“Es imperativo que Pace cambie radicalmente el modelo de club”
“El Espanyol debe dejar de quejarse para ser un club ganador”, aseguran los pequeños accionistas pericos, que ya le han presentado a la nueva propiedad su ‘plan 2030’.


Acaban de superar las 6.000 acciones delegadas para que les representen en la Junta de Accionistas del Espanyol del próximo martes, día 25. Y aspiran a convertirse en “la voz del aficionado de base” en el seno de la institución. Los pequeños accionistas, agrupados en la APMAE (Associació de Petits i Mitjans Accionistes de l’Espanyol) incluso se han reunido ya con Antonio Dávila, uno de los hombres fuertes de la nueva propiedad del club, que encabeza Alan Pace, y con Mao Ye Wu, quien continuará como CEO.
Con un posicionamiento favorable a todos los apartados del orden del día de la próxima Junta, salvo la reelección de auditores, en su propia asamblea la APMAE, celebrada este martes en las Cotxeres de Sants, reconoció que Rastar Group, la propiedad saliente tras nueve temporadas, “entró con una situación económica muy diferente a la que deja. El club estaba cercano a la suspensión de pagos y ahora se encuentra saneado. La gestión financiera ha sido muy responsable, no así a nivel deportivo ni social”, tal como afirmó Carles Bosch, presidente de los pequeños accionistas.
El patrimonio neto salta de 70 a 104 millones
Abundó Adrià Asensio, vocal, que “cuando llegó Rastar, por cada euro de recursos había que pagar cuatro euros de deuda, y ahora el patrimonio neto supera la deuda”. En efecto, gracias a la ampliación de capital de 31 millones de euros ejecutada el pasado junio y a la salida de Joan García por 26,4 millones, el patrimonio neto del Espanyol ha pasado de 70,3 a 104,6 millones, lo que representa un 52 por ciento del capital social (que asciende a 197,5 millones), lo que aleja la causa de disolución. El fondo de maniobra sigue siendo negativo, si bien se reduce de -15,9 a los -8,2 millones.
“La etapa de Rastar ha sido una montaña rusa con tres partes diferenciadas. El inicio fue muy ilusionante, e incluso se llegó a Europa. Pero a partir de aquí tuvimos el cóctel perfecto en lo negativo, con descensos y la pandemia. Y en este 2025 se ha puesto orden pero quedan grietas por reparar”, recapituló Bosch, quien se centró en ese último ejercicio 2024-25 que se aprobará en la Junta de Accionistas, con un superávit de 2,55 millones tras cuatro años de pérdidas acumuladas de 90 millones.

23,4 millones de pérdidas sin Joan García
“Si la situación patrimonial es buena pero el Espanyol no gana dinero, ¿cuál es el problema?”, lanzó Asensio. La respuesta está en que los ingresos extraordinarios y las aportaciones de Rastar han salvado durante casi una década la economía: “Si quitamos este año la venta de Joan García, tendríamos unas pérdidas de 23,4 millones. Así que, si continúa esta tendencia, se volverán a desequilibrar deuda y patrimonio”.
Lo ratificó Bosch: “Excepto el curso de la Europa League (2019-20), los ingresos durante diez años han sido prácticamente los mismos. El Espanyol no ha evolucionado. Y existe una excesiva dependencia de los derechos televisivos y la venta de jugadores. Es imperativo que Pace cambie radicalmente el modelo de club”, proclamó.
El gasto deportivo, de 64 a 37 millones en tres años
“Tiene que hacer una auditoría de todas las estructuras de club, y si es necesario, la APMAE puede ayudar al club. Porque, si no tocamos nada, estaremos a 30 de junio con diez o 20 millones de pérdidas otra vez y sin poder crecer”, advirtió el presidente, quien puntualizó que “como los ingresos no aumentaban año tras año, Rastar decidió reducir salvajemente el gasto”. El destinado a los salarios deportivos, de hecho, bajó de 64,5 millones la temporada 2021-22 a 37,6 el pasado 30 de junio.

Repasado el pasado más inmediato, y emitidas las primeras recomendaciones a los nuevos dueños, Bosch reflexionó con satisfacción que “el Espanyol está en un momento muy dulce, con el 125º aniversario, el buen funcionamiento del tándem Garagarza-Manolo, quien debe ser el Simeone del Espanyol, y con un cambio deportivo y social impresionante”.
“La cantera, la clave del Espanyol”
Entró en juego David Andrés, vocal de la APMAE, quien explicó al detalle el modelo que la asociación presentó al Espanyol en su reciente reunión, con un plan que tendría 2030 como destino. “Debemos dejar de quejarnos. El Espanyol debe ser un club ganador. En ese sentido, Manolo González es ejemplar, porque ha conseguido un equipo que sale a ganar cada partido”, sentenció.
El crecimiento social con nuevos públicos, la presencia de consejeros independientes, participación de la masa social para que “se sientan más que meros clientes”, apuesta firme por una cantera que “debe ser la clave del Espanyol”, y que “nunca más se vendan jugadores por una necesidad económica inmediata, sino porque están en su máximo valor” son algunas de las propuestas.

A por los 150 millones de ingresos en 2030
Pero acaso la medida estrella, que se desgranó con las partidas de ingresos que deberían aumentar para llevarse a cabo con realismo, sería la facturación de 150 millones anuales para dentro de un lustro. “Ello permitiría destinar cada año 100 millones a la plantilla”, remató Bosch, cuya visión de futuro es la de “un club rebelde, con una gestión empresarial moderna y transparente, que tenga una ambición de ir a más cada año y con arraigo local por su historia y por lo que se puede aportar, saliendo del victimismo y haciéndose fuerte en Barcelona”.
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Rubricó el presidente con un llamamiento a la ciudad de Cornellà de Llobregat, porque “no puede ser que el Espanyol sea un ovni, cuando ambas partes tienen mucho que ganar”. Y culminó: “El Espanyol tiene ante sí una oportunidad histórica para crecer”.
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