Cuesta abajo y sin frenos
El Girona encadena siete partidos de Liga sin ganar (cuatro derrotas y tres empates). El objetivo de Europa, imposible. La preocupación, y el peligro real, es el descenso.

Por mucho que Míchel Sánchez advirtiese que “perder contra el Barça, entre comillas, es normal”, el Girona no está para verlas pasar. El conjunto rojiblanco sigue desangrándose porque encadena siete partidos de Liga sin ganar (cuatro derrotas y tres empates) y las sensaciones son cada vez peores. Los fantasmas del descenso, pese a contar con un colchón de siete puntos respecto a los tres últimos clasificados, se amontonan en Montilivi y la presión aumenta.
Es cierto que el Girona logró plantar cara, en cuanto al resultado, durante 61 minutos (hasta el 2-1 de Lewandowski) al Barça, pero siempre estuvo muy lejos de vencer. El empate habría sido celebrado en el vestuario gerundense, aunque los últimos minutos fueron un desastre. El Barça acabó goleando (4-1) y deja tiritando a un Girona que va a afrontar las últimas nueve jornadas de Liga con muchos deberes por hacer.
Para empezar debe quitarse cuanto antes el cartel de equipo perdedor. Y es que actualmente está inmerso en la segunda peor racha de su historia en Primera División. Los siete partidos sin ganar que se acumulan ahora mismo igualan los, también siete, de la campaña 2022-23 (de la jornada 6 a la 12 también se cosecharon cuatro derrotas y tres empates). El récord son los diez encuentros sin vencer del nefasto curso 2018-19, el del descenso a Segunda con Eusebio Sacristán en el banquillo.
Es un pésimo momento para el Girona de Míchel y es que para ver su última victoria toca remontarse hasta el 3 de febrero, contra Las Palmas (2-1). Por aquel entonces, el bloque rojiblanco soñaba con Europa y la realidad actual es muy distinta. Ni hablar de, ni siquiera luchar por un puesto de Conference League, y sí centrarse en eludir el descenso. Es el único objetivo (real). Y más cuando el sábado (14:00) recibirán en Montilivi al Alavés, equipo que suma los mismos 27 puntos que el Leganés que es quien marca los puestos que conducen a Segunda. “Hemos de ir todos a una, ser un bloque, un equipo. Además, tenemos jugadores muy talentosos, que se sacrifican por el compañero y es lo que nos va a dar al final”, finalizó Arnau Martínez.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
Rellene su nombre y apellidos para comentar
Tu opinión se publicará con nombres y apellidos