El Oviedo quiere repetir las sensaciones del último mercado invernal
Entonces, los Moro, Vallejo y Camarasa dieron un salto de calidad al equipo azul.


La dirección deportiva del Oviedo quiere repetir el buen sabor de boca del mercado invernal del año pasado y, tras cerrar la llegada de Jonathan Dubasin, ahora trata de certificar la vuelta de Borja Sánchez, además de encontrar un central que se adecúe a las condiciones de los azules para contar con una plantilla en condiciones para pelear por todo de cara a la segunda vuelta de la temporada, en la que el equipo de Carrión quiere mejorar los 30 puntos logrados hasta ahora y sueña con colarse en las seis primeras plazas.
En término de sensaciones, los azules pretenden que el actual mercado sea tan positivo como el de invierno de la temporada pasada. Entonces, los azules incorporaron cinco piezas, y la idea general es que sumaron nuevos registros al equipo. El fichaje más llamativo en su momento fue el de Manu Vallejo, que veía de no gozar de protagonismo en el Girona. La dirección deportiva, con la ayuda de Cervera (que había entrenado a Vallejo, de joven, en el Cádiz) le convenció de que la apuesta azul era la mejor para la segunda mitad de la liga. Y aunque le costó en algunas fases del campeonato, en las que Cervera decidió cambiar el registro y no le aseguró la titularidad, acabó la experiencia en Oviedo con buenos números: 4 goles en 16 partidos.
Otro que, tras un periodo inicial con más dudas, acabó convenciendo al entrenador y, de paso, al exigente Carlos Tartiere, fue Raúl Moro. Un desconocido a su llegada, su magnífico fin de temporada le hizo un nombre en la categoría y provocó, por ejemplo, que el Valladolid cerrar su cesión para la presente temporada. Llegó a préstamo de la Lazio y se acabó haciendo un hueco en los planes de Cervera gracias a su velocidad y capacidad para el uno contra uno.
Casi al final del mercado se cerró la quinta de las operaciones, una que entrañaba muchas dudas: la de Víctor Camarasa. Llegaba tras un periodo de lesiones que le había lastrado, le había impedido seguir su camino en la élite, donde había triunfado con el Betis. El Oviedo firmó su llegada para algunos meses, con un salario muy bajo, para probar su estado físico. Fue entrando poco a poco en los esquemas del entrenador, hasta acabar la campaña como titular en el centro del campo. Dejó tan buen sabor de boca que el Oviedo apostó por él el pasado verano para seguir vistiendo la camiseta azul. Este año no ha tenido tanta continuidad como se esperaba. Es el único de los fichajes del pasado mercado invernal que sigue en el Oviedo.
Con escasa fortuna
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Menos protagonismo tuvo una operación cerrada por la propiedad, la de Leo Sequeira. Se quedó con un rol de revulsivo de cara a las segundas partes. Usado por Cervera como delantero, aportó siempre que se le requirió, que no fue muchas veces, sobre el terreno de juego. Ahora pertenece al Everton chileno, del mismo grupo empresarial que el Oviedo.
Y el fichaje con menos minutos, apenas una presencia testimonial, fue el de Juanfran Moreno. Aquella fue una operación concretada por la salida de Miguelón que, en parte por las lesiones, no había tenido oportunidades en el lateral diestro del equipo.



