La resurrección de la UD Las Palmas
Tras encadenar siete partidos sin ganar, los amarillos han sumado dos victorias contundentes con siete goles a favor y dos porterías a cero que han reactivado al equipo.


La UD Las Palmas necesitaba un golpe sobre la mesa para enterrar las dudas. Dicho y hecho en las dos últimas jornadas. Tras siete jornadas consecutivas sin ganar un partido, los de Luis García se desquitaron a lo grande con dos goleadas ante la Cultural y Deportiva Leonesa (0-3) y el Ceuta (4-0). Siete goles a favor y dos porterías a cero para recuperar sensaciones y encarar la recta final de la temporada a tan solo un punto del ascenso directo, a expensas de lo que haga el Almería.
Todo lo que antes salía mal, ahora sonríe a los amarillos. De la oscuridad de salir del playoff tras no ganar en casi dos meses a volver a vislumbrar el ascenso directo tras los tropiezos de Castellón, Málaga y Deportivo. Todo bajo el cacareado método de “seguir insistiendo” y no cambiar ni una sola piedra del camino.
Enterrado en una dinámica de mal juego y peores resultados, el conjunto grancanario no se podía permitir más reveses si no quería ver cómo se alejaba el objetivo del ascenso. La primera parte en León, donde fue claramente inferior, no presagiaba un escenario halagüeño, pero Manu Fuster y Mika Mármol se encargaron de abrir la veda y un vendaval ofensivo amarillo que también se hizo notar contra los de José Juan Romero, incapaces de contener a los Jesé, Miyashiro, Viera y compañía.
El cuadro de Luis García mostró en estos dos últimos compromisos que se siente cómoda robando arriba y aprovechando los espacios para dañar, un escenario en el que Jesé se ha movido como pez en el agua. Y es una variante del juego que te permiten Enzo Loiodice y Lorenzo Amatucci.
Precisamente un robo del francés cerca del área ceutí sirvió para que Manu Fuster instalara un 1-0 que obligó al Ceuta a tomar más riesgos y dejar más espacios. Miyashiro por partida doble se encargó de martillar el atrevimiento caballa y de despejar todas las dudas del entorno amarillo, que acabó rendido a su equipo tras varias semanas de desazón en la afición de la UD Las Palmas.
Portería a cero
El duelo ante el Ceuta sirvió para ver la mejor versión de muchos futbolistas de la plantilla. Mika Mármol demostró, una vez más, que es un futbolista de Primera División en una nueva exhibición defensiva y con balón, con el que inició las jugadas del 2-0 y el 3-0. Enzo Loiodice fue un maestro en el centro del campo, obsesionado con robar balones y permitir a la UD jugar con soltura. En la parte ofensiva, los elogios se reparten entre un Manu Fuster que acumula seis goles y siete asistencias, el estreno goleador con doblete de Miyashiro, la vuelta de Viera a marcar con Las Palmas tras 888 días o el partidazo de Jesé sin el premio del tanto.
La tarde no podía ser redondeada de otra manera que no fuera con la undécima portería a cero del curso. Dinko Horkas fue un mero espectador en un partido en el que apenas tuvo que intervenir en un disparo de Manu Sánchez en la recta final del encuentro. El engranaje defensivo amarillo desactivó a la armada caballa para mantener una estadística que cimienta el proyecto de Luis García: 22 goles encajados en 29 jornadas de Segunda División.
Luis García apeló en sala de prensa a ver el vaso medio lleno. Después de siete partidos sin conocer la victoria, la UD Las Palmas acumula ahora seis encuentros consecutivos sin perder. Cuatro empates y estas dos últimas contundentes victorias que han servido para rebosar de confianza a la escuadra amarilla en la víspera de la recta final de LaLiga Hypermotion. Una resurrección por todo lo alto que llega en el momento clave de la temporada.
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