Cissé, misión casi imposible
Salvo sorpresa mayúscula, el guineano se irá del Leganés a final de temporada. Su traspaso en el actual mercado invernal también es altamente improbable. No hay opción casi alguna a la renovación.

La continuidad de Seydouba Cissé (Dabola, Guinea, 25 años) en el Leganés es misión casi imposible. También su salida del club pepinero en el mercado invernal. El futbolista termina contrato el 30 de junio de 2026 y, salvo giro inesperado (y debería ser muy, muy, muy inesperado) no renovará para marcharse gratis, sin ingresos para el Lega, a un nuevo destino. Desde el 1 de enero Cissé está en disposición de firmar por otro equipo sin permiso del su actual club. Por ahora, no ha rubricado nuevo acuerdo alguno, aunque ya cuenta con propuestas que, desde el verano pasado, están llamando a su puerta. Varias de Primera. Algunas en el extranjero, especialmente en Alemania o Francia, donde el mediocampista tiene buen cartel.
Algunos de esos clubes barajan, incluso, pagar ahora un pequeño traspaso por su marcha. Pero el Leganés no está por la labor de dejarlo ir. Tampoco lo hizo en la ventana estival de traspasos, en 2025, cuando a las oficinas pepineras llegó una oferta que rondaba los tres millones de euros. Una oferta elevada si se tiene en cuenta que sólo cinco meses después, Cissé era libre de firmar por ese mismo equipo a coste mucho menor. Pero en Butarque se negaron. El argumento final: que preferían retenerlo un año para mejorar sus opciones de ascenso antes que dejarlo marchar y mermar el rendimiento del equipo. La cláusula actual de Cissé es de 20 millones de euros.
Compromiso intacto
Así que el Leganés insistió en su oferta de renovación, para la que puso todos sus recursos de persuasión posibles, con un número elevado de trabajadores del club implicados. Entre tanto, el futbolista continuó con su hoja de ruta habitual. Primero, le comunicó al inicio de la pretemporada a Paco López que su deseo era dar el salto a Primera, como ya informó AS. Le dijo que era el paso lógico en la evolución de su carrera.
El entrenador (ahora fuera del club después de su despido) entendió sus argumentos y sólo le pidió una cosa: que mientras perseguía ese deseo de retornar a Primera, lo diera todo, saliera o no del Leganés en pretemporada. Y así lo hizo el guineano. Como siempre. Un pacto de entendimiento que hizo que Cissé siguiera siendo un fijo en las alineaciones (ya lo fue la campaña anterior en Primera, cuando demostró su validez para la categoría) fruto de su rendimiento, sin que eso le borrara de la cabeza su anhelo por dar el salto a la élite, una opción que el Leganés no le garantiza.

El muro de Butarque
La política del club durante el verano fue la de tratar de retener a sus mejores jugadores y sólo liberarlos si el acuerdo económico era positivo. Se demostró en casos como el de Diomandé, al que se le dio salida cuando el Leipzig pudo pagar el valor de su cláusula. O el de Javi Hernández, al que el Leganés dio luz verde para salir cuando se aseguró que su cesión con opción de compra obligatoria dejaría elevados ingresos en Butarque (entre cuatro y siete millones de euros, dependiendo de la fuente consultada).
O el de Juan Cruz. El Leganés no lo dejó marchar porque ningún club puso los 10 millones que tenía de cláusula. El andaluz, al contrario que Cissé, acabó renovando y rebajando luego su libertad a los 8 millones de euros. Pero su caso es diferente al del Guineano, porque le restaba contrato hasta 2028. A Cissé solo le quedaban meses.
Estos antecedentes, estos problemas para abandonar el Leganés de algunos de sus compañeros generaron recelos de que, para Cissé, una renovación acabara convirtiéndose en un muro insuperable para dar el salto a Primera. Especialmente si el equipo no subía, algo que, con el paso del tiempo, se está demostrando como muy complicado. Con el rendimiento actual, sería sorprendente que el Leganés llegara al final de curso con opciones de pelear si quiera por estar en play-off.
Sería el fin a seis años de pepinero
Con este escenario, el resultado fue una falta de acuerdo del que no se ha producido avance alguno (ni para bien, ni para mal) desde el verano de 2025 y que provocará, salvo sorpresa, que el jugador se marchará a final de curso. Sería el fin a una importante carrera en el Leganés.
Noticias relacionadas
Canterano firmado por Jorge Broto (responsable de cantera) en 2020, debutó con el primer equipo en 2021 y, desde entonces, no ha parado de crecer para convertirse en un puntal pepinero, el futbolista con más antigüedad ininterrumpida en su plantilla y hombre ejemplarizante para sus compañeros y otros canteranos. Ahora, el jugador seguirá con su conducta de sonrisa perenne y compromiso total hasta que finalice el curso y, probablemente, se marche a un nuevo equipo.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar