Lasa: “He visto repetido el gol de Güler unas 30 veces”
Mikel ostentaba, hasta el gol del genio turco al Elche, el récord de distancia con el Real Madrid. Lo logró ante el Sevilla en 1995, desde 58 metros.


Mikel Lasa (Legorreta, 54 años) fichó por el Real Madrid en 1991 con 19 años, club en el que pasó seis temporadas en las que ganó dos Ligas (94-95 y 96/97), una Copa del Rey (92/93) y una Supercopa de España (1993). Sin embargo, una de las situaciones que más se recuerdan del exlateral izquierdo fue el gol que marcó al Sevilla un 5 de febrero de 1995 desde 58 metros, es decir, hace 31 años. Esa diana había sido la de mayor distancia en la historia del Real Madrid hasta este pasado sábado, cuando Arda Güler, a sus 21 años, le quitó ese récord tras marcar al Elche desde 68 metros. En AS hablamos con el exjugador guipuzcoano de cómo recuerda su gol, y qué le pareció el del joven turco.
Han pasado 31 años: el gol de Mikel Lasa pasa a ser el segundo de mayor distancia en el Real Madrid después del anotado por Arda Güler ante el Elche.
Ha tardado mucho en batirse esa distancia, y la verdad es que el de Güler fue un auténtico golazo, uno de esos que por mucho que lo veas no te cansas. Hay que felicitar tanto a Arda como al Real Madrid por la victoria y por el golazo. Ya sabemos la calidad que tiene Güler, pero ayer una vez más lo puso de manifiesto.
¿Lo ha visto repetido?
Lo he podido ver unas 30 veces, porque pongas lo que pongas están echando el gol, así que sí que lo he visto repetido unas cuantas veces.
¿Cuál fue su primera reacción?
Alegrarme por él porque son goles atípicos y que pocas veces se suelen ver en un campo de fútbol. Aunque de vez en cuando en el Bernabéu se ven algunos de gran factura como por ejemplo recuerdo uno de Seedorf u otro de Santi Aragón, pero en muchos campos no se habrán visto goles así. Alegrarme por el atrevimiento de Güler y por lo feliz que nos hizo por ese golazo, y era cuestión de tiempo que algún jugador tuviese la fortuna de marcar desde más lejos que el mío. Son goles difíciles de ver en los que primero tienes que intentarlo porque nunca sabes a dónde puede ir el balón, y luego que te salga bien. Son golpeos que no se entrenan, y el hecho de que se dé en un partido en el Bernabéu y con tu gente la verdad es que se da pocas veces. Contento porque se haya batido lo de mi gol, y ojalá que no se tarde tanto tiempo en volver a ver otro.

¿Cómo hay que pegarle al esférico en una situación así? ¿Es intuición?
En mi caso fue más bien de intuición y de improvisación, porque como digo esto no se entrena en todo el año, no se entrena un golpeo así. Puedes ensayar faltas directas o faltas laterales, córners al primer palo o al segundo, jugadas en las que sabes el golpeo más o menos cómo lo tienes que hacer, pero hablamos de un golpeo que no está ni preparado ni premeditado, por lo tanto, es más bien de intuición y de atrevimiento, y ese pelín de suerte que necesitas para que todo salga perfecto.
¿Da tiempo mientras el balón va por el aire a pensar: ‘que entre, que entre…’?
Te da tiempo porque desde el golpeo hasta que el balón entra yo creo que pasan un par de segundos, por lo cual llegas a decir: “Que entra, que entra, que entra"; no sé qué se le pasaría por la cabeza a Güler, pero me imagino que vería que había golpeado bien y que la trayectoria era buena, además desde el ángulo desde que él estaba veía perfectamente que iba a entrar el balón, por lo tanto, yo creo que le daba tiempo a empujar un poquito en plan: ‘Sigue, sigue, sigue’.
Y entonces el balón entra. ¿Qué pasa en ese momento por la cabeza viendo además las reacciones de la gente?
