Arnáiz se reencuentra con su amargo pasado
El delantero del Granada se verá con Rubén de la Barrera, entrenador de la Cultural con el que coincidió en el Valladolid promesas con un mal recuerdo.


José Arnáiz se reencontrará con su amargo pasado este domingo (14:00 horas). El delantero, ahora en el Granada, empezaba su etapa profesional en el Valladolid promesas (2014-15) tras dar el salto desde el juvenil y al banquillo llegaba un Rubén de la Barrera que había destacado en el Guijuelo. Un encuentro que no empezó bien ni terminó...

Arnáiz era una gran promesa de los pucelanos, pero De la Barrera no lo veía de esa manera. El técnico no creía en el joven talaverano y desde que llegó apenas le dio oportunidades obligándole a entrenar incluso fuera de sitio y hasta aconsejando su salida, o eso dicen. “Me llevó a pensar incluso dejar el Valladolid y volverme a mi casa”, dijo en declaraciones posteriores el extremo. Porque José estaba haciendo un esfuerzo por ser futbolista, pero las oportunidades se le negaban.
No dudó el jugador en contar en el Norte de Castilla cómo fue aquella toma de contacto con el entrenador: “En el primer entrenamiento, jugué de lateral. En el segundo y en el tercero también. Hablé con él y le dije: ‘oye, mira, que no soy defensa. Soy extremo y no se me da bien defender’. Me contestó: ‘bueno, pero tú vas a tener más opciones de jugar ahí que como extremo’. Pasaron los partidos. Yo no contaba”. De la Barrera siguió colocando a Arnáiz de lateral o central, nunca cerca del área, donde el talaverano es capaz de sacar todo su talento.
Un año muy complicado para Arnáiz que acababa de dar el salto del juvenil: “Siguió utilizándome de lateral, incluso de central. Sentía rabia, veía a otros jugadores y me decía a mí mismo ‘joder, ¿y yo no podré jugar? Lo llevé como pude”. El jugador incluso llegó a pedir la carta de libertad al Valladolid porque aquella temporada, Arnáiz jugó ocho partidos, dos de titular, y su debut fue en marzo, en la 29ª jornada.
En 2017 se produjo el primer reencuentro, con Arnáiz ya en el Barcelona después de dejar en las arcas del club pucelano más de tres millones de euros. Porque fue salir De la Barrera y explotar Arnáiz, eso sí, en su sitio, de extremo. La temporada 2015-16 jugó 31 partidos con el filial, marcó once goles y destacó en su debut con el primer equipo, lo que le valió para quedarse definitivamente con los mayores. Con 35 partidos y doce goles en Segunda, el Barcelona lo fichó con 21 años para su filial como una de las grandes promesas de futuro.
“No quise traspasar a nadie porque no estaba en disposición de ello y sí en dar una opinión. El jugador conoce la realidad”, relató De la Barrera en 2017. El entrenador, que entonces también estaba en la Cultural Leonesa, explicó como fue su relación con el talaverano: “Vino lesionado y le costó entrar. Queríamos que tuviese buenos hábitos y que entrenase como debía para que luego en la competición trasladase todo ese potencial. Le costaba terminar de entrar en la dinámica de nuestro equipo y si ese grupo algo tenía, era una predisposición al trabajo y al crecimiento constante. Hay que hacer las partes más bonitas y, en otros casos, también las menos bonitas. Me tocó a mí y si no hubiese sido yo, le hubiera tocado a otro reconducir a Jose para posteriormente extraer todo ese potencial”. Ahora se reencontrarán, De la Barrera otra vez en la Cultural, Arnáiz después de una dilatada carrera entre Primera y Segunda, otra vez, en una de sus mejores versiones.
Lama la gran duda
En lo deportivo, el Granada necesita reencontrarse con la victoria tras dos derrotas seguidas. Aún con ocho puntos de margen con respecto al descenso, los rojiblancos saben que es un partido determinante para dejar la salvación prácticamente en la mano (sigue el partido en directo en As.com).
La gran duda de Pacheta es Manu Lama. El central, ausente en Castellón por lesión, podría estar disponible para que el burgalés puede alinear a su once de gala. Con el madrileño completaría la defensa que volvería a ser de cuatro.
La otra novedad sería el regreso de Alcaraz a la medular con Izan y probablemente Trigueros para llevar la manija. Pablo Sáenz, Petit y Arnáiz sería el tridente de ataque.
El colista necesita ganar
A las alturas de temporada en la que estamos y teniendo en cuenta que la Cultural llega a Los Cármenes como colista lo que está claro en el vestuario del equipo leonés es que la salvación pasa por sumar de tres si se quiere apurar las posibilidades de salvación hasta el final. Eso sí la victoria contra el Real Valladolid en el último partido de liga (1-0) ha servido para que los jugadores de Rubén de la Barrera hayan cogido un subidón de confianza importante para el tramo final de la temporada. Y es que antes de ganar al equipo blanquivioleta el equipo leonés no había sumado ninguna victoria desde el 7 de diciembre de 2025 cuando se ganaba al Eibar por 1 - 2 en Ipurúa.
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Eso sí el equipo de Rubén de la Barrera llega al encuentro en una situación complicada ya que presenta cuatro bajas de jugadores importantísimos en el esquema de Rubén de la Barrera. Radoja y Lucas Ribeiro están lesionados y Sergi Maestre y Thiago Ojeda, la pareja habitual en el medio del campo, están sancionados. En esa posición todo hace indicar que partirán de principio Selu Diallo y Bicho. En la punta de ataque junto a Chacón lo más lógico es que entre Collado.
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