Granada

Diaby, la resiliencia en estado puro

El senegalés volvió a ser titular después de 169 días y cuajó un buen partido en A Coruña. El central vuelve a demostrar que nunca se rinde.

05/02/26  GRANADA CF  ENTRENAMIENTO 
Diaby
Parker
Aimara G. Gil
Redacción de AS
Actualizado a

El fútbol, a veces, es un reloj de arena que parece haberse atascado. Para Bambo Diaby, ese tiempo se detuvo el pasado 25 de septiembre de 2025. Aquella tarde, con la camiseta del Elche frente a Osasuna, el central saboreó su última titularidad en un partido que le dejó un regusto amargo: fue sustituido al descanso y, desde entonces, el ostracismo. Han tenido que pasar exactamente 169 días, casi seis meses de trabajo en la sombra, de morderse las uñas en el banquillo y de esperar una oportunidad que parecía no llegar para volver a ver su nombre en el once inicial. Y ha sido en Granada, donde ha vuelto a sentirse futbolista.

En su reestreno como titular, Diaby no solo cumplió,fue un huracán. Con un 85 por ciento de duelos aéreos ganados y seis despejes que fueron auténticos balones de oxígeno, el central demostró que no ha perdido ni un ápice de esa potencia que le hace especial. Estuvo rápido al corte, concentrado y, sobre todo, contundente, firmando un 82 por ciento de acierto en el pase que dio sentido a la salida de balón granadinista.

“Maldad” y bondad: El código Pacheta

Pacheta no oculta su debilidad por el senegalés. En la previa, el técnico burgalés ya lo avisaba con esa claridad que le caracteriza: “Bambo es un chico estupendo, una bellísima persona”. Pero Pacheta, perro viejo en esto del fútbol, sabe que con la bondad no se ganan los duelos en el área pequeña. Por eso, tras el partido, puso el foco en lo que Diaby aporta al grupo: “Es un central que nos da esa competitividad que necesitábamos. Tiene esa ‘maldad’ defensiva, esa agresividad sana para ir al choque y ganar el espacio”. Para el míster, Bambo es el equilibrio perfecto entre el buen compañero que hace grupo y el “animal” competitivo que intimida al delantero rival.

El dilema ante el Andorra

Ahora, el horizonte se llama Andorra. Y ahí reside el gran quebradero de cabeza para Pacheta. ¿Tocar lo que funciona o volver a la esencia? El técnico maneja la duda de si repetir el dibujo de tres centrales, lo que blindaría la titularidad de Diaby tras su gran actuación, o regresar a su esquema de cuatro defensas, lo que podría sacrificar al central para dar más vuelo al centro del campo. La moneda está en el aire, pero Bambo ha hecho méritos de sobra para que nadie le quite el sitio que tanto le costó recuperar.

La felicidad tras el barro

La historia de Bambo Diaby es, en el fondo, una oda a la resistencia. Nadie olvida sus años oscuros, esa sanción injusta que le obligó a cambiar las botas por el traje de comercial en un concesionario de coches. Allí, entre ventas y presupuestos, Bambo aprendió que la vida es mucho más que un fuera de juego. Su regreso a España no ha sido un camino de rosas, pero en Granada ha encontrado el ecosistema ideal.

Noticias relacionadas

Bambo Diaby ya no vende coches; ahora vende seguridad, ilusión y esa alegría contagiosa de quien ha superado todos los obstáculos posibles. En el Nuevo Los Cármenes, el central busca cerrar las cicatrices del pasado y volver a encontrar la felicidad en el único sitio donde siempre quiso estar: el centro de la defensa.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en LaLiga Hypermotion

Productos recomendados