En mi caso no mucho porque encima metía pocos goles. Güler afortunadamente tiene mucha más facilidad que la mía para marcar. Fue mucha alegría porque además era en casa y no solía ser un habitual en meter goles y mucho menos de este tipo. En mi caso recuerdo que fue en el tiempo de prolongación; íbamos ganando 1-0 al Sevilla, y con el 2-0 ya se sentenciaba el partido y dábamos por hecho que el partido estaba ganado. Fue una alegría, pero en ese momento tampoco le dabas más importancia, se la empiezas a dar desde que termina el partido prácticamente.
Hablamos de un golpeo que no está ni preparado ni premeditado, por lo tanto es más bien de intuición y de atrevimiento"
Mikel Lasa
Como dice, marcar un gol así y encima en casa como era el Bernabéu en su caso en aquel momento, la alegría sería el doble.
Sin ninguna duda, pero tanto a Güler como a mí, si lo hubiésemos metido en cualquier otro campo, nos hubiera alegrado igual, lo que pasa es que el hecho de hacerlo en casa, delante de tu público, y en su caso en un partido tan encarrilado y tan bueno como estaban haciendo, acabar con el colofón de ese gol la verdad es que daría más alegría a todo el mundo. Pero si el gol se hubiera metido en cualquier otro campo la alegría sería igual.
¿Se puede considerar fallo del portero?
No, yo me he fijado después de haber visto el gol de Güler en repetición varias veces, y es algo normal la posición de Dituro porque el equipo contrario estaba atacando, iban perdiendo 3-2, y el portero tiene que estar fuera de la portería ante un posible contraataque o un balón en largo. Un portero tiene que estar adelantado y hay que tener en cuenta que este tipo de goles se meten uno de cada mil que se intentan. Tener enfrente a un jugador con el atrevimiento de intentar hacer ese golpeo y que la golpee bien y la meta es muy complicado. Para mí todo el mérito lo tiene Arda y en ningún momento hay demérito en Dituro.
¿Qué le dijeron sus compañeros en aquel momento cuando fueron a abrazarle?
Me acuerdo de que cuando lo metí se me echaron todos encima y lo primero que pensé es: “A ver si se me quitan que me ahogan", pero ha pasado mucho tiempo y no me acuerdo mucho qué me dijeron, pero me imagino que alguna burrada que otra ya me dirían, lo suficiente como para estar una semana echándome unas risas.
¿Lo intentó más veces?
No, aparte es un golpeo que no se entrena y no suele coincidir el que tengas que hacer un golpeo de este tipo en un partido; salvo en casos excepcionales no se ven este tipo de golpeos, sí que alguna vez alguna intentona sí se que se ve, porque hoy en día el futbolista tiene mucha más información y saben que un portero puede estar más o menos adelantado, pero suele ser complicado.
¿Ha sido el más importante de su carrera dentro de que marcar no fuera su principal función?
Depende de la importancia que le des. Yo por ejemplo el primer título que gané fue una Copa del Rey con el Real Madrid. Ganamos 2-0 al Valencia y metí el segundo gol; no fue tan espectacular como éste, pero sirvió para ganar una Copa, le tengo especial cariño casi al que más, pero se le dio más bombo a este gol por cómo fue, pero yo le tengo especial cariño al de la final de la Copa del Rey Primero marcó Butragueño, y yo metí el segundo.
😉 Fácil y sencillo.@10ardaguler pic.twitter.com/mUgDjelapG
— Real Madrid C.F. (@realmadrid) March 15, 2026
¿Le felicitó Unzué?
No, y aparte no creo ni que coincidimos. Unzué es un tipo excepcional ya no solo por cómo lleva todo el tema suyo en la actualidad, sino que ha sido siempre una persona fantástica, la cual sabe diferenciar lo que pasa en el campo y fuera. Estoy seguro de que si hubiéramos coincidido alguna broma ya habríamos hecho, no tengo ninguna duda.
Güler tiene solo 21 años, tiempo más que de sobra para volver a intentarlo.
Noticias relacionadas
Está claro, yo no voy a descubrir ahora la clase que tiene Güler. Lo bueno que tiene es que tiene muchos años por delante y ha demostrado que lo puede hacer, el problema es que estas circunstancias para que se den y para que se dé ese golpeo y conseguir ese gol se suelen dar pocas veces en un partido de fútbol, por eso ha tardado 31 años en que se logre una de más larga distancia del que conseguí yo, pero por calidad y por juventud que tiene, la verdad es que evidentemente que tiene más posibilidades.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar