lo que le molestó en este mercado invernal?
Yo entiendo a los clubes, ellos también están sometidos a mucha presión y que hay muchos intereses. Pero al final allí estuve cuatro años, y no es lo normal que un jugador esté cuatro años en el Albacete. Le tengo mucho cariño al club y la gente que trabaja allí. Fue todo demasiado frío, el último día de mercado…
Las cifras que dan Depor y Albacete no coinciden. Al margen de eso, ¿perdonó algo Riki algo para venir en enero al Deportivo?
Yo di mi opinión y fue sincero en todo momento, tengo la conciencia muy tranquila. De lo otro, prefiero no decirlo.
Llega al Depor para pelear por el ascenso, supongo que su meta será llegar Primera.
Sí, es otro de los motivos por los que estoy aquí. Cuando hablo de proyecto me refiero a eso. Es algo que llevo buscando tiempo. Soy un enamorado del fútbol, me gusta y veo mucho fútbol. Cuando voy de viaje siempre intento ir a un partido de fútbol. Me gusta lo que lo rodea, la pasión de la gente.
Quedan 15 partidos que nos pueden cambiar la vida a todos. Es un objetivo común muy bonito y no puede caer en personalismos”.
Riki, jugador del Deportivo
¿La afición del Depor es como se esperaba?
Es una afición que ya conocía hace años. Soy de Oviedo y veraneo en Galicia, en Viveiro, e iba a ver a veces partidos del Depor. Sabía que era un club grande y con la afición muy volcada, pero no tanto. Me ha sorprendido.
¿Qué recuerdos tiene del Depor de chaval?
Del Superdepor o la Liga no me acuerdo, soy del 97. Pero a mí me entrenó Manel, que jugó aquí, y nos contaba muchas anécdotas e historias. Mi primer recuerdo es de ir al Teresa Herrera. También me acuerdo de un Riki que jugó aquí en el Depor, pero no se llamaba Ricardo. Iván creo (Iván Sánchez- Rico). Era delantero y llevaba el ‘11’. Luego Valerón, Manuel Pablo…
Y cuando era chaval, ¿a qué espejos se miraba?
Lo típico al ser centrocampista. Xavi, Iniesta, Cazorla, Silva... El típico mediocentro español. Pero hasta última hora no tenía la conciencia ni mentalidad de ser futbolista.
¿Cuándo lo decidió?
En mi casa me inculcaban mucho el tema de los estudios, la carrera… tengo la carrera de Economía. Cuando de verdad noté que podía ser futbolista fue cuando coincido en el Marino de Luanco, de Tercera, con gente que venía de vuelta del fútbol profesional a retirarse y demás. Uno era Óscar Pérez, mi agente de hoy en día. Me dijeron ‘tómatelo en serio’ y no es que yo fuese un cabra loca (risas…). Pero iba a la universidad, comía por ahí cualquier cosa… Ahí sí empiezo a darle vueltas a la cabeza. Al año siguiente estoy en el Langreo en Segunda B, lo hago bien y acabo en el Oviedo.
¿Está satisfecho del ritmo que lleva su carrera?
Bueno, al final tienes que ir quemando procesos para llegar al fútbol profesional porque nadie te regala nada. De los que estoy contento y orgulloso es de haberme mantenido tanto tiempo. Me ha costado llegar y lo valoro mucho. Lo complicado no es debutar, es mantenerse en los equipos. Lo hice hace seis o siete años y ya llevo más de 150 partidos en Segunda. Son partidos.
¿Cuánto ansía que le salga un partido redondo con el Depor?
Tengo muchas ganas, muchas. Pero estoy tranquilo. Sé que en el fútbol se busca rendimiento inmediato, y más en el mercado de enero. Pero no hay que olvidar que los jugadores, aunque nos juzgan por lo que hacemos en el campo, somos personas. Llego aquí tras estar cuatro años en un sitio y el cambio ha sido duro. Mis padres vinieron la semana pasada, pero de momento estoy solo. Es necesario esa adaptación y yo también soy un chaval introvertido en cierto modo. Tengo que ir conociendo poco a poco los compañeros. Creo que más pronto que tarde se verá.
Todo esto que me dice muchas veces se queda en el limbo porque nadie cuenta esta otra cara del fútbol. Cada vez hay más distanciamiento entre el jugador y los aficionados.
Sí, puede ser también una medida de defensa del futbolista para alejarse cuando vienen mal dadas. Pero mira, la semana pasada Sergi Canós, el chico del Valladolid cedido en el Valencia, metió un gol y se lo dedicó a su madre fallecida hace tres años. Dijo que no levantaba cabeza desde que pasó eso, imagina. Yo mismo, cuando era aficionado de otros equipos, me decía ‘pero si este futbolista viene de Primera’. No somos conscientes de lo que les pasa a algunos jugadores por su cabeza. A mí lo de Sergio Canós me llegó y lo comenté con mis padres. La gente juzga por lo que ve en el campo, pero no sabe si tiene el hijo enfermo, una madre que le quedan dos años de vida…
El Deportivo, hay que decirlo, pone esfuerzo y recursos para cuidar el aspecto mental de sus jugadores.
Sí. Cuando viene sabía que lo hacía a un club grande. Después de la primera semana, supe que era más grande todavía. Tener eso a tu alcance y no tener que ir a buscarlo fuera, es una herramienta importante para los jugadores y su rendimiento.
Habla del gol de Sergi Canós. ¿Tiene pensada usted alguna dedicatoria especial cuando marque el primero con el Deportivo?
La verdad es que no. Además, no suelo meter muchos. Ojalá marque pronto, pero creo que será improvisado.
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