Así salió Álex Jiménez del Real Madrid
El puñal de Iraola era una de las grandes joyas de La Fábrica, pero la salida al Milan se entendió como un ‘win-win’ para todas las partes.

Ahora es el puñal de Andoni Iraola, uno de los más afilados de la Premier. Tanto que los 20 millones de euros y cinco en variables que ha desembolsado el Bournemouth por Álex Jiménez aparecen en la sección de gangas del mercado. Por sus 20 años, sus más que prometedores 23 encuentros con los cherries y por un techo que ‘llama’ a la Absoluta. Pero no hace tanto lo era de La Fábrica. Lo fue, hasta 2023. El momento en el que Milán entró en escena. Para una cesión, primero. Para ejecutar la opción de compra de cinco millones, después. Y el movimiento a la Premier cercenó la unión. En verano, Álex Jiménez y el Madrid, 13 años después (llegó a Valdebebas en 2012, a los siete), desataron los lazos. Al menos, de momento.

No fue hasta entonces, porque en el apretón de manos con los rossoneri existían cláusulas de regreso a Chamartín. Ventanas que desde Valdebebas dejaron abiertas. Mecanismos que permitían al talaverano regresar. Pero estos han quedado desactivados con la operación con el Bournemouth, al quedarse los de Iraola en propiedad con Álex. Eso sí, quedaba vigente el porcentaje de venta, pues el Madrid ha sacado buena tajada del traspaso (casi 13 millones de euros), pero sí ha perdido el poder de decisión o de atracción. Y el lateral derecho cabalgará por el Vitality Stadium cuando no hace tanto era la banda del Bernabéu la que aparecía en su horizonte.
La renovación
No hay que mirar demasiado atrás. Sin ir más lejos, a principios de 2022. A una renovación hasta 2027 firmada a sus 16 años. Era futbolista del Juvenil A y no fue una extensión cualquiera. Se trató de un blindaje antigigantes. Porque no eran pocos los postores que trataron de seducir al talento, pero Bayern, Chelsea y Manchester United apretaban fuerte. La renovación alejó de un plumazo los cantos de sirena y colocó a Álex Jiménez como uno de los jugadores mejor pagados no solo de La Fábrica, sino del Castilla. Donde estaba destinado a foguearse el curso siguiente.
El parón
Pero ese paso adelante no fue tal. Prácticamente en paralelo a esa extensión, el Madrid incorporaba a Vinicius Tobias y en la coexistencia de ambos, fue el brasileño el más utilizado. Indiscutible con Raúl, el dos aterrizado a préstamo (con opción de compra que no se ejecutaría tras extender un curso más la cesión) disputó 36 partidos y 2.605 minutos aquella 2022-23. Álex, por su parte, se quedó en 7 y 337′. Una situación que fue restando protagonismo, de manera paulatina, al de Talavera. Y sin llegar a tirar abajo la puerta, aparecían por el retrovisor David Jiménez o Lorenzo Aguado, que venían brillando y apretando desde abajo de cara a la 2023-24. Un contexto convertido en parón.
La escapatoria
Y para rehabilitar la progresión, apareció el Milan. Con el cartel intacto, los rossoneri presentaron un proyecto potente. Geoffrey Moncada, jefe de scouting, y Antonio D’Ottavio, director deportivo milanista, llegaron con la solución. Las condiciones gustaron a todas las partes. Al futbolista, a su entorno y al Madrid. Porque era un préstamo con una opción de compra potente de cinco millones de euros. Que permitía al club blanco, además, mantener el control de la situación con varias vías que posibilitarían, en caso de desearlo, recuperar al jugador. Y hubo apretón de manos. Se entendió como un win-win.
La explosión
Tras comenzar en el Primavera, Álex Jiménez no tardó en llamar la atención de Pioli. Con Abate, en el filial, destacó como lateral izquierdo y el técnico del primer equipo vio un filón. En octubre fue convocado por primera vez, para un Milan-Juventus nada menos. No se estrenó, pero sí lo hizo en enero, en Coppa. En total, cinco partidos, 207 minutos y la certeza de que San Siro podía ser el lugar.

Un sentir compartido en las oficinas rossoneri, pues, en 2024, se hicieron con él en propiedad. La antesala a la explosión. A una 2024-25 que fue la confirmación. Después de comenzar como suplente, terminó el curso como titular. Y, ya sí, en banda derecha. Sin pisar el Primavera y con 28 encuentros y 1.671 minutos en la élite.
La guinda, los ‘cherries’
Mimbres que llamaron la atención de la Premier, del Bournemouth. Con esa cesión que escondía esa compra obligatoria (de llegar a los 18 partidos disputados) de 20 millones de euros (más cinco). Bendita cláusula, pensó Iraola, cuando ese mínimo quedó superado en el ecuador del curso. Con la oficialidad y el nuevo contrato, el vínculo de Álex Jiménez y Valdebebas acabó. Al menos, por el momento. Porque, como lanzó recientemente en Mundo Deportivo, “volver al Madrid sería un sueño”.
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