Real Oviedo

Silbidos a Carrión en su vuelta al Carlos Tartiere: ¿De dónde viene el malestar del oviedismo?

Adorado hace dos años por su forma de entrenar, el catalán es señalado por su polémica salida de entonces y así se lo recordó la afición.

REQUEXÓN, 13/10/2025.- El nuevo entrenador del Real Oviedo, Luis Carrión, durante el primer entrenamiento de la semana cara al partido del próximo viernes en el Estadio Carlos Tartiere en la novena jornada de LaLiga ante el Español. EFE/Paco Paredes
Paco Paredes
Nacho Azparren Menéndez
Nacido en Oviedo en 1983, se licenció en Derecho en la Universidad de Oviedo en 2006 y en Periodismo en la Universidad Carlos III en 2008. Redactor de deportes en el diario asturiano La Nueva España desde 2009. A partir de 2014, el Diario AS confía en él para la corresponsalía de Oviedo, con especial dedicación en la actualidad del Real Oviedo.
Actualizado a

De un amor incondicional se pasó a la sospecha, y de ahí a una decepción profunda. Tanto, que algunos aún no lo han olvidado. Lo comprobó Luis Carrión, protagonista de esta historia, en sus carnes antes de que el Real Oviedo–Espanyol echara a andar. El estadio silbó el nombre del entrenador cuando fue anunciado por la megafonía y cada vez que el videomarcador le enfocaba de cerca. La escena, inverosímil en el mundo del fútbol –un técnico pitado antes de debutar–, tiene su porqué en lo sucedido hace dos temporadas entre el Oviedo y Carrión, con la afición pendiente de un feliz desenlace que nunca se dio.

La historia de desamor con Carrión tiene un comienzo feliz, en septiembre de 2023. Entonces, el catalán asume el cargo de revitalizar a un equipo que con Álvaro Cervera navegaba a la deriva, sin juego ni resultados, en zona de descenso a Primera Federación. La energía y el patrón de juego del nuevo inquilino del banquillo lanzaron a los azules de manera inmediata. Tanto, que abrazó el playoff de ascenso en una última jornada de infarto en la que el Villarreal B le echó un cable derrotando, ya descendido, al Racing, fuera de la pelea.

Ahí, en la promoción, el oviedismo vivió semanas de ilusión y exaltación de los colores. Derrotó el Oviedo al Eibar contra pronóstico y se puso por delante en la eliminatoria definitiva contra el Espanyol gracias a un 1-0 en la ida, gol de Alemao. Pero todo se desmoronó en la vuelta: en Cornellà, el conjunto perico fue mucho mejor y Puado firmó la sentencia, 2-0. A pesar de todo, había orgullo por la temporada. Y esperanza porque todo siguiera igual.

Ahí ya se estaba cocinando la polémica, pues hacía tiempo que Las Palmas esperaba la eliminación del Oviedo para asegurarse a Carrión como entrenador. Eran por entonces los canarios el único conjunto de Primera División sin técnico confirmado. El catalán nunca fue claro, ni en la rueda de prensa posterior a la decepción de Cornellà ni en una intervención improvisada al día siguiente, tras reunirse con los rectores azules, que le pusieron sobre la mesa una oferta ambiciosa. Mantenía Carrión que aún no había decidido nada, dejando la puerta entreabierta a su continuidad en Asturias.

Pero la sospecha de muchos es que ya había dado su palabra a Las Palmas (algunos insinuaron que incluso ya estaba firmado) y los mensajes del presidente canario, Miguel Ángel Ramírez, y su “Keep calm and carry on”, en un juego de palabras con el apellido del preparador, en X en plenas negociaciones del Oviedo, parecían confirmar la tesis de los malpensados. Lo cierto es que un par de días después de la famosa reunión en el Hotel de La Reconquista, Las Palmas anunció la contratación de Carrión como entrenador. Muchos aficionados azules se sintieron engañados.

Segunda etapa

La presentación de Carrión ante los medios no ayudó a apagar el incendio. El técnico sí reconoció que había cosas que debería haber hecho de otra forma, pero no llegó a pedir disculpas por aquellos hechos. Sí explicó Jesús Martínez, el máximo accionista del Real Oviedo, que a él sí se las había ofrecido hace algunos meses. La forma de despedir a Paunovic, que guio al equipo al ascenso hace apenas unos meses, termina de configurar una historia en la que Carrión parecía señalado de antemano, y así lo confirmó el Carlos Tartiere en el choque ante el Espanyol.

Noticias relacionadas

Ahora, en su segunda etapa al frente del Real Oviedo, Luis Carrión se enfrenta a una doble tarea: levantar al equipo de las posiciones de peligro y recuperar la confianza del Tartiere, que un día lo adoró y después pasó a ponerle en la lista negra. El primer paso, la derrota ante el Espanyol, no ayuda de momento a ninguna de las dos metas. Pero hay tiempo por delante.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en LaLiga EA Sports

Productos recomendados