Cinco razones para una rendición
El Madrid se deja más de media Liga en Mallorca y profundiza en la irregularidad que le viene persiguiendo durante toda la temporada.


El Real Madrid no es fiable. No lo venía siendo y sigue sin serlo. Arbeloa ya lo había avisado y lo volvió a hacer tras el tropiezo en Mallorca: “Es complicado que los jugadores sepan entender que sin dar el 200% no íbamos a ganar”. Y así fue, el Madrid cayó una vez más (van diez derrotas esta temporada, cinco de ellas a las órdenes de su actual técnico en 18 partidos) y se dejó más de media Liga en Son Moix.
Una retirada en toda regla con varias razones de por medio. Faltan jugadores importantes y los que están no parecen ellos, ni siquiera aparece el histórico carácter blanco para remontar, los fichajes no dan la talla, el Plan B tampoco aporta como solía... Lo analizamos al detalle.
La paradoja de Mbappé
Que se entienda esto: nunca Mbappé, un jugador que lleva 38 goles esta temporada, puede ser un problema. Pero en estos momentos parece claro que no está siendo una solución. El francés anotó su último tanto el 8 de febrero y el mejor momento del Madrid a las órdenes de Arbeloa, esos cinco triunfos seguidos con eliminatoria al City incluida, han sido sin Mbappé como parte del once titular.

El Madrid aprendió a sobrevivir sin él y hasta apareció el buen juego. Regresó tras la polémica por su lesión de rodilla y de pronto, una derrota de las que duelen. No es consecuencia directa, aunque sin duda colaboró a ello, pues no estuvo acertado en Son Moix: remató seis veces, tres a puerta, y siempre se encontró con Leo Román, sobre todo en la primera parte. Su titularidad no se discute, pero el francés necesita encontrar el camino del gol para justificar lo que el Madrid parece perder con él en la parcela colectiva y defensiva. Sobre todo, cuando le toca compartir delantera con Vinicius. En Mallorca, apenas inquietaron al rival.
El Madrid, ni remontando
Porque Vinicius y Mbappé coincidieron en la segunda parte y fue precisamente ese tramo el que afectó más a Arbeloa, como él mismo especificó en rueda de prensa: “No haber hecho una segunda parte mucho mejor de lo que hemos es lo que más me duele de todo”. El Mallorca se adelantó y el Madrid apenas inquietó; con todo, encontró el empate a balón parado, pero luego se durmió y encajó el segundo.
Las remontadas son parte fundamental del ADN del Madrid, si se pierde debe ser avasallando al rival en el tramo final en busca de la machada. Y lo de Mallorca se pareció muy poco a eso. De hecho, el Madrid de Arbeloa no parece ser de los que le dan la vuelta a la situación: ha empezado perdiendo el partido en siete ocasiones y sólo le ha dado la vuelta en dos (Benfica y Atlético).
Pintus y la enfermería
El Madrid responsabiliza de buena parte de los males de esta temporada al escaso rendimiento físico del equipo, señalando sobre todo a la etapa de Xabi Alonso y al anterior preparador físico, Ismael Camenforte. Para darle la vuelta se tiró de Pintus, que estaba relegado al ostracismo por el tolosarra y dedicado sobre todo a labores de análisis de datos. Pero el italiano no ha logrado darle la vuelta a la situación, probablemente por falta de tiempo para ello. Cuando al Madrid le falta fútbol, no gana por avasallamiento como cabría esperar de una plantilla con un perfil tan físico.
Y en eso también han influido las lesiones. En Mallorca volvió al once Mbappé tras sus problemas de rodilla, Bellingham sumó nuevos minutos y también volvió Militao. Sin embargo, siguen faltando hombres importantes. Como Courtois. Lunin no incurrió en fallos graves, pero la realidad es que el Mallorca chutó dos veces entre palos y anotó dos goles. Los milagros son cosa del belga y ahora no está. Tampoco están Rodrygo, Mendy, Ceballos...
Esperando a los fichajes
El apartado de los fichajes escuece especialmente, pues no están dando el tono esperado. Entre Huijsen, Carreras, Mastantuono y Trent, el Madrid se gastó el pasado verano casi 180 millones de euros. Pero todos han dejado dudas en algún momento. Ahora Huijsen atraviesa un momento dulce, pero en Mallorca vio una amarilla que obligó a que fuese sustituido; tiene margen, pero el camino parece encauzado.

Trent tiene un guante en el pie derecho y con él asistió a Militao para que anotase el 1-1, pero le costó tener presencia constante en el encuentro. Carreras no deja demasiado que rescatar en la parcela ofensiva, lo que cabría esperar de un lateral de 50 millones de euros. Además, estuvo algo blando en el 2-1 cuando el balón le llegaba a Muriqi. Y Mastantuono es el peor valorado ahora, ha perdido claramente el sitio y sus minutos en Son Moix fueron para olvidar: apenas 12 intervenciones, ni un regate, un remate sin peligro y el 2-1 surgió de un mal control suyo. Y para colmo, vio una amarilla que le impedirá jugar ante el Girona.
Ni Plan A... ni Plan B
En otro tiempo, lo que no arreglaban los titulares lo apañaban los suplentes. Sin ir más lejos, la temporada 2023-24, la última exitosa en el Madrid, fue la de los Joselu, Lunin, Nacho, Modric... Todos pusieron su granito de arena para lograr el doblete Liga-Champions. Pero este curso esa segunda línea apenas deja huella.
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Brahim pasó sin pena ni gloria por Son Moix, como un Manuel Ángel que dejó muy poco en su primera titularidad con el primer equipo. Mastantuono no arregló nada desde el banquillo. Gonzalo ha perdido peso. Endrick no encontró minutos y se llevó sus goles a Lyon. Demasiados casos sin éxito, también eso le pesa a este Madrid que parece rendido en Liga.
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