El Oviedo sigue sin despegar
La derrota ante el Ibiza incide en los problemas ya conocidos en los de Bolo: poco fútbol y escasas ocasiones

Otra decepción en el Carlos Tartiere y primer aviso de la grada al juego de los de Bolo. El Oviedo volvió a caer en su campo, esta vez ante el Ibiza (0-1), en un choque en el que, a pesar de la reacción final acumulando delanteros, los azules nunca se mostraron cómodos en el partido. Le faltó fluidez en el juego al Oviedo, más personalidad con la pelota y, como ya va siendo habitual, mayor presencia en el área del rival. El Ibiza aprovechó la que tuvo para anotar desde el punto de penalti y salir del Tartiere con el premio de los 3 puntos en la maleta.
El guion fue parecido al que se vio en la jornada inaugural ante el Andorra, con idéntico resultado y unas sensaciones parecidas. Los está costando a los de Bolo generar juego en este inicio de competición. Los resultados no siempre le ha dado la espalda, pero no termina de encontrar el técnico esa continuidad en el juego que demanda cualquier equipo que quiere estar en la zona noble de la tabla.
Lejos de poner excusas, el entrenador azul fue claro cuando se le preguntó por las causas de la derrota y del momento de irregularidad en el que transita su equipo. “No estamos teniendo acierto cara a gol y estamos espesos y atascados, no tenemos fluidez con la pelota. Hemos creado alguna ocasión pero no acertamos. Ellos sí acertaron la que han tenido. Ahí cometimos un error y nos entran fácil por ese perfil para hacernos daño. Hay que seguir trabajando porque no encontramos el camino del gol. Esas ganas de querer marcar nos está lastrando porque jugamos muy precipitados, con muchos nervios. No se puede querer hacer el segundo gol sin antes meter el primero. Tenemos que tener más calma en ese tipo de situaciones”, expuso el vasco en la sala de prensa apenas minutos después de consumarse la derrota ante el Ibiza.
Lo cierto es que el Oviedo solo ha completado un partido notable en lo que va de de competición. Fue ante el rival de mayor enjundia, al menos en teoría: el Levante. Contra el equipo de Nafti, los azules se mostraron como un conjunto enérgico, que robó con facilidad el balón y supo cómo administrarlo. Fue superior al rival durante la mayor parte del encuentro aunque al final se le escapó la victoria por una cuestión de detalles. El 1-1 estaba llamado a reforzar al grupo, pero ha sucedido justo lo contrario desde entonces.
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Porque a ese encuentro le siguió un empate (0-0) frente al Burgos en El Plantío, en una de las actuaciones más flojas del equipo en la temporada, superado en todo momento por la mayor intensidad y mejor juego de los de Calero sobre el terreno de juego. Contra el Ibiza se volvieron a ver parecidos defectos que han afectado a los azules desde casi el primer amistoso de la pretemporada.
Regreso de piezas importantes
En una mala tarde, al menos un par de buenas noticias: Miguelón Llambrich y Carlos Pomares se estrenaron con la camiseta del Oviedo en partido oficial. Los dos arrastraban una lesión desde la pretemporada y sus recuperaciones han tardado más de lo que se esperaba en un inicio. Bolo recurrió a la profundidad de ambos en el segundo acto, cuando los visitantes trataban de mantener su renta en el área y los dos trataron de cunplir su cometido en las alas.



