Gaspart: “Si hubiera sido jugador, me parecería a Vinicius”
Hablar con Joan Gaspart es impagable. El que fue presidente del Barça de 2000 a 2003 desgrana para AS sus vivencias como culé empedernido. Y se moja en todo.
Aunque su DNI refleje que acaba de cumplir 81 años, el corazón de Joan Gaspart (Barcelona, 1944) brinca como el de un adolescente enamorado cuando se acerca un Clásico. Vehemente contumaz, el que fuera 22 años leal escudero de José Luis Núñez antes de pasar otros tres al frente del timón culé, no podrá ver sentado el duelo del Bernabéu. Y posiblemente tampoco de pie. Tras una vida intensa pintada de azul y grana, con los sentimientos siempre a flor de piel, Gaspart se resignó hace tiempo a luchar contra su naturaleza de aficionado impulsivo. Activo aún en sus negocios hoteleros y en la vida pública blaugrana, sueña con prolongar la buena racha de su equipo ante el gran enemigo, pero le quita el sueño Mbappé y entiende el díscolo temperamento de Vinicius.
—¿Se mantiene muy activo?
—Todo lo que puedo. Trabajo, cuido de la familia y sigo pendiente de mi Barça, que son las tres cosas que más me gustan. De momento la salud me está respetando.
—¿Echa de menos su etapa como dirigente?
—No, porque sigo vinculado afectivamente al club. Tengo buena relación con los que están al frente, les ayudo cuando lo necesitan y me lo piden y la pasión es la misma, aunque ahora esté fuera. Yo nací culé y moriré igual.
—¿Sigue siendo tan pasional?
—Creo que más (risas). Con los años voy a peor. Muchas veces que voy a ver al Barça, me tengo que levantar e irme porque sufro demasiado, igual que hace treinta años. Esto se lleva en la sangre y no se pierde.
—¿Verá el Clásico de este domingo?
—Poco. Tal vez a ratos, en función de cómo vayan las cosas. No me sentaré frente al televisor, pero mi mujer me irá informando y tal vez miraré el móvil de vez en cuando. Durante ese tiempo aprovecho para revisar papeles o ver una película para distraerme.

—¿El Clásico con el Real Madrid es el partido en el que más nervioso se pone?
—Donde más nervioso me pongo es en las finales porque son a cara o cruz, pero ante el Madrid está claro que no es un partido más. Lo bueno es que no será decisivo en absoluto y eso rebaja un poco la tensión.
—¿Cuál es la anécdota que más cuenta?
—Ninguna en especial y eso que he vivido muchas. Recuerdo cuando el Madrid me declaró persona non grata porque no les gustó mi actitud en momentos puntuales. Estuve un tiempo sin poder acudir al Bernabéu, pero con el tiempo todo volvió a la normalidad.
—¿Se arrepiente de algún comportamiento?
—Soy como soy y si uno siente el fútbol y el Barça como yo sería un hipócrita si no se calienta. Reconozco que me cabreo con facilidad, pero después intento reconocer mis errores cuando los cometo y pido disculpas. A las personas que he ofendido en algún momento les digo que no era mi intención.
—La pasada temporada el Barça ganó todos los Clásicos jugados entre ambos equipos.
—Fue una gran felicidad. Cuando se sufre tanto pero el final es feliz, el mal rato se da por bien empleado. Se nos dio muy bien, pero eso es pasado y ahora nos toca afrontar el presente.
—¿Tiene algún presentimiento para este Clásico?
—De momento no, es un duelo impredecible, como siempre. El Madrid tiene un gran equipo y un magnífico jugador capaz de hacer cosas excepcionales que otros no hacen. Nosotros lo tuvimos con Messi, es algo parecido y sabemos lo que supone que un jugador tan diferencial esté de tu lado.
No sé si llamarlo miedo, pero Mbappé me impone mucho respeto. Es diferencial”
Joan Gaspart, expresidente del Barcelona (2000-2003).
—Se refiere a Mbappé…
—Sí. Me parece un jugador fabuloso que está salvando al Madrid en cada partido. No sé si llamarlo miedo, pero Mbappé me impone mucho respeto. En general todos, pero él mucho más, de largo. Nuestro entrenador tendrá que buscar la forma de pararlo. El problema es que este chico se sale de la normalidad y tiene recursos de sobra para inventar y romper esquemas.
—Vinicius es muy visceral, como usted…
—Como jugador me parece buenísimo y en cuanto a su comportamiento poco le puedo aconsejar sabiendo cómo soy yo (risas). De hecho, si yo hubiera sido futbolista me habría parecido mucho más a Vinicius que a cualquier otro. Tiene un carácter muy especial y yo lo entiendo, pero los años irán calmándole.
—¿Le vale un empate?
—Me vale ganar por 0-1 en el último minuto de penalti injusto (risas). Bueno, realmente quiero ganar, como sea.
—¿Cómo valora la gestión de Laporta?
—Me considero presidencialista siempre, sea quien sea el que esté al mando. Ha sido muy valiente involucrándose en una obra espectacular en el Camp Nou en un momento económico complejo. Eso queda para la historia. Deportivamente la cosa va bien y apuesta por la cantera. En lo negativo, creo que la grada de animación debería haber continuado por el apoyo que daba y que las obras del estadio se están retrasando más de lo esperado. Le daría una buena nota.
