El Málaga, con muchos frentes abiertos en las renovaciones
El club blanquiazul prioriza el blindaje de la plantilla antes de pensar en incorporaciones, supeditadas a posibles salidas. Tiene trabajo Loren Juarros, ante el reto de un grupo de jugadores al alza.

El Málaga CF se adentra en unas semanas que prometen movimiento aunque no necesariamente por el carril habitual del mercado de fichajes. Con todas las fichas profesionales cubiertas y un límite salarial muy ajustado el club es consciente de que su principal campo de actuación no está fuera sino dentro. La planificación pasa más que nunca por optimizar los recursos existentes y proteger los pilares del proyecto.
El equipo ha dado un paso adelante en el tramo reciente de la temporada y en Martiricos hay confianza en que el crecimiento colectivo está muy lejos de tocar techo. Adelantarse a escenarios y evitar un caso Antoñito Cordero, muy presente como ejemplo de lo que no se quiere repetir. Una gestión que llegó tarde terminó con el futbolista fuera del club y dejó un aprendizaje claro el fútbol no espera y cuando los jóvenes explotan el tiempo juega en contra. Desde entonces el Málaga ha decidido anticiparse y trabajar con mayor previsión especialmente con aquellos jugadores que considera estructurales.

Con Loren Juarros al frente en una situación personal marcada por un contrato que finaliza en junio pero sin que eso frene la planificación el club trabaja con una mirada amplia y sin cortoplacismos. La intención es atar el núcleo duro del equipo y reforzar el sentimiento de pertenencia de una generación que ya se siente protagonista y que ve en el Málaga un lugar donde seguir creciendo.
Especial atención merece Dani Lorenzo. El centrocampista marbellí ha terminado de explotar y su rendimiento le sitúa en un rango superior al de la categoría. No es casualidad que haya despertado el interés de equipos de Primera División, según informaba hace unas semanas Málaga Hoy, pero el jugador tiene claro que quiere seguir en el Málaga. “Loren sabe que quiero renovar”, decía esta semana. Con contrato hasta 2027 el club sabe que deberá ajustar condiciones a su nuevo estatus aunque parte de una base sólida la voluntad del futbolista de continuar.

Otro de los nombres propios es Álex Pastor. El central pese a atravesar una lesión de larga duración que le mantendrá fuera durante meses cuenta con la plena confianza del club. En Martiricos entienden que su perfil encaja a la perfección en el modelo actual. Renovarle se interpreta como una apuesta firme por un jugador al que consideran muy importante cuando regrese a la competición, de darle cariño.
Algo menos avanzado aunque con buenas sensaciones está el caso de Carlos Puga. El lateral derecho se ha asentado cuando el físico le ha respetado y el club lo ve como una pieza a desarrollar a medio plazo. Su capacidad para dar amplitud y profundidad le ha convertido en una vía clara de ataque y en la entidad entienden que todavía está lejos de su madurez deportiva. El futbolista ha expresado su deseo de continuar y hay optimismo para alcanzar un acuerdo.

La política de anticipación va más allá. Chupete, autor de diez goles en 2025 y con una progresión evidente, firmó recientemente hasta 2028, pero su crecimiento invita a revisar al alza su contrato. Algo parecido ocurre con Izan Merino ya convertido en una referencia en el centro del campo pese a su juventud. Sabe el Málaga que tiene que mejorar el contrato a estos dos futbolistas. Sin olvidar a Aaron Ochoa, otra de las joyas, y que acaba en 2027. O Rafa Rodríguez, autor de cuatro goles esta temporada.

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Más allá de estos nombres prioritarios, el club maneja con calma un segundo bloque de situaciones contractuales. Jugadores como Jokin Gabilondo, Víctor García, y Einar Galilea continúan en la plantilla tras activar ampliaciones recogidas en sus acuerdos. No hay urgencias en estos casos y cualquier decisión quedará supeditada al rendimiento y a la evolución de la temporada. Existe además un grupo amplio de futbolistas con contratos de corta duración o firmados por una temporada cuya situación no se considera prioritaria en estos momentos. Ahí aparecen nombres como Darko Brasanac; Eneko Jauregi Josué Dorrio; Carlos Dotor; que llegó cedido; o Javi Montero que renovaría un año más en caso de ascenso. Son perfiles que el club quiere evaluar con más recorrido antes de tomar decisiones definitivas. En una línea similar se encuentra el delicado caso de Luismi Sánchez que se gestiona con especial prudencia y sensibilidad.
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