La idea de Florentino con la Superliga era buena y yo creía en ella"
Joan Gaspart.
—Se está desligando de la Superliga…
—La idea de Florentino era buena y yo creía en ella. De hecho, los cambios que ha hecho la UEFA la acercan mucho a la propuesta de la Superliga. De todas formas, luchar contra el poder no es recomendable y el poder en Europa lo tiene la UEFA. Creo que Laporta ha sido inteligente. Florentino, con el poder que tiene, puede permitirse el favor de estar enfadado con ellos, pero el Barça no y Joan ha hecho bien en dejar aparcado el proyecto.
—Usted fue clave en los fichajes de Maradona, Romario, Ronaldo, Rivaldo… ¿De cuál está más orgulloso?
—Yo sólo trataba de ejecutar lo que me pedían los técnicos. Algún jugador se me escapó y recuerdo especialmente el caso de Platini. Negocié con él, pero prefirió irse a la Juventus. Del resto, Maradona fue especial. No pude lograrlo al primer intento, cuando jugaba en Argentinos Juniors, y luego lo conseguí cuando estaba en Boca. A todos les tuve mucho cariño y fueron amigos.
—Excepto uno…
—Claro. Figo no. Su marcha fue un palo emocional, sobre todo por las formas. Al Madrid se fueron jugadores como Schuster y Laudrup y otros hicieron el camino inverso, pero lo entendí como parte de este juego. Sin embargo, lo de Figo fue una traición. Florentino, al que considero uno de los mejores empresarios del mundo, se portó mal conmigo. Echo la culpa al 50% a cada uno. El jugador dejó de lado todos los compromisos morales y personales que había adquirido personalmente. Dolió mucho.
“No hay rencor; si un día Figo necesitase mi sangre se la daría”
Joan Gaspart, presidente del Barça cuando el portugués fichó por el Real Madrid.
—Estuvo en el palco de Montjuïc como asesor de la UEFA…
—Y la afición se lo reprochó, como es lógico. La gente tiene memoria. No me lo encontré, pero no le habría saludado y seguro que él a mí tampoco. Es algo mutuo. No hay que odiar, pero tampoco olvidar. Esto trascenderá varias generaciones. A mis nietos les explico por qué me cae mal y ellos lo entienden.
—¿Aún le guarda rencor?
—Ya no. Ha pasado un tiempo. Es más, si algún día necesita mi sangre le aseguro que se la daría. Así de claro. Deportivamente nos hizo una gran faena, pero hay que diferenciar las cosas.
Me habría gustado quitarle al Madrid a Butragueño y Casillas"
Joan Gaspart, directivo del Barcelona entre 1978 y 2003.
—¿Qué jugador le habría gustado quitarle al Madrid?
—Muchos. Por ejemplo, a Butragueño y a Casillas. Y hubo uno que pudo ser culé y acabó triunfando en el Madrid cuando yo lo tenía firmado.
—¿Hugo Sánchez?
—Exacto. Cuando estaba en el Atleti, lo firmé y nos fuimos a un restaurante a celebrarlo. Tenía el respaldo de la junta directiva, pero nuestro entrenador, Terry Venables, dijo que no lo quería y no hubo forma de convencerlo. Se fue al Madrid, ganó cinco ligas seguidas y fue cinco veces máximo goleador.
El madridismo debería haber hecho un monumento a Venables por haberles regalado a Hugo Sánchez”
Joan Gaspart.
—¡Vaya favor le hizo Venables al Real Madrid!
—Los madridistas le tendrían que haber hecho un monumento (risas). Fue un regalo. La historia habría cambiado de haber venido con nosotros porque no estaba comprometido sino firmado; estaba todo concretado. Tengo el contrato en mi casa. Habría hecho en el Barça lo mismo que en el Madrid. Fue un gran error. En su lugar trajimos al escocés Archibald...
—Laporta insinúa una mano blanca en los arbitrajes…
—No es un show ni una pose. Me acuerdo de cuando el Madrid nos robó a Di Stéfano. Haberlo tenido junto a Kubala habría sido histórico. Los culés siempre hemos pensado que el Madrid ha tenido un cierto favoritismo que sólo hemos podido vencer cuando hemos sido muy superiores.
—Pero el Barça ha estado pagando a Negreira 17 años…
—Es mentira que hayamos pagado a Negreira para ser favorecidos por los árbitros. Teníamos un acuerdo con él, pero para prestar otros servicios. Si hubiera sido para eso, alguno de los cientos de árbitros que nos han pitado habría dicho algo y no ha salido ninguno todavía. Éticamente tal vez se pueda discutir, pero no hicimos nada ilegal.
El tema de Negreira es una bandera que les viene bien a nuestros enemigos; no hay pruebas de lo que nos acusan”
Joan Gaspart, exdirectivo del Barcelona.
—¿Cree que el caso acabará sin castigo?
—Debe ser así porque no hay pruebas de lo contrario. Negreira es una bandera que les viene bien a nuestros enemigos, pero espero que cuando todo se aclare los que han puesto en duda la honorabilidad del Barça pidan disculpas.
—Se ha suspendido el Villarreal-Barça…
—Yo no estaba a favor de que se jugase ese partido en Miami, pero el fútbol actual se mueve por dinero.